Diferentes sectores de Huehuetenango manifestaron su preocupación porque supuestamente el gobierno de Otto Pérez Molina ha autorizado 37 licencias de exploración y explotación de minerales en ese departamento. En una conferencia de prensa efectuada en un hotel de esta ciudad, agrupaciones de campesinos, ambientalistas, defensores de los recursos naturales, consejos comunitarios de Desarrollo y alcaldes municipales se pronunciaron en contra de esta actividad que, según dijeron, está respaldada por 52 consultas comunitarias que se han hecho legalmente en el sur y occidente del país.

El líder comunitario Alfonso Morales manifestó su preocupación porque, según dijo, el actual gobierno ya ha autorizado 37 nuevas licencias de exploración de minerales en Santa Bárbara, Cuilco, Chiantla, Nentón y La Democracia, Huehuetenango, entre otros municipios.

Advirtió de que si las compañías intentan ingresar a estos municipios habrá dificultades para los empleados, porque se han hecho consultas municipales y la respuesta ha sido no a la minería.

«Nosotros hemos actuado pacíficamente en el rechazo de todo lo que tenga que ver con la actividad minera. Si insisten, las comunidades actuarán para defender su territorio», enfatizó.

La diputada Mirza Arreaga, quien visitó recientemente la mina Marlin, en San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, coincidió en que el Gobierno no debe otorgar nuevas licencias mineras porque tiene que respetar la postura de los pobladores que defienden la tierra.

En el caso de la empresa Montana, propietaria de Marlin, señaló que debería pagar al menos el 20 por ciento de regalías, por los daños que causa al medioambiente y la vida, pues ya está en operación y no se puede evitar que continúe con esa actividad.

Denunció que actualmente las minas contaminan el río Cuilco, cuyas aguas sirven para alimentar proyectos de minirriego de cultivos de hortalizas que abastecen diferentes mercados del país.