Arg_Benitez-Manuel_CAEMLuego de haber ingresado formalmente en la etapa de las sales, la minería argentina tiene una importante asignatura pendiente de cara al próximo año. Según el titular de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, Manuel Benítez, es hora de combatir la normativa restrictiva avalada por provincias como Mendoza, La Pampa o Tierra del Fuego (1).»Esperamos que en 2012 se deroguen las leyes provinciales antimineras».

 

Fuente: Inversor Energético y Minero

23/11/2011. De acuerdo con Manuel Benítez, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), la principal misión de su entidad para la próxima temporada será trabajar en pos de que algunas provincias que promulgaron ciertas normas restrictivas y anticonstitucionales dejen atrás su desinformación y le abran las puertas al desarrollo del sector. «Desde la CAEM esperamos que durante el año que viene vayan derogándose esas leyes, que perjudican a las propias provincias que las sancionaron, tales como Mendoza, La Pampa o Tierra del Fuego. Esa será nuestra mayor asignatura pendiente de cara a 2012», afirmó el directivo en diálogo con El Inversor Energético & Minero.

Según sus palabras, cuando se trabaja en minería se expanden las fronteras para argentinos de carne y hueso, con nombre y apellido, que si no fuera por esa actividad deberían migrar de sus provincias de origen. «No debe omitirse que muchas jurisdicciones provinciales que hasta hace pocos años estaban carentes de sustentabilidad hoy se encaminan hacia la riqueza gracias al rubro», recordó.

Para el titular de la CAEM, que disertó en el VIII Encuentro Nacional de Derecho Minero y IX Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Legislación Minera, otros desafíos trascendentales se vincularán con la profundización del desarrollo de los proveedores mineros locales y con la inclusión de los pueblos originarios y las comunidades locales en los emprendimientos que los circundan. «También estamos plenamente concientes de la necesidad de sustituir importaciones y añadirles valor a las exportaciones de nuestro país», añadió.

En líneas generales, consideró que el derecho está acompañando, paso a paso, cada avance que van dando los principales proyectos de la minería nacional, tal como lo prueban los casos de Mansfield en Salta; Agua Rica en Catamarca y Pascua Lama, Veladero, Las Flechas y Pachón en San Juan, entre otros ejemplos. «Detrás de quienes trabajan diariamente para desarrollar herramientas prácticas a fin de mejorar esta dinámica de producción de riqueza siempre hay un abogado o una mente pensando cómo superar los conflictos propios de toda generación de negocios», resaltó.

Nueva etapa

A decir de Benítez, en la Argentina el crecimiento minero tuvo un comienzo metalífero y una continuidad en el mercado de los áridos. Por estos días, en tanto, el país está entrando en la etapa de las sales. «Muchos conocen la importancia del proyecto de potasio Río Colorado, en Mendoza, que viene evolucionando sin pausa. Y seguramente también tienen referencias sobre el boom del litio en el norte del país. Pero es difícil transportarnos, con nuestra imaginación, hasta los próximos 10 ó 15 años a fin de cuantificar los números que manejará nuestra minería», sostuvo.

A su criterio, las principales hipótesis de expansión son más que auspiciosas. «Los problemas que deberán resolverse para pavimentar el camino a seguir son nimios en comparación con el potencial productivo que tenemos por delante. El desarrollo minero llegó a la Argentina para quedarse. Seguiremos respetando el medio ambiente y las pautas comunitarias en cada rincón donde llevamos a cabo esta actividad», concluyó.

(1) Son siete las provincias argentinas que cuentan con legislación restrictiva o prohibitiva de la actividad minera: Chubut, Río Negro, La Pampa, Tucumán, San Luis, Mendoza, Córdoba y Tierra del Fuego.