“América Latina continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos.” Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina.

Fuente: Copenoa

 

INFORME PRELIMINAR DE LA RED DE ASISTENCIA JURÍDICA CONTRA LA MEGAMINERÍA

Introducción:

El 85% de las reservas descubiertas de litio del mundo se encuentran en la zona denominada triángulo del litio (también: puna plateau), comprendida por Bolivia (Salar de Uyuni), Chile (Salar de Atacama) y Argentina (salares de la puna Jujeña y Salteña, y norte de Catamarca).

Esta sencilla oración se utiliza en todos los medios y describe una situación de absoluta inactividad por parte del Estado, donde las empresas dominan en la desigual relación que establecen con las comunidades locales.

Esta oración también oculta que el litio es uno de los minerales más abundantes en la naturaleza, y que ese 85% de las reservas existentes en el territorio mencionado constituyen las reservas de litio mundialmente conocidas en salinas, cuya extracción es la más barata del mercado. Oculta, por lo tanto, otros tipos de reservas (en roca, en arcillas, en espodumeno, e incluso en el agua del mar) que han dejado de ser atractivas para las transnacionales mineras debido a los costos que implica su extracción.

El Litio, según los más aventurados reportes de analistas económicos, ocupará en los próximos 8 a 10 años un rol esencial como elemento conservador de la energía. Se especula que su utilización para las baterías de los autos eléctricos e híbridos ocupará un rol importante en la carrera por disminuir los gases que provocan el efecto invernadero y contribuirá a evitar el recalentamiento global. La pregunta es: ¿A qué costo?

De este documento se desprende que actualmente al menos nueve empresas transnacionales mineras de litio exploran en la puna jujeña y salteña, con un total de 18 proyectos que buscan comenzar su explotación en los próximos 2 a 6 años, en territorio de más de 40 comunidades indígenas de las cuales sólo 7 han manifestado su “consentimiento” a dicha intervención territorial. “Consentimiento” de carácter viciado ante el incumplimiento de todos los requisitos del Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

1.- ¿Qué es el litio?

Es el metal más ligero de la tierra, se encuentra en la naturaleza en una variedad de reservorios como rocas, agua marinas y salmueras (aguas saturadas por sal). Por lo general, el litio viene acompañado de otros minerales cotizados como el potasio, magnesio y boro.

Debido a los altos costos y a las dificultades de extraer litio de roca y agua marina, la mejor opción comercial es hacerlo de salmueras subterráneas, como las del Salar del Hombre Muerto en la Provincia de Catamarca. Esta situación seguramente irá cambiando a medida que aumente la demanda global y el precio del litio (incentivando la exploración en lugares de mayor dificultad), pero por ahora la búsqueda de litio se focaliza en los lugares donde es más barato de extraer.

El litio actualmente tiene numerosos usos en la industria y en la medicina , sin embargo la mayor demanda de este mineral en los próximos años, según analistas internacionales, será para la fabricación de baterías de teléfonos inteligentes, tablets y, principalmente, autos eléctricos.

La creciente especulación económica sobre el mineral se basa en su potencial para la fabricación de baterías para autos eléctricos. Las baterías que utilizan litio son capaces de almacenar mayor carga energética y por más tiempo que la mayoría de las baterías del mismo tamaño.

El material más puro que puede obtenerse (totalmente procesado) se llama litio metálico (utilizado para los cálculos de las reservas), pero se comercializa principalmente bajo la forma de carbonato de litio que tiene actualmente un precio internacional alrededor de 7.000 dólares por tonelada (equivalente a 7 dólares por kilogramo). La demanda de Litio para el año 2011 se estima entre 115.000 y 130.000 Toneladas de Carbonato de Litio. Esta demanda alcanzaría las 470.000 en 2025, lo cual significa un crecimiento promedio de 10,4% por año.

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