Tanto la Cámara como el Senado chilenos ya han aprobado prácticamente de forma unánime mociones para solicitar a Bachelet que se comprometa y avance en una legislación que proteja los Glaciares, conformando lo que hoy hemos denominado una bancada glaciar.

Fuente: El Dínamo
«Dios al crear el mundo dio el mandato al hombre de señorear la tierra». Con este argumento el reconocido como el máximo glaciólogo de Chile, consultor sobre tema de glaciares en estudios y convenciones del país, justifica la explotación de las reservas de agua futuras.

Sí. El glaciólogo, Gerente de Desarrollo e Investigación de Geo estudios, en una entrevista realizada a diario la Segunda, ante la pregunta sobre cómo viven el cuidado de los glaciares y el progreso económico, declaró que: «Como montañista, amo la naturaleza y me encantaría que no exista un impacto ambiental sobre los glaciares. Pero, desde mi profesión, y basado en el precepto bíblico antes mencionado (Dios al crear el mundo dio el mandato al hombre de señorear la tierra), soy consciente que Chile tiene la necesidad de contar con recursos y, para esto, hay que explotarlos».

Sí. Textual.

Desde el clamor de las regiones y sin duda desde la fundación de nuestra República Glaciar, los glaciares han tomado relevancia en medio de la discusión ambiental en el país. Existe una intención unánime de que estas masas de hielo, reservas de agua para el futuro, deben ser protegidas. En efecto, tanto la Cámara como el Senado ya han aprobado prácticamente de forma unánime mociones para solicitar a Bachelet que se comprometa y avance en una legislación que proteja los Glaciares, conformando lo que hoy hemos denominado una bancada glaciar.

La gran mayoría de los chilenos están conscientes de la importancia de los glaciares para el medio ambiente. La población no quiere quedarse sin agua y las sequías que nos depara el actual camino del cambio climático son severas. Por esto es importante tener en consideración que muchas veces las decisiones sobre el futuro se toman a partir de las consideraciones de comités de expertos. Y aquí entonces tenemos un problema.

En República Glaciar quedamos perplejos con la argumentación de proporciones bíblicas del experto en glaciares. Siguiendo la lógica Cassasa, cuando según el creacionismo Dios hizo los glaciares, ¿se habrá imaginado que algún día una empresa como Pascua Lama los destruiría en busca de oro y dejaría a todo un valle amenazado y sin agua? ¿O habrá pensado Dios que habría un proyecto llamado Andina 244 que por explotar nuestro cobre, se propondría poner en en riesgo las reservas de agua de las ciudades más pobladas de un país como Chile?

Sabemos que Chile tiene recursos, pero «hielo hoy es agua para mañana». ¿Cómo se entiende que un experto en cambio climático, que sabe perfectamente que los glaciares (en cualquiera de sus tipos) son reservas estratégicas de agua, y que el agua es vida, plantee una ecuación tan errada? Sepa usted que el principal cliente de Geo Estudios es justamente el grupo de empresas que tiene concesiones en áreas glaciares, y que vería afectado su bolsillo si una legislación que protege los glaciares fuera aprobada. No por nada un proyecto de ley que protega los glaciares, que cae de maduro, estuvo detenido todo este tiempo mientras Chile se mantenía ignorante respecto de nuestro rol para con los glaciares de América del Sur. El que pone la plata pone la música, pues.

Como contrapunto podemos mencionar que el Vaticano ya se pronunció a favor de la protección de glaciares. La entidad elaboró un informe titulado «El sino de los glaciares de montaña en la era del antropoceno» donde reconoce la importancia de los glaciares de montaña como reguladores hídricos y el enorme impacto que su desaparición implica para las comunidades que dependen de ellos. En efecto, incluso el Obispo de Aysén, Don Luis Infanti de la Mora, ciudadano de la República Glaciar, ha hecho un llamado claro; Defender el agua y los glaciares es defender la vida, y defender la vida es obligación de todo ser humano.

República Glaciar nace para que todos los chilenos sepan que los glaciares de la cordillera están amenazados, abandonados y sometidos a una legislación que permite destruirlos sin que nadie pueda impedirlo. Hoy esa aberración está en vías de corregirse, justamente por que es lo justo. Somos más de 110.000 ciudadanos clamando protección de una vez y para siempre para los glaciares y hasta que no exista una ley que los protejan, seguiremos luchando. De lo contrario, al ritmo al que vamos, Cassasa no tendrá glaciares, ni empleo, ni agua para el futuro…. Ni futuro alguno a decir verdad.