El presidente chileno Sebastián Piñera, 16 alcaldes, accionista de la empresa canadiense, caída de las acciones, comunidades diaguitas, Superintendencia de Medio Ambiente, Corte de Apelaciones de Copiapó, Consejo de Defensa del Valle Huasco y el Conservador de Minas de Vallenar, todos chilenos, detuvieron el proyecto binacional minero más grande del mundo y le dieron la razón a Adolfo Ibazeta, Diego Seguí y Ricardo Vargas, quienes adelantaron esta situación hace 8 años.

La decisión de 16 alcaldes chilenos de firmar contra el proyecto binacional minero «Pascua Lama», se suma a las críticas que lanzó la semana pasada el presidente Sebastián Piñera al proceso estatal de aprobación de la construcción de la mina en el 2006. De esta manera, el gobierno chileno puso en jaque el prestigio mundial del mayor productor aurífero Barrick Gold y echó por tierra todos los argumentos publicitarios que el sector minero argentino venía utilizando para defenderse de los ambientalistas.

La fuerte embestida chilena contra Pascua Lama y Barrick nunca había sido imaginada por estos lares y muchos creyeron que por ser un país de tradición minera iba a privilegiar los puestos de trabajo, la inversión y el desarrollo por sobre el cuidado ambiental y la contaminación del recurso natural más escaso que tiene Chile: el agua de los glaciares.

Los Alcaldes de Vallenar, Huasco, Copiapó, Diego de Almagro, Freirina, en conjunto con los de Arica, Putre, Ollague, Antofagasta, Tocopillay Calama, se sumaron este mes a la iniciativa que también cuenta con el apoyo de las comunas de María Elena, Mejillones, Sierra Gorda y Taltal. Todos ellos apoyaron la iniciativa del Consejo de Defensa del Valle Huasco, que denuncia «agua contaminada, glaciares destruidos, casi 20 trabajadores muertos en las faenas de Pascua Lama, las cuencas sin agua, el río con fecas y químicos» y se comprometieron a «apoyar a las comunidades en cuanto a la estrategia legal y ser parte de las acciones legales que interpongamos cuando en su momento se requiera».

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) y la Corte de Apelaciones de Copiapó le asestaron golpes certeros a Pascua Lama con sus respectivas resoluciones y de este lado argentino nada ni nadie pudo lograr que se frenara esas decisiones. Hubo declaraciones esperanzadoras del gobierno provincial y hasta de la misma Barrick, pero integrantes de la Cámara Minera de San Juan, como Ricardo Martínez y Jaime Bergé, fueron lapidarios al expresar que «sin Pascua no hay Lama». Desde ese momento se apeló a los anuncios, muy común en la minería, para tratar de ganar tiempo aunque no tuvo mayor efecto.

Las acciones de Barrick descendieron bruscamente y echó más incertidumbre sobre Pascua Lama. Rápidamente, la empresa canadiense intentó frenar el derrumbe reconociendo 22 cargos de los 23 formulados por la SMA y se allanó a las medidas sancionatorias que le formuló la autoridad ambiental chilena. Pero nada de eso pudo contener la catarata de acciones contra Pascua Lama y Barrick. Para colmo, en San Juan los rumores se hacían realidad y muchos de los que «bajan de la montaña» no tienen seguridad de volver a subir, o quienes soñaron trabajar en la minera les dijeron que «hasta nuevo aviso no hay nada».

En paralelo a la decisión de la SMA surgieron varios reclamos. El primero fue el de la Corte de Apelaciones de Copiapó, que ordenó paralizar completamente la obra tras acoger la orden de no innovar interpuesta por el abogado de las comunidades diaguitas del Valle de Huasco. Las comunidades acusan que la firma está afectando el derecho a la vida debido a que ha perjudicado los glaciares el Toro 1, Toro 2 y Esperanza, y contaminado los recursos hídricos de la zona.

Posteriormente, un anuncio, sin mucha difusión en San Juan, de la abogada chilena Bárbara Salinas daba cuenta que Barrick sufriría una demanda judicial de carácter penal o criminal «por la eventual comisión de dos delitos. Uno, la falsificación de instrumento público y luego, el uso malicioso de dicho instrumento público» ya que la empresa canadiense «no tendría las concesiones mineras de un paño importante de estas concesiones mineras que están emplazadas dentro del proyecto Pascua Lama».

