Gran Marcha de los Pueblos del Sur en último día de la Convención Minera en Arequipa. Miles de manifestantes participaron ayer en la Gran Marcha de los Pueblos del Sur que se desplazó por las principales calles de Arequipa con el objetivo de expresar su rechazo a la reactivación del proyecto de Tía María en la provincia de Islay, así como contra toda actividad minera en la región Macrosur que ponga en peligro el medio ambiente, la agricultura y el agua.

 

Fuente: diario La Primera

17/09/2011. A partir de las once de la mañana pobladores de Puno, Moquegua y Tacna se concentraron en la Estación del Ferrocarril con pancartas en defensa de su territorio y a favor de la consulta a los pueblos para decidir su futuro.

También marcharon los pobladores del Valle de Tambo, que llegaron desde la provincia de Islay, rechazando el eventual reinicio del proyecto cuprífero Tía María de la empresa Southern Perú.

A ellos se sumaron los dirigentes y representantes de organizaciones indígenas y amazónicas de diferentes puntos. Ellos estuvieron encabezados por Magdiel Carrión, presidente de la Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (Conacami), entidad que organizó el referido encuentro del Foro de los Pueblos Alternativos a la 30 Convención Minera.

Llamó la atención la ausencia del líder aimara, Walter Aduviri, quien sí asistió a la llamada cumbre antiminera, pero no estuvo en la protesta. En su reemplazo, asistió una delegación de Puno.

También se hizo presente una comitiva de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) para representar a su presidente y líder Alberto Pizango.

FUE UN ÉXITO

El dirigente de los pobladores de Islay, Jaime de la Cruz, quien a su vez encabeza el Frente Amplio de la Región Macrosur, calificó como un éxito rotundo para la unidad de los pueblos, el desarrollo de esta gran movilización que se efectuó de forma pacífica y tuvo como punto de destino el óvalo ubicado a pocas cuadras del local de la universidad Tecsup, donde a esa hora, dos de la tarde, se efectuaba la ceremonia de clausura de la 30 Convención Minera.

De la Cruz fue claro en señalar que la población de Islay de ninguna manera se sentará a dialogar sobre la posibilidad de que se reanude el proyecto Tía María y detalló que la agenda emitida en el marco del foro alternativo contempla la necesidad de que se efectúe consultas previas a los pueblos involucrados con la actividad minera. Dijo que debe respetarse el derecho que tienen los pueblos a usar el agua al tiempo de indicar que este recurso no debe priorizarse en beneficio de las empresas mineras.

Anunció que a fin de mes conversará en Lima con los principales dirigentes regionales para evaluar una huelga indefinida, si el Ejecutivo desoye sus peticiones en desmedro de los intereses de la población.