Los encargados de mediar en el conflicto minero de Perú piden que se levante el estado de emergencia en Cajamarca y a la vez el paro programado para «generar confianza mutua». El gobierno de Perú condicionó hoy levantar el estado de emergencia en la región de Cajamarca (norte), que ya cumple 38 días, a que las autoridades locales den garantías de poner fin a paros y protestas contra la minería.

Fuentes: Observador Global y Xinhua

Mediadores del conflicto minero en Perú pidieron al gobierno que se levante el estado de emergencia en Cajamarca.

Dos sacerdotes que actúan como mediadores en el mayor conflicto minero en Perú pidieron el miércoles al gobierno que se levante el estado de emergencia en Cajamarca (norte), donde se concentra una fuerte oposición a un proyecto aurífero, que se teme deje sin agua a la región.

«En el espíritu de generar confianza mutua proponemos el levantamiento del estado de emergencia por parte del Estado en simultáneo con el levantamiento de las acciones de fuerza por parte del gobierno regional de Cajamarca para preservar la paz y armonía», dijo el obispo Miguel Cabrejos.

Cabrejos, obispo de la ciudad de Trujillo, y el sacerdote Gastón Garatea fueron designados por el gobierno y por la Defensoría del Pueblo con el fin de tender puentes con las autoridades de Cajamarca para abrir el diálogo y encontrar vías de solución al conflicto.

A inicios de agosto el gobierno peruano prorrogó por 30 días el estado de emergencia y militarización en Cajamarca, que había sido impuesto el 3 de julio luego de violentas manifestaciones y enfrentamientos entre pobladores y la policía, que dejaron un saldo de cinco muertos y decenas de heridos.

PROPUESTA A FAVOR DE LA PAZ

Cabrejos y Garatea presentaron su planteamiento en una reunión este miércoles con el primer ministro, Juan Jiménez, en el Palacio de Gobierno de Lima.

En un documento presentado a la prensa, los facilitadores señalan que explicaron a Jiménez que su propuesta es en favor de la paz y la reconciliación, y que se requiere además el nombramiento de comisiones del gobierno central, del gobierno regional de Cajamarca y de la empresa Yanacocha, controlada por la estadounidense Newmont, encargada del controvertido proyecto Conga.

El objetivo, dijo el obispo Cabrejos, es «establecer una agenda para un proceso de diálogo».

El conflicto se arrastra desde noviembre del año pasado por el rechazo del gobierno regional cajamarquino al proyecto aurífero y cuprífero Conga, en el que la transnacional Newmont proyecta invertir 4.800 millones de dólares.

Opositores al proyecto en Cajamarca argumentan que la empresa Yanacocha secará cuatro lagunas para la extracción de los minerales y que ello afectará el medioambiente y perjudicará el suministro de agua a toda la región.

La empresa Yanacocha, en cambio, sostiene que se garantizará el acceso al agua mediante la construcción de cuatro lagunas artificiales, que triplicarían el suministro.

Gobierno condiciona levantar estado de emergencia en zona minera

El gobierno de Perú condicionó hoy levantar el estado de emergencia en la región de Cajamarca (norte), que ya cumple 38 días, a que las autoridades locales den garantías de poner fin a paros y protestas contra la minería.
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LIMA, 9 ago (Xinhua) — El gobierno de Perú condicionó hoy levantar el estado de emergencia en la región de Cajamarca (norte), que ya cumple 38 días, a que las autoridades locales den garantías de poner fin a paros y protestas contra la minería.

«Si en Cajamarca existen garantías para levantar el estado de emergencia, el gobierno lo va hacer, pero existe la necesidad de que las autoridades den señales», expresó el primer ministro Juan Jiménez, en respuesta a una petición de dirigente cajamarquinos.

El presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, el principal líder opositor al proyecto minero Conga, de la estadounidense Newmont Mining, solicitó el martes pasado a Jiménez el levantamiento del estado de emergencia, que implica la restricción del Estado a los derechos de reunión, seguridad personal e inviolabilidad de domicilio.

El 3 de julio pasado, el gobierno de Ollanta Humala declaró el estado de emergencia en las provincias cajamarquinas de Celendín, Hualgayoc y Cajamarca, debido a violentas protestas contra las mineras, que en una marcha dejaron tres muertos y varios heridos.

En principio, la declaración de estado de emergencia fue por 30 días, pero ya lleva poco más de una semana de prórroga.

Al respecto, el primer ministro Jiménez indicó este jueves, en una conferencia de prensa en el Congreso peruano, que para suspender esta medida, el gobierno peruano debe tener la certeza de que ya no se registrarán acciones de protesta ni paros en esta localidad ubicada en la zona norte del Perú, a 850 kilómetros al norte de Lima.

«La ruta del diálogo es la mejor ruta para la solución de los problemas en Cajamarca», puntualizó el primer ministro.

Al respecto, Santos reiteró que la única forma en que las autoridades regionales dejarán de protestar es cuando el consorcio estadounidense se retiré de Cajamarca.

«A los señores de Newmont, por favor, déjenos tranquilos, retírense del proyecto, que eso nos va permitir la gobernabilidad de la región, de lo contrario la ciudadanía no lo va aceptar», advirtió la autoridad regional.

Santos y otros líderes de Cajamarca se oponen a las actividades mineras locales con el argumento de que éstas amenazan a tres lagos y los recursos hídricos de esa región peruana, por la necesidad de agua para esa industria, y contaminan sus tierras.

El proyecto Conga, de la estadounidense Newmont Mining, tiene estimado llevar a cabo inversiones de 440 millones a 1.500 millones de dólares.