Planta de cianuración de mina Marlin - GoldCorpCientíficos de Salud Ambiental de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, informan que muestras de orina y sangre de vecinos de la Mina Marlin en Guatemala indican niveles más elevados de metales potencialmente tóxicos, que las de personas que residen más alejadas de la mina. Revelan que efectos podrían durar varias décadas. Mina Marlin es propiedad de la empresa Goldcorp de Canadá.

Fuente: diario La Hora
18/05/2010. En cuanto a los impactos en el ambiente, los investigadores también informan que hay diferencias importantes en la calidad de muestras de agua tomadas en quebradas mina abajo, comparadas con muestras de un sitio mina arriba, y de un río mina abajo, pero más alejado. Los científicos advierten que la exposición a metales causada por la mina probablemente aumentará con el tiempo, y puede perdurar durante décadas.

“Poco se sabe sobre los impactos cumulativos y combinados en la salud humana -especialmente de niños- luego de exposición crónica a mezclas complejas en el mundo real,” dijo Howard Hu, director del Departamento de Ciencias de la Salud Ambiental de la Universidad de Michigan, coautor del informe sobre la Mina Marlin, junto con Niladri Basu, catedrático auxiliar de Ciencias de Salud Ambiental en el mismo Departamento.

“Por lo tanto, es imprescindible que se realicen estudios epidemiológicos y ambientales, de gran escala y de larga duración, para hacer un seguimiento,” dijo Basu.

El estudio científico, coordinado y publicado hoy, por Physicians for Human Rights (Médicos para los Derechos Humanos), analiza los impactos en la salud y en el ambiente de la Mina Marlin, propiedad de la empresa Goldcorp de Canadá, por medio de su subsidiario guatemalteco, Montana Exploradora, Inc.

El estudio concluye que una muestra de vecinos de la mina tiene niveles más elevados de mercurio, cobre, arsénico y zinc en la orina, y de plomo en la sangre, que una muestra de personas que viven a siete kilómetros de distancia de la mina.

Un equipo que incluye el investigador principal del estudio, presentó hoy las conclusiones a las comunidades cercanas de la mina en San Miguel Ixtahuacán. Algunos miembros de las comunidades se preocupaban si algunas enfermedades fueran causadas por la mina.

El estudio advierte que no queda claro si la magnitud actual de las elevaciones en los niveles de materiales tóxicos constituye una amenaza importante a la salud. Aún cuando cada metal en cuestión es tóxico en niveles suficiente altos, ninguno de los niveles en el estudio sobrepasó los niveles considerados aceptables por el Centro de Control y Prevención de la Enfermedad de los Estados Unidos, y por estándares científicos ampliamente reconocidos.

La Mina Marlin comenzó a funcionar en el 2005 y se espera que continúe en operaciones durante la mayor parte de la década actual.

RECOMENDACIONES

El estudio recomienda que las investigaciones de seguimiento de salud y del medioambiente sean supervisados por una comisión independiente. “Este panel permitirá un foro transparente que facilite el diálogo en confianza entre las partes interesadas”, dice el informe.

Al publicar el estudio, Physicians for Human Rights comentó que el informe implica un mensaje implícito al gobierno de Guatemala sobre sus deberes hacia los ciudadanos. “El Estado es responsable, no solo de proteger a los ciudadanos frente a los daños en la salud por la posible contaminación ambiental, sino también tiene deberes positivos para prevenir nuevos riesgos a la salud, que pueden ser causados por esta y otras minas,” dijo Susannah Sirkin, sub-directora de Physicians for Human Rights.

Los autores advierten que el estudio, que analiza muestras tomadas a 23 personas en la vecindad de la mina durante una semana en agosto de 2009, no puede verse como definitivo, sino que debe de ser visto como una investigación preliminar y de referencia. No obstante, los resultados “otorgaron patrones cualitativos y generales que permiten elaborar conclusiones.”

Muestras tomadas de quebradas cerca de la mina tienen niveles considerablemente más altos de pH (una medida de ácido), conductividad y temperatura, así como de aluminio, manganeso, cobalto y, en una quebrada, arsénico. Además, los investigadores comparan una muestra de trabajadores de la mina con una muestra de personas que no trabajan en la mina, y no encuentran ninguna diferencia importante entre los niveles de metales pesados en la orina y sangre. Esto es debido a que los trabajadores de la mina tienen acceso a una dieta mejor y a servicios médicos proporcionados por la administración de la mina, se consideran en mejores condiciones generales de salud.

