Habitantes de Baja California Sur se oponen al proyecto Los Cardones, mega minera que atentaría contra su salud, denuncian. Daños en la piel, riesgo de padecer cáncer, afectaciones en riñones, hígado, sangre y cerebro, son algunos de los efectos a la salud a los que están expuestos miles de sudcalifornianos por el constante contacto con el arsénico derivado de la actividad minera en la entidad.

Fuente: Sin Embargo

Pese a esto, un mega proyecto amenaza no sólo a la ecología de la zona sino la vida de sus pobladores. Con la posible implementación de la gran minera Los Cardones, que se tiene planeada en las inmediaciones de la Reserva de la Biósfera Sierra de la Laguna, se provocaría un gran impacto ambiental, sobre todo en los acuíferos del Carrizal, fuente que alimenta a los principales pozos de las comunidades aledañas, explicó en entrevista Juan Ángel Trasviña, integrante del Frente en Defensa del Agua y la Vida.

El activista advirtió que el proyecto de la gran mina, dado a conocer por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y que se encuentra en vías de la aprobación, se liberarían cerca de 94 mil toneladas de diarias arsénico, lo que generaría 800 mil toneladas en menos de 10 días, cantidad que rebasaría lo que se produjo en 200 años por otras minas que ya están instaladas desde hace décadas.

De acuerdo con el doctor Carlos Guillermo Colín Torres, quien realizó un estudio pos doctoral en las zonas de San Antonio, El Triunfo y Valle Perdido, se detectó que la presencia de arsénico estaba afectando de manera «alarmante» a la salud de los pobladores, pues presentan el material dañino en su organismo, lo que posteriormente podría causarles daños letales. «El arsénico es un metaloide que se encuentra de manera natural en la tierra, como parte de las rocas y en el medio ambiente, pero las formas inorgánicas son las que pueden tener mayor repercusión en la salud», explicó.

«El problema es que hemos visto demasiadas señales del gobierno federal a favor del proyecto, una de ellas es la declaración del Diputado Ramón Alvarado Higuera, presidente de la Comisión del Agua en el Congreso de Baja California Sur», denunció el integrante del frente.

Recordó que el legislador priista desacreditó en días pasados la afirmación del colectivo acerca de que el agua de los pozos de Valle de los Planos, San Antonio y El Triunfo está contaminada. Sin embargo, un estudio realizado en 2005 por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó la presencia de arsénico en los pozos en dichas regiones, por lo que un grupo de 36 organizaciones civiles formaron el Frente en Defensa del Agua y la Vida y ubicaron un incremento de casos de ciudadanos con problemas de salud relacionados con la ingesta de arsénico.

«Somos parte de una ciudadanía enterada del peligro que representa la instalación de una mega mina tóxica sobre las áreas de recarga de nuestros acuíferos y en la Sierra de la Laguna, la fuente de agua de casi el 80 por ciento de la población del Estado», explicó el Frente en Defensa del Agua y la Vida.

Ángel Trasviña agregó que desde hace cinco años los pobladores han luchado contra las mineras (instaladas en regiones inadecuadas por su ubicación geográfica) y que perturban al medio ambiente, aparte de atentar contra la salud de los sudcalifornianos, sin embargo, las autoridades federales insisten en detonar más mineras en el estado.

El doctor Carlos Guillermo Colín Torres, uno de los primeros en percatarse de los problemas que el arsénico provocaba a los habitantes de Baja California, decidió realizar un estudio pos doctoral, luego de que autoridades locales le informaran que no existía registro sobre los daños a la salud provocados por este material.

El especialista que realizó pruebas en 200 habitantes de las comunidades de El Triunfo Ranchería y San Antonio, informó que la mayoría de los pobladores están excretando orina con arsénico, algunos de ellos con más 35 microgramos que son los límites aceptados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Hay ciudadanos que tienen hasta 300 microgramos de esta sustancia tóxica», afirmó.

Las organizaciones exponen que en 2007, el director del Centro Estatal de Oncología, Roberto Rodríguez Pulido, dijo que 5 de cada 10 casos de cáncer provienen de la zona minera. Colín Torres agregó que algunos de los pobladores ya presentan daños en la piel como manchas oscuras en brazos y tórax causados por el contacto con el elemento químico. «En esta visita que hicimos a los diferentes poblados encontramos algunos habitantes con cambios muy característicos de una exposición muy crónica al arsénico», expuso.