Los informes emitidos por el Conservador de Minas de Vallenar (una especie de Registro Catastral Minero) le dieron a Jorge Lopehandía la propiedad de 8.000 hectáreas (Amarillos Norte y Amarillos Sur) que Barrick se había adjudicado como propias, pese a que existía una medida judicial precautoria de no celebrar actos ni contratos emanada de la Corte Suprema y que Barrick no respetó, realizando negocios multimillonarios en desacato al poder judicial, como la venta del 25% de las de onzas de plata contenidas en el yacimiento Silver Wheaton, el pedir préstamos en el extranjero al Deutsche Bank, entre otros.

Pero el caos de Barrick en Chile tuvo repercusiones en EE.UU y el peor anunció llegó detrás de las declaraciones de Piñera. «Accionistas demandan a Barrick Gold en Nueva York por falsear información sobre Pascua Lama», expresaba en un comunicado Glancy Binkow y Goldberg LLP, que representa a los inversionistas de Barrick Gold Corporation. La demanda colectiva fue presentada el 5 de junio en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York y comprende a todos los compradores de acciones ordinarias de Barrick entre el 07 de mayo 2009 y 23 de mayo de 2013 inclusive.

En el comunicado, se expresa que Barrick ocultó a los accionistas que: «(1) los costos para poner a Pascua-Lama en producción superó con creces cualquiera de las diversas estimaciones presentadas públicamente por Barrick; (2) Pascua-Lama no presentó ninguna expectativa razonable de entrada en producción dentro de cualquiera de los diversos horizontes de tiempo presentado públicamente por Barrick; (3) el impacto ambiental de Pascua-Lama presentó significativamente mayores riesgos para el proyecto y la empresa que los descritos por los acusados; y (4) como resultado, los acusados no tenían base razonable para su declaraciones con respecto a los costos, el tiempo y las estimaciones de producción para el proyecto, o las reservas y previsiones de beneficios para la empresa».

Barrick Gold hoy se asemeja al boxeador Julio César Chávez cuando peleo con el argentino Maravilla Martínez. Con tantos golpes externos e internos lo único que atina hacer es refugiarse en San Juan, donde el gobierno de Gioja sigue esperando un milagro para reactivar Pascua Lama y se juega a los impactos de los anuncios: Barrick explotaría Lama. Con eso se intenta salvar aunque más no sea la ropa y evitar el malestar del sanjuanino que confío en el desarrollo minero que propusieron desde el 2003 Gioja y la empresa canadiense.

El freno a Pascua Lama no fue producto de las denuncias de un intendente sanjuanino o de los ambientalistas argentinos. Fueron las acciones de la Superintendencia de Medio Ambiente, la Corte de Apelaciones de Copiapó, las comunidades diaguitas del Valle de Huasco, el Conservador de Minas de Vallenar, los accionistas de Barrick, el Consejo de Defensa del Valle Huasco, los 16 alcaldes del norte de Chile y hasta el mismísimo presidente Sebastián Piñera los que provocaron que Barrick sufriera el mayor revés de su historia. Todos ellos le dieron la razón a las denuncias que hace más de 8 años pregonaban el ex intendente de Calingasta Adolfo Ibazeta, el operador turístico Ricardo Vargas, el abogado Diego Seguí y los sectores ambientalistas de San Juan.

Pero lo más grave de todo esto es que ya nadie puede frenar el rumor popular. Nadie cree que del lado argentino no se contamine y en el chileno sí. Pascua Lama y Veladero están muy lejos «allá arriba» y las sospechas hoy son el comentarios por excelencia de las mesas de café y los remiseros. Hoy son muchos los que comienzan a poner en dudas que haya sido una buena jugada atar la economía y el desarrollo de la provincia a la mega minería del oro y la Barrick, en detrimento de la vid, la agricultura y el desarrollo industrial.

Pero no sólo es el rumor popular sanjuanino el que ahora ve una jugada en falso en Pascua Lama. En el prestigioso periódico canadiense The Globe and Mail el fundador y presidente de Barrick, Peter Munk, sorpresivamente declaró que: «Estamos en una tormente perfecta… Nos disparamos en las piernas, podríamos haber mantenido una excelente posición financiera y no haber iniciado Pascua Lama». No sólo es el rumor ni los ambientalistas quienes desaconsejan explotar el proyecto binacional minero más grande del mundo, en Canadá y EE.UU hay una mirada crítica e incrédula a los anuncios provenientes desde Barrick Gold Corporation.
Fuente: Diariolibre