El estudio no encuentra relación importante entre niveles de metales pesados y las erupciones severas de piel y enfermedades respiratorias sufridas por algunas personas que residen cerca de la mina, sobre todo niños y ancianos. Cabe aclarar, sin embargo, que el estudio no tomó muestras de orina o de sangre de niños, debido al protocolo de consentimiento informado aprobado por el “Institucional Review Board” de la Universidad. Ni tampoco se tomaron muestras de las personas que se habían quejado de tales enfermedades. Erupciones de piel y efectos respiratorios, observa el estudio, son compatibles con exposición a cianuro, que se utiliza en la mina, pero que no fue analizado por el estudio.

INVESTIGACIÓN

La investigación se realizó a solicitud del Panel Independiente Internacional sobre los Impactos en los Derechos Humanos de la Mina Marlin. El Panel se integra por tres abogados académicos de la Universidad de Notre Dame, y por un abogado de Oxfam Américas. El Panel tomará en cuenta el estudio como un elemento de su análisis. Financiamiento para el estudio se proporcionó por la Fundación para el Debido Proceso Legal, con sede en Washington, D.C.

El Panel contrató con Physicians for Human Rights y el equipo de la Universidad de Michigan para realizar un análisis independiente e imparcial sobre los impactos de la mina en la salud y en el medioambiente. Physicians for Human Rights moviliza a los profesionales de salud para promover la salud y la dignidad de todos, por medio de la protección a los derechos humanos. La organización compartió el Premio Nobel de la Paz en 1997. La Mina Marlin se ubica en el Departamento de San Marcos, en los municipios de San Miguel Ixtahuacán y Sipacapa. Cuenta tanto con una mina superficial como con una mina subterránea. Se utiliza un proceso con cianuro para extraer oro y plata de la roca.

REACCIONES

Al ser consultado Jorge Mario Sandoval, asesor jurídico de Montana Exploradora, indicó que “metales existen en todos los ríos de Guatemala. Alrededor de la mina Marlin existen metales en los cuerpos hídricos. La información disponible lo demuestra. La líneas base de agua de Marlin y que se reflejó la presencia de metales en las aguas antes que éstos lleguen a la mina”.

Asimismo, Sandoval explicó que la mina no ha realizado ninguna descarga de aguas residuales al medio ambiente hasta la fecha y la calidad del agua no ha sido afectada por las actividades mineras en la zona.

“Estos datos son consistentes con el programa de monitoreo de los trabajadores en Marlin. La política de la empresa contiene un programa de muestreo de sangre y orina de los trabajadores expuestos a minerales cada seis meses. Las muestras son analizadas en el Departamento de Toxicología de la Facultad de Química y Farmacia de la Universidad San Carlos de Guatemala, los parámetros analizados son plomo, hierro, mercurio, y cobre. Los resultados revelan niveles de metales pesados por debajo de los niveles aceptables en el programa de monitoreo en Marlin. Informes científicos para probar que niveles de metales pesados en los trabajadores son por debajo de los límites aceptables. Adicionalmente varias entidades del gobierno Guatemalteco tienen los datos confirmando que no hay cambios en la calidad del agua”, explica el asesor jurídico.

También indicó que las poblaciones cercanas a la mina, no consumen el agua de los ríos, ello tienen nacimientos de agua propios. Estudios han comprobado que la actividad de la Mina Marlin no afecta de ninguna manera los nacimientos de las comunidades ni la calidad del agua de los ríos de la zona.

Alfredo Pokus, viceministro de Energía y Minas, indicó que la cartera no conoce el estudio en cuestión, pero que tomará en cuenta la información para realizar el análisis respectivo.

Asimismo, manifestó que se trabajará en conjunto con el Ministerio de Salud y con la Comisión de Transparencia del Congreso, en donde además se encuentran los Ministerios de Comunicaciones y Ambiente.

Además, indicó que se realizan los monitoreos necesarios en las aguas cercanas a la Mina Marlin y que hasta el momento no se han presentado resultados de que estas podrían causar algún problema a la población.

Diario La Hora intentó obtener la reacción de los ministros de Salud y de Ambiente, pero no respondieron a las llamadas telefónicas.