En el mediano plazo deberían aumentar las importaciones del químico, según Cochilco-Chile. La dependencia a las importaciones de ácido sulfúrico aumentó -especialmente a las que vienen de Perú- en el corto y mediano plazo, constató el estudio realizado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). El ácido sulfúrico junto a otros químicos es usado para separar el cobre de la roca extraída en los yacimentos.

Fuente: Diario Financiero

03/08/2011. Según una proyección a largo plazo, a 2020 Chila tendría una producción máxima de 6,7 millones de toneladas de ácido sulfúrico, para un consumo máximo de 7,7 millones de toneladas. La diferencia, de todos modos, será menor a la que se estima podría registrarse este año y en el mediano plazo, donde la diferencia entre ambas proyecciones aumenta sustancialmente, entre 2,5 millones de toneladas y 3 millones de toneladas.

Por ejemplo, para 2015 se estima una producción nacional máxima de 6,7 millones de toneladas frente a un consumo máximo de 9,7 millones de toneladas.

«La consecuencia natural de una producción insuficiente para satisfacer la demanda nacional, es la existencia de un déficit estructural que debe ser satisfecho vía importaciones», constata el estudio.

Y agrega que en el largo plazo «se seguirá dependiendo de las importaciones, aunque en grado menor que las magnitudes de la primera parte de esta década».

Esto porque la importación de ácido sulfúrico -que es un producto estratégico para la minería del cobre en Chile( ver diagrama al pie), la que explica el 96% de consumo de ácido sulfúrico- ha tenido un alto incremento llegando a las 2,64 millones de toneladas en 2010, desde las cerca de 600 mil toneladas que se ingresaban al país en 2006.

«Perú se ha convertido en el principal origen del ácido importado, sostenidamente desde el año 2007 (749 mil toneladas en el año 2010)», agrega.

Otros países desde donde se trae el producto son Japón, Corea del Sur y Filipinas.

Respecto de Perú, en 2010 se importaron US$ 48,6 millones del químico (valor cif). Mientras, en 2001 fueron US$ 4,6 millones.

De acuerdo al informe, «según su ventajosa posición geográfica respecto al norte de Chile, le permitirá mantener su competitividad para colocar allí gran parte de su excedente de ácido sulfúrico. Sin embargo, la magnitud del excedente está sujeta a incertidumbre».