El 8 de octubre el Ejido La Sierrita de Galeana presentó una denuncia por daño ambiental ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente en contra de la minera canadiense Excellon, quien actualmente opera la mina La Platosa en la comunidad de Bermejillo, municipio de Mapimí en Durango.

Por Alejandra Ancheita, ProDESC (Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales).
De acuerdo a la Ley de Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente, Excellon debió cumplir con lo establecido en su Manifestación de Impacto Ambiental presentada el 11 de marzo de 2004 para la implementación del proyecto La Platosa. El 6 de julio del mismo se otorgo el permiso de implementación por la SEMARNAT estableciendo condiciones de responsabilidad ambiental, las cuales a la fecha no se han cumplido; por ejemplo: no ha desarrollado un programa de tratamiento de recursos sólidos, líquidos, domésticos, peligrosos y no peligrosos como la SEMANART le estipuló.

El ejido La Sierrita denuncia la violacion al articulo 88Bis de la Ley Nacional de Aguas que establece la obligacion de la empresa de tratar las aguas residuales previamenten a ser vertida en la tierra. La empresa se ha negado desde el 2007 a construir una planta tratadora para el agua que se extrae del laboreo, aun cuando se obliga a construirla en el contrato de arrendamiento de las tierras de uso común del ejido, el cual ha sido violado en reiteradas ocasiones por la empresa, razon por la cual el ejido ha presentado la demanda de rescisión del mismo.

La denuncia también establece que Excellon lleva a cabo de manera irregular el manejo del agua junto con pequeños propietarios, quienes le dan un uso agrícola a dicha agua sin el tratamiento adecuado y con la anuencia del Gerente General de La Platosa, Pablo Gurrola, lo que ha provocado que se elimine la vegetación natural para labrar la tierra, con lo cual desaparecieron todas las especies de vegetales y de animales que ahí habitaban.

Alejandra Ancheita, directora del Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, organización que funge como asesora del ejido, asegura que «los actos y omisiones que ha llevado a cabo la empresa contravienen el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; la Resolución 1803 (XVII) de la Asamblea General, ´Soberanía permanente sobre los recursos naturales´; los artículos 1º, 11º y 12º del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; y el artículo 11º de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en los cuales se les reconoce a los pueblos la soberanía y libertad para disponer sobre sus riquezas y recursos naturales».

En este sentido, el presidente del comisariado ejidal David Espinoza, afirmó que «el ejido La Sierrita está pidiendo que se apliquen las sanciones necesarias y el cierre de la mina por el daño ambiental en que ha incurrido». Aclaró que Excellon de México S. A. de C. V. «firmó un contrato de ocupación temporal con nosotros en el 2008, en donde se comprometió con otorgarnos el manejo y uso del agua resultante del laboreo de la mina, pero con la construcción previa de una planta tratadora de agua».

ANTECEDENTES:

Desde el 2008, después de tres meses de conflicto, Excellon de México S. A de C. V. firmó un contrato de ocupación temporal con La Sierrita donde se compromete a coadyuvar en el desarrollo de proyectos productivos a favor del ejido; en este contrato se obliga a la empresa a otorgar la concesión del transporte de mineral y del comedor para los trabajadores, además de la instalación de una planta tratadora de agua, entre otras cosas, sin embargo la empresa ha hecho caso omiso al respecto.

En los últimos cuatro años, la empresa no sólo no ha cumplido, sino incluso ha violado las cláusulas de este acuerdo. Desde noviembre de 2011 y después de varias mesas de diálogo, los ejidatarios obligaron a la empresa a entablar una serie de mesas de diálogo con representantes de la empresa y revisar los incumplimientos y las violaciones a las cláusulas del contrato de arrendamiento de tierras para resolver el conflicto, sin embargo, después de haber agotado sus esfuerzos y debido a la falta de voluntad de la empresa a trabajar juntos, la Asamblea General del Ejido decidió ejercer su legítimo derecho a protestar pacíficamente contra las operaciones de la compañía La Platosa desde el pasado 8 de julio.

Por su parte, ante las condiciones precarias y de explotación en que opera La Platosa, trabajadores mineros decidieron conformarse en la Sección 309 del Sindicato Nacional Minero, y exigir el derecho a un trabajo digno y a la libre asociación sindical. Sin embargo, Excellon ha violado el derecho de los trabajadores a asociarse libremente y los ha obligado, mediante amenazas de despido, a apoyar el Sindicato Minero Metalúrgico Don Napoleón Gómez Sada, quien ha emprendido una campaña de difamación en contra de ejidatarios, trabajadores de la Sección 309 y ProDESC.