El lanzamiento del libro Agua y Oro: Kimsacocha, la resistencia por el agua, escrito por el dirigente Carlos Pérez Guartambel, se realizó afuera del Salón de la Ciudad porque el Municipio negó –a última hora– el permiso para usar el espacio. La tarde del miércoles los asistentes llegaron a la Alcaldía. Tras hallar las puertas cerradas esperaron una hora, pero esto no varió. Un centenar de personas se molestó e irrumpió al vestíbulo y permaneció en el exterior del salón.

El encargado del lugar abrió la puerta, la gente encendió las luces y se apostó allí.

Teodoro Delgado, director de la unidad de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Cuenca, leyó un oficio enviado el pasado 16 de febrero a la Dirección Administrativa municipal solicitando el permiso respectivo.

Delgado aseguró que pese a ello, la secretaria de la dependencia comunicó la negativa ¬por vía telefónica¬ a las 17:00 del día del evento.

«Esa negativa para mí sí tiene tinte político», expresó.

Con un megáfono en mano, el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca, Arturo Quizhpe, presentó la obra y dijo que es un testimonio de la resistencia contra la destrucción del medio ambiente y su degradación.

Pérez Guartambel, el autor, declaró indignado: «Pensábamos que el Salón de la Ciudad también era de los campesinos, pero ha sido de Paúl, el Grande», en referencia al alcalde Paúl Granda, quien es del movimiento de gobierno AP.

Aseguró que los oficialistas temen que se conozca la verdad sobre las concesiones mineras y la resistencia indígena y campesina, remarcó.

Nadie en la Dirección Administrativa quiso dar explicaciones sobre este hecho, más aún porque por unos minutos se cortó, de forma sorpresiva, la corriente eléctrica del sitio; instante que fue aprovechado por personal municipal para pedir a los asistentes que se retiren.