Los obispos católicos cuestionaron los efectos negativos de la minería, defendieron la justicia social y calificaron los hechos del Centro de Cumplimiento de Menores, como sucesos dolorosos e indignos.

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PANAMEÑA «CEP» AL TÉRMINO DE LA ASAMBLEA PLENARIA ORDINARIA Nº191
PANAMÁ, 14 DE ENERO DE 2011
Al concluir nuestra primera asamblea plenaria ordinaria anual, celebrada del 10 al 14 de enero, los Obispos de Panamá queremos compartir con el pueblo panameño nuestras reflexiones luego de profundizar sobre temas puntuales de las realidades eclesiales y nacionales.

(…) II. Realidad Nacional –  La minería, causa de inquietud social
Otra causa de inquietud social es la minería. En reunión de todos los obispos centroamericanos el pasado mes de noviembre en su mensaje final se dice: «No toda inversión es deseable. Es el caso de la minería. Ella se ha convertido, junto con la deforestación, en la mayor amenaza para la sostenibilidad ambiental en la región. En general, los países tienen leyes débiles ante la inversión extranjera y una laxa reglamentación que no garantiza que sustancias contaminantes como el cianuro, se manejen con seguridad para la salud de la población. Tampoco se han desarrollado mecanismos de consulta legítimamente reconocidos que permitan a las comunidades afectadas informarse verazmente y hacer valer sus demandas. (…) Como pastores, en la labor misionera queremos intensificar la toma de conciencia por parte de nuestros fieles de que la dimensión ecológica es parte integrante de la espiritualidad cristiana» (Mensaje SEDAC noviembre 2010).
Todas estas inquietudes nos traen a la memoria palabras del Santo Padre Benedicto XVI: «no se han de escatimar esfuerzos para fomentar un sistema jurídico eficiente e independiente, y que se actúe en todos los ámbitos con honradez, transparencia en la gestión comunitaria y profesionalidad y diligencia en la resolución de los problemas que afectan a los ciudadanos. Esto favorecerá el desarrollo de una sociedad justa y fraterna, en la que ningún sector de la población se vea olvidado o abocado a la violencia y la marginación.» (Discurso a la Señora Delia Cárdenas Christie, Embajadora de Panamá ante la Santa Sede, 30 de octubre de 2009).

Conclusión
El Espíritu del Señor nos da la luz y la fuerza para no dejarnos abatir por las sombras. Somos testigos de las muchas bondades de nuestro pueblo, de su estar presto para la solidaridad en las dificultades, de sus raíces cristianas.
Animamos a los jóvenes de nuestras diócesis a asistir al XXXII Encuentro Nacional de Renovación Juvenil, que bajo el lema «Yo estoy siempre con ustedes» (cf. Mt 28, 20), tendrá lugar en la diócesis de Chitré entre el 3 y 6 de febrero próximo. La Iglesia confía en los jóvenes y nosotros, los Pastores, oramos para que como «discípulos y misioneros» amen y hagan amar más a Jesús y lo sigan fielmente.
Sabemos que el Espíritu de Dios siempre hace posibles nuevas cosas, aun la renovación de la humanidad. No sólo deseamos un feliz año 2011, sino la plenitud que da la amistad con Dios. ¡Demos gloria a la Trinidad que nos hizo partícipes de su vida de amor! Y dejémonos llenar del espíritu misionero en la vida personal, en la vida familiar, y en la vida social para bien de nuestro Panamá. Santa María La Antigua, Patrona de Panamá, ¡Ruega por nosotros!