A partir del análisis de los vientos en el lugar, el trabajo de la UNC muestra una proyección sobre la forma en que se habría extendido la nube de tóxicos sobre el plano del barrio.

 

Fotos: El ùltimo jueves se realizó la Marcha de los Barbijos contra los agroquímicos 

Fuente: diario La Voz

Los jueces de la Cámara 1a. del Crimen incorporaron esta mañana un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba, que prueba la deriva de las aplicaciones de agroquímicos sobre barrio Ituzaingó Anexo (ver estudio en PDF).

El estudio científico fue sumado a las pruebas del debate por aporte de uno de los testigos, el ingeniero químico Marcos Tomasoni, quien en su declaración explicó al tribunal qué condiciones climáticas favorecen la dispersión de las aplicaciones de agroquímicos fuera de la parcela de cultivo.

Pero, además, Tomasoni traía un estudio bajo el brazo, en el que miembros de la Escuela de Biología de la UNC habían estudiado la rosa de los vientos en el sector durante más de 10 años, lo que les permitía con alta precisión sostener en proyecciones sobre gráficas cómo se había extendido la nube de cada agroquímico sobre la planimetría del barrio.

Tomasoni mostró esos planos en los que se estima que las aplicaciones penetraron unos 700 metros dentro del barrio. A su vez, el estudio compara estas imágenes con las de los mapas de los estudios epidemológicos de enfermedades graves, distribuidas casa por casa.

Mapa de riesgo correspondiente a la aplicación y deriva de glifosato, del estudio de la Escuela de Biología
 de la UNC.

Estudio en niños. Luego declaró el médico toxicólogo Ricardo Fernández, quien entre 2005 y 2006 realizó estudios con biomarcadores en una población de 30 chicos del barrio, de entre 4 y 14 años, tomados no aleatoriamente. Los valores de arsénico, plomo, PCB estaban dentro de los niveles aceptables, pero eran altos en hexaclorociclohexano (HCH) y heptacloro (organoclorados).

A su vez, eso se comparó con un estudio más completo realizado en 2010 en la UPA del barrio, donde se apreciaba un descenso en esos niveles. Este estudio cotejó a chicos del resto de la ciudad, entre los cuales un 50 por ciento tenía entre uno a tres agrotóxicos, con los de Ituzaingó Anexo donde el porcentaje de niños con presencia de esos productos en su cuerpo era del 80 por ciento pero con entre uno a seis de esos elementos nocivos.

Luego declaró un policía que en su momento hizo una recolección de material en el campo de Parra y, finalmente, el presidente del Centro Vecinal del barrio, Marcelino Ponce, quien cargó contra «las Madres» y aseguró que no existe la contaminación que sostienen los expertos.

Cómo sigue. Mañana se realizará la última audiencia de la recolección de pruebas, con la toma de ocho testimonios, entre los que se cuenta los cuatro vecinos incorporados esta mañana, dos a pedido de la defensa de Parra y otros dos por solicitud del fiscal de Cámara, Marcelo Novillo Corvalán.

De no mediar contratiempos, el martes 31 de julio se escucharán los alegatos de todas las partes. Se presume que el veredicto se dictará la semana que va entre el 6 y el 10 de agosto.