Quito, feb. 02 (ANDINA). La asambleísta de origen shuar Diana Atamaint anunció hoy la decisión de los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana de declararse en «rebeldía». Las protestas de septiembre de 2009 en Morona Santiago dejaron 40 policías heridos y la muerte del profesor Bosco Wisuma, quien participaba en las manifestaciones causadas por la falta de consenso sobre las leyes de Aguas y de Minería, impulsadas por el gobierno y que, a criterio de los indígenas, vulneraban sus intereses

Pepe Acacho, Pedro Mashiant y Fidel Kaniras, dirigentes de la comunidad shuar, se encuentran recluidos, por supuesto incumplimiento de las condiciones de su libertad condicional, en el Centro de Rehabilitación No. 1 de Quito, dentro del proceso que investiga los hechos acaecidos en la ciudad oriental de Macas (a 360 kilómetros de Quito) durante el mes de septiembre de 2009.

Sobre las detenciones, la asambleísta Diana Atamaint manifestó que «si es necesario, tomaremos medidas de hecho para que se cumpla la Constitución y la ley, y el no atropello de los derechos humanos».

En el mismo sentido, acusó al gobierno de Rafael Correa de buscar «mantener ocupados a los dirigentes para arremeter con el proyecto extractivista con las petroleras y mineras, y así favorecer a grupos económicos de poder».

Al momento de los hechos que se indagan, Acacho presidía la radio La Voz de Arutam, que de acuerdo con la versión del gobierno difundió mensajes que habrían incitado a la violencia contra la policía y el régimen durante una oleada de protestas de la comunidad shuar.

Posteriormente, la radio La Voz de Arutam fue clausurada temporalmente, a inicios de 2010, por una sanción administrativa del Consejo Nacional de

Telecomunicaciones, según un despacho de la agencia de noticias DPA.

Las protestas de septiembre de 2009 en Morona Santiago dejaron 40 policías heridos y la muerte del profesor Bosco Wisuma, quien participaba en las manifestaciones causadas por la falta de consenso sobre las leyes de Aguas y de Minería, impulsadas por el gobierno y que, a criterio de los indígenas, vulneraban sus intereses. (FIN) Agencias/JCC