La minera Barrick Gold, titular del emprendimiento minero Pascua Lama, anunció hoy que va «a hacer todo lo que haya que hacer para que este proyecto se haga con pleno cumplimiento y apego a la legislación vigente» en materia medioambiental, para poder retomar la actividad que se encuentra suspendida en el sector chileno por una decisión judicial.

Foto ilustrativa.

Fuente: Mendoza On Line
El abogado de la compañía, José Antonio Urrutia, anunció que la multinacional reconoció haber cometido infracciones a la Resolución de Calificación Ambiental, y por ese motivo se ajusta a derecho en la decisión de suspensión de las obras dictada por la Corte de Apelaciones de Copiapó.

«Como empresa esperamos ahora hacer las cosas bien, estamos cumpliendo con todo lo que nos dice la autoridad, con todos los requerimientos y vamos a hacer todo lo que haya que hacer para que este proyecto se haga con pleno cumplimiento y apego a la legislación vigente, a las resoluciones administrativas y a lo que disponga la autoridad y las comunidades vecinas», dijo Urrutia, al referirse a la cuestión.

Frente a estas declaraciones, Inti Salamanca, abogado que representa a un grupo de comunidades diaguitas en la zona, dijo que el anuncio hecho por la empresa Barrick es una «estrategia judicial para que no se critique, ni se pida una nueva evaluación ambiental».

«En el año 2006 no hubo consulta alguna a los pueblos originarios diaguitas en la zona, por lo que ahora procede la revisión total del proyecto, recalificarlo, porque los impactos ambientales que se dan en el lugar ya fueron constatados por la Corte de Apelaciones de Copiapó», apunto Salamanca, quien reiteró que la ejecución del proyecto es inviable.

En este contexto, la Sala Constitucional de la Corte Suprema comenzó a escuchar los alegatos y el análisis de la decisión de la Corte de Apelaciones de Copiapó.

Las obras están paralizadas hasta que cumpla con las medidas de mitigación impuestas por el regulador ambiental.

Del fallo judicial se desprende que «Barrick no cumplió con las obligaciones medioambientales con las que se comprometió en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA)» y se ordena que «la empresa proceda al cumplimiento de los compromisos con la autoridad».

También se determinó que la minera no podrá continuar con el proyecto mientras no se desarrollen íntegramente las obras de mitigación para no dañar el medio ambiente y la vida de la población.

Por su parte, el abogado por la Comisión del Medio Ambiente de Atacama, Edesio Carrasco, aseguró que la autoridad ambiental en este caso ha actuado «correctamente», resaltó que lo que se está alegando es ciertas omisiones por parte de la Comisión de Evaluación en orden de sancionar al proyecto, pero que «lo que nosotros hemos planteado desde el inicio es que la Comisión actúa y ha actuado bien».

La empresa canadiense, Barrick Gold, ya había reconocido públicamente varios errores, cuando en mayo de este año, el representante legal de Barrick, Derek James, aceptó el no cumplimiento de 22 de los 23 cargos formulados por la Superintendencia de Medio Ambiente, donde uno de los más graves fue que no existía plan de manejo para el uso de las aguas.

Por medio de un escrito presentado a la Superintendencia, James aclaró que se trabajará en la superación de los inconvenientes y en el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.

El proyecto minero argentino-chileno Pascua Lama contempla la explotación de una mina de oro y plata a cielo abierto y está ubicada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en plena cordillera de Los Andes.

Del lado argentino se encuentra en el Departamento de Iglesia, en la provincia de San Juan -donde las obras prosiguen sin inconvenientes- y por el lado chileno está localizado en la cabecera de la cuenca del río El Estrecho, en la comuna de Alto del Carmen, provincia del Huasco, región de Atacama, a 700 kilómetros de Santiago.