Piden el valor de 1.5 onzas de oro por cada cien mil que la minera canadiense Gold Corp extraiga. Los vecinos quieren que la empresa permanezca pero otorgando un pago justo y para que resuelva los problemas de salud y de medio ambiente que ha generado, dice el integrante del Consejo de Vigilancia del ejido, Julio Peña. El agua tiene 20 partes de arsénico por cada millón, está 200 por ciento arriba de la norma.

 

Fuente: El Sur
Ejidatarios de Los Filos cerraron la mina de oro de Carrizalillo porque este lunes concluyó el convenio de explotación por cinco años y no hubo acuerdos para renovar las condiciones de arrendamiento de sus terrenos.

El integrante del Consejo de Vigilancia del ejido, Julio Peña Celso informó que en asamblea los ejidatarios acordaron solicitar un pago equivalente al costo en el mercado de 4.5 onzas de oro por hectárea en un año, y en caso de ampliar el periodo hasta cinco, que la empresa canadiense Gold Corp (a través de su filial Desarrollos Mineros de San Luis SA de CV) otorgue 1.5 onzas del precio del mineral a los ejidatarios por cada cien mil que extrae; es decir, que el ejido tenga parte de las ganancias de la empresa.

Informó que el año pasado la empresa produjo 332 mil onzas, y en el nuevo convenio pidió un nuevo periodo de explotación por diez años para expandirse y producir más.
Ayer, a la 1 de la tarde los directivos de la corporación se levantaron de la mesa de negociación luego de semanas sin acuerdos, pero el ejidatario confió en que regresen con una contrapropuesta para ellos.

El bloqueo a la minera a cielo abierto comenzó a las 6 de la mañana en acuerdo con el gerente de la empresa Francisco Ballesteros Corrales, porque adentro sólo dejaron al personal de seguridad y de vigilancia de la laguna de residuos industriales conocidos como patios de lixiviados, para evitar riesgos. También se observaron afuera de las instalaciones a dos soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que vigilan el uso de explosivos en la actividad minera.

Luego de que los directivos de la empresa minera
abandonaron la mesa de diálogo, Peña Celso informó que la negociación comenzó a finales de enero y quedó sin acuerdos hasta el término del convenio anterior que venció el lunes 31 de marzo a las 12 de la noche.

Aseguró que los representantes de Gold Corp no han tenido disposición para atender su pliego petitorio.

Precisó que la población de Carrizalillo quiere que la empresa permanezca en sus tierras pero otorgando un pago justo y para que resuelva los problemas de salud y de medio ambiente que ha generado.

Indicó que la minera pidió un convenio de 10 años para tener estabilidad en la producción, pero no está dispuesta a dar más de 3.5 onzas en pago por la renta de los terrenos y sólo ofreció un bono de mil 500 pesos al año.

Recordó que en el 2013 les pagaron 2.5 onzas por hectárea más un bono de productividad de 1.8 onzas por cada 100 mil onzas producidas al año. El costo de la onza se tasa de acuerdo a la Bolsa de Valores de Nueva York.

Señaló que los ejidatarios como la empresa pidieron sustentabilidad y revisar aspectos de salud y medio ambiente porque la minera ha incumplido los acuerdos sociales; por ejemplo, recordó que en el 2009 durante la negociación del convenio anterior se comprometió a proveerlos de agua potable y no lo hizo.

Al contrario, dijo que hace casi dos años sacrificaron un manantial que surtía de agua a la mayor parte de la población porque la minera iba a ampliar una laguna de lixiviados pero se comprometió a hacer una permuta de «agua segura por agua segura».

Agregó que ante la cercanía de la laguna de residuos, los vecinos consideraron que el agua del manantial ya estaba contaminada y cedieron a la petición de la empresa minera, pero continúa la explotación y llevan a gente especializada para garantizar el agua de calidad a la población de Carrizalillo.

El integrante del Consejo de Vigilancia del ejido, Julio Peña Celso se quejó de que la ampliación de la laguna de lixiviados se realizó en menos de año y medio con una inversión de 150 millones de dólares, pero el proyecto del agua que estimaron en 15 o 20 millones de pesos sigue pendiente.

Informó que hace dos años, de manera provisional se hicieron pozos para surtir a la población de agua para uso doméstico, y aunque pidieron un análisis de calidad no se los han otorgado.

La población por su cuenta envió a analizar una muestra a un laboratorio especializado en Italia, que determinó que el agua tiene 20 partes de arsénico por cada millón, cuando la norma establece que no debe rebasar 0.5 partes por cada millón. Así que la muestra está 200 por ciento arriba de la norma, puntualizó.

Ante el incumplimiento en el monitoreo del agua indicó que la población creó un fondo para este análisis, asimismo, siguen las enfermedades de la población, presumiblemente ligadas a la contaminación ambiental por la actividad minera.

De Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos (PIAP), Miguel Mijangos Leal expuso que los estudios preliminares indican que 60 por ciento de los vecinos de Carrizalillo tienen problemas respiratorios, 70 por ciento afectaciones en los ojos, 60 por ciento reacciones en la piel, además del incremento de partos prematuros y productos con deformaciones.

Dijo que los daños se producen por el polvo en la temporada de secas porque está enriquecido de metales que se absorben por la respiración y por la piel, metales como plomo, cadmio, magnesio y arsénico, los cuáles en contacto con el oxígeno y el agua se vuelven tóxicos y cancerígenos. Añadió que la contaminación en el suelo se incrementa en el periodo de lluvias.

En entrevista Peña Celso agregó que por los problemas de salud van a realizar exámenes de sangre a un porcentaje de la población para determinar el alcance de las afectaciones.

Por otro lado denunció que en dos años han desaparecido alrededor de 50 vacas y burros, y la misma gente que trabaja en la empresa les dijo que murieron envenenados por consumir el agua de los lixiviados y los sepultan en los mismos terrenos.

Mijangos Leal subrayó que los residuos de la minería son peligrosos y deberían tener un confinamiento especial porque están generando un drenaje ácido, pero en este caso sólo los llevan a otro terreno y les ponen tierra roja encima para que no se note.

A pesar de estas inconsistencias señaló que la Procuraduría Federal del Ambiente (Profepa) le otorgó a la minera, el año pasado, un certificado de empresa limpia.

Luego de que terminó el convenio de arrendamiento entre los ejidatarios de Carrizalillo y la empresa canadiense Gold Corp, a través de su filial Desarrollos Mineros de San Luis, los propietarios decidieron cerrar los accesos de la mina hasta alcanzar nuevos acuerdos.

En un comunicado informaron que hicieron una proyección de la situación actual del mercado del oro, la capacidad de producción anual de la empresa, los millones de dólares de inversión y la proyección de seguir ocupando sus tierras al menos hasta el año 2030.

También dice que evaluaron que la empresa incumplió varios acuerdos que adquirió con el ejido, los crecientes daños a la salud y el medio ambiente sin que exista disposición de clara de atención a los mismos, y que ahora conocen los riesgos que implica arrendar sus tierras a corporativos mineros tan poderosos.

Así que, como mesa ejidal, solicitan la presencia del ejecutivo para las operaciones mexicanas de Gold Corp, Horacio Bruna, para que encabece la negociación entre el ejido y la empresa.