A nivel celular, la sustancia tóxica evita que las células produzcan energía para poder llevar a cabo todas las funciones del cuerpo, detalló el académico. De acuerdo con el experto en salud, » se sabe que un 95 por ciento se absorbe a nivel del estómago, el agua es la principal fuente de contacto a nivel mundial entre el arsénico y el humano y en Baja California Sur no es una excepción».

Según integrantes de la organización, desde hace cerca de 200 años en las inmediaciones de la Sierra de la Laguna, se desarrollaron proyectos mineros que mantienen contaminados los pozos donde se extrae el agua para el consumo de muchas familias, principalmente en San Juan de Los Planes, San Antonio y El Triunfo.

El doctor expuso que durante la extracción de oro de las minas también existe liberación de arsénico en forma de gas, el cual también es absorbido por los pulmones entre un 60 y 90 por ciento. Dijo que aunque el cuerpo puede ser resistente a dicha sustancia, ésta se instala en distintas partes zonas como el riñón, vejiga, cerebro, hígado, sangre. «Llega un punto en que el cuerpo ya no tienen tanta herramienta para seguir metabolizando y entonces comienza a depositarlo en varios órganos», expuso.

Sin embargo, el gran peligro al que están expuestos los pobladores de estas zonas, es al cáncer, ya que de acuerdo con Colín Torres, «el arsénico puede generar que muten las células y se genere una célula cancerígena que pude reflejarse en futuras generaciones». También advirtió sobre otras enfermedades crónico degenerativas como la diabetes, pues dijo que aunque el riesgo es menor, también es un factor que coadyuva al desarrollo de esta enfermedad.

Aunque el proyecto no ha sido oficialmente aceptado, ya se realizan exploraciones en la Sierra de la Laguna. Ante esta situación, el colectivo ha demandado por diversas vías establecer diálogo con las autoridades estatales, quienes –de acuerdo con Trasviña– se han mostrado «abiertos». «El proyecto no se ha aceptado. La Semarnat publica cada jueves los proyectos, pero éste todavía no se ha aprobado afortunadamente, y esperamos que no se apruebe nunca […] sería una catástrofe para todo el sur de la península», explicó el activista.

El también experto en contaminación ambiental detalló que «la Sierra de la Laguna es una zona fracturada y gracias a esas fracturas toda el agua que llueve en la sierra llega a los acuíferos de La Paz, Carrizal, entre otros más […] así como nos llega el agua de todos los acuíferos, nos llegarían todos los contaminantes que se liberarían con la mega minera».

Detalló que las mineras utilizan cianuro (tóxico letal), pero esto no es su principal preocupación sino la liberación del arsénico, los metales pesados y elementos radiactivos que están presentes en el mineral de esa zona. «El gran problema del arsénico es que no es biodegradable, se queda activo todo el tiempo», dijo, al explicar que toda el agua que llega de los acuíferos como el de San Antonio, que es zona de recarga, se traslada a los pozos que alimentan de agua a la población y que están en peligro por la actividad minera. «Además más del 70 por ciento del ingreso del Producto Interno Bruto [PIB] de Baja California Sur viene del sector terciario, del turismo, por lo que no podemos sacrificar el sector turístico», declaró Trasviña.

El experto en contaminación del agua negó que se estuvieran regando orgánicos con agua contaminada, versión que circuló en algunos medios locales, pues agregó que además de todos los problemas provocados por la actividad minera, esa información errónea desincentivaría la actividad económica, específicamente la que proviene de Estados Unidos.

Ante la indiferencia de legisladores y funcionarios, los ciudadanos de Baja California Sur decidieron instalar un plantón indefinido frente al ayuntamiento estatal, pues argumentaron que «casi medio millón de habitantes del estado (76.9 por ciento) radicamos en el sur de la península, y dependemos del agua que proviene de la Sierra de la Laguna, que es nuestro tinaco natural». «Lo que buscan los habitantes afectados son acciones que detengan la aprobación de Los Cardones», finalizó.