Habitantes del municipio de Ixtacamaxtitlán acusaron a la empresa canadiense Almaden Minerals de apoderarse de caminos y terrenos ejidales, causar daños y engañar a la población y futuros inversionistas, con tal de sacar adelante su proyecto de mina a cielo abierto en esa localidad.

Fuente: Monitor Expresso

En un comunicado que leyeron representantes de esa comunidad, ubicada al norte de la entidad, denunciaron que las «arbitrariedades» cometidas por la empresa canadiense, que busca beneficiarse de la extracción de oro y plata, constituyen delitos flagrantes.

«Exigimos a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla que inicie las averiguaciones correspondientes por los daños realizados por Almaden Minerals en contra de los propietarios de terrenos», reclamaron los quejosos en una rueda de prensa.

Los comuneros precisaron que, desde la semana pasada, trabajadores de la empresa minera allanaron caminos y pasaron por terrenos del ejido de Almeya sin consentimiento de la asamblea general y de las autoridades ejidales, con lo que dañaron terrenos y árboles.

Ante el abuso, abundaron, la gente se organizó, detuvo la maquinaria de la empresa y no la devolvió hasta que se hizo el compromiso de que «una provocación de esa naturaleza» no volvería a suceder.

El presidente del Consejo de Vigilancia del ejido de Almeya, Fortunato Luna, y el ejidatario Pablo Cortés Hernández denunciaron que además la empresa engaña a las personas para que les vendan sus terrenos, al hacerlas creer que serán accionistas de la mina o que ésta no operará a cielo abierto.

Además, el juez de Paz, Ignacio Carmona Cruz, dijo que la firma canadiense también recurre a ofrecer que hará mejoras a la comunidad, como pintar una cancha o regalar mochilas y útiles escolares a cambio de que se permita a la compañía el ingreso a los terrenos ejidales.

Incluso, indicaron que la empresa engaña a sus futuros accionistas, pues en la información que tiene en Internet sobre este proyecto asegura que han trabajado con la comunidad para la aceptación de la mina.

«Almaden ha invertido en la zona Tuligtic desde 2001″, refiere la información divulgada por la canadiense en su página web. «Actualmente contamos con más de 70 personas locales que trabajan con Almaden en nuestro programa de exploración en curso.

«En nombre de nuestros accionistas, invertimos en programas de capacitación de los empleados actuales y participamos activamente en proyectos de salud y de bienestar social de la comunidad», presume la minera canadiense.

Y a la fecha, asegura que ha ayudado con proyectos de construcción y mejora de locales, incluyendo el trabajo en una escuela, baños públicos, salón comunal, una iglesia local y un hospital.

«Almaden está orgulloso de trabajar en Puebla y estar construyendo relaciones de largo plazo en las comunidades cercanas al proyecto Ixtaca», se destaca en la publicación que fue desmentida por los pobladores.

Hicieron referencia a que Almaden Minerals ya debió cancelar el proyecto Caballo Blanco en Veracruz, por las consecuencias que generaría al medio ambiente y a la salud.

«Concretamente exigimos a las autoridades municipales que nieguen permisos de todo tipo relacionados con actividad minera, hidroeléctrica, de hidrocarburos y eólicos. Y para ello las sesiones de cabildo tienen que respetar la Constitución y por lo tanto ser públicas» exigieron.

Más aún: «Informamos al pueblo de México que se pretende despojar a las comunidades de la Sierra Norte de Puebla de más de 182 mil hectáreas para proyectos mineros, hidroeléctricos y de hidrocarburos con consecuencias devastadoras para las comunidades», alertaron.

Los representantes de las comunidades de Ixtacamaxtitlán dijeron que la aprobación de las leyes secundarias de la reforma energética agravará este tipo de abusos por parte de las empresas extranjeras y nacionales y que sólo contribuirán a incrementar la pobreza de millones de mexicanos.

Los representantes ejidales advirtieron que hacen responsables de la integridad física y psicológica de quienes luchan contra la imposición del proyecto minero a Morgan Poliquin, dueño y director ejecutivo de Almaden Minerals; a su representante en Puebla, Morgan Norm Dirk, así como a las autoridades mexicanas.