Más de 300 delegados de asambleas vecinales, movimientos y organizaciones sociales de Argentina participaron entre el 24 y el 26 de julio pasado de la 10º asamblea de la UAC -la Unión de Asambleas Ciudadanas- que se realizó en la provincia de Jujuy. Los conflictos socioambientales de las provincias de Jujuy, Catamarca, San Juan, Mendoza, Chubut, Tucumán, Córdoba, Buenos Aires, Santiago del Estero y Salta tuvieron un punto de convergencia en los debates en torno a la megaminería, los agronegocios, la contaminación urbana y la criminalización de la protesta. Entrevista a Ariel Méndez, de la Red Puna de Jujuy, para analizar lo que dejó este encuentro de la UAC.

Marcha de la UAC en San Salvador de Jujuy. Por Agencia de Noticias Biodiversidadla
Jujuy, Argentina – 06/08/09
Más de 300 delegados de asambleas vecinales, movimientos y organizaciones sociales de Argentina participaron entre el 24 y el 26 de julio pasado de la 10º asamblea de la UAC -la Unión de Asambleas Ciudadanas- que se realizó en la provincia de Jujuy. Pasaron diez encuentros en los que la UAC reafirmó una y otra vez su ya clásica consigna: “Sí a la Vida”.

Los conflictos socioambientales de las provincias de Jujuy, Catamarca, San Juan, Mendoza, Chubut, Tucumán, Córdoba, Buenos Aires, Santiago del Estero y Salta tuvieron de esta forma un punto de convergencia en los debates realizados en torno a la megaminería, los agronegocios, la contaminación urbana y la criminalización de la protesta.

La Agencia de Noticias Biodiversidadla conversó con Ariel Méndez, de la Red Puna de Jujuy, para analizar lo que dejó este encuentro de la UAC que ya tiene la fecha y el lugar de su próxima cita: la ciudad de Córdoba entre los días 11 y 13 de diciembre. Reflexiones, articulaciones posibles y la promesa de próximas acciones colectivas contra el modelo sojero y minero; la UAC camina fuerte en unidad.

-¿Se cumplieron sus expectativas?, ¿cuál es el balance que realizan?

-El día 24 iniciamos con una marcha multitudinaria en la cual estuvimos distintas organizaciones de la provincia, como así también distintas asambleas ciudadanas de todas las provincias del país, sobre todo las que están hoy en conflicto con las mineras en la zona cordillerana. Hemos entregado un petitorio al gobernador donde planteamos nuestra crítica sobre la minería y lo que nosotros queremos, como así también nuestra postura sobre los agronegocios, sobre la contaminación urbana, el petróleo y los desmontes. Cinco ejes que planteamos en el petitorio al gobernador Walter Barrionuevo.
Al frente de la columna estuvieron las comunidades indígenas, que en este caso presentaron un petitorio a la secretaria de Derechos Humanos pidiendo el título de las tierras comunitarias, que tiene que ver con el efecto colateral que tiene nuestra quebrada, denominada como Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Estuvimos también allí mostrando nuestra disconformidad. No es que estemos en contra del turismo; hay que entender que el turismo a gran escala tiene que ver con grandes estructuras, hace perder la cultura de la siembra. Justamente, las grandes obras de infraestructura usan toda el agua, un caso paradigmático es Purmamarca, donde allí es imposible acceder a la tierra, a su compra, por parte de las comunidades o del ciudadano común.
Uno de los balances positivos fue el impacto mediático que se ha tenido, como así también las repercusiones de los medios radiales de la provincia y de distintos puntos del país que han estado cubriendo, y en algunos casos, llamándonos. Para nosotros ha sido altamente positivo, desde la ciudadanía, por lo menos plantear un modelo productivo que asegure un futuro libre para nuestros hijos, un desarrollo que cuide la salud de toda la población del campo y la ciudad, que sea una vida digna para los trabajadores y campesinos, que respete las culturas originarias y a las organizaciones sociales. Sí, queremos un modelo que priorice la forma de producción sustentable de cada uno de los territorios y valorice el conocimiento de sus pobladores ancestrales, como así también el cuidado de nuestros montes, suelos y ríos, que son nuestros bienes comunes naturales.
Decimos “no a la megaminería” porque es un modelo de producción que está contaminando nuestros suelos, que está contaminando nuestras napas de agua, y es un modelo de desarrollo que va a contaminar el medio ambiente y la salud de nuestros hijos. Lo que cada uno de nosotros ponemos en debate es eso. Hasta hoy no hay “minería responsable” como se dice, como así tampoco un modelo de agronegocios que no excluya a los campesinos, que no deje sin tierra a los campesinos y a las comunidades indígenas. El modelo de la soja transgénica es el commodity que hoy impera, el símbolo de este modelo agroexportador.
Nosotros planteamos un modelo alternativo basado en la soberanía alimentaria, seguir cultivando gran diversidad de la producción en nuestra Argentina, desde la Puna hasta la Pampa Húmeda. Poder producir para fortalecer los mercados locales, para fortalecer los mercados regionales, y producir para la mesa de los argentinos. Esto es lo que venimos sosteniendo y practicando en cada una de las organizaciones que estuvieron presentes del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI).
Compartir y mostrar nuestra posición, diferenciar “soberanía alimentaria” de “seguridad alimentaria”. Muchas veces escuchamos decir soberanía alimentaria, también distintas entidades como la ONU o la FAO hablan de soberanía alimentaria sobre este modelo, el modelo de los agronegocios. Es garantizar la alimentación de nuestra población. La diferencia que nosotros planteamos es que soberanía alimentaria no es sobre este modelo, sino en contra de este modelo, un modelo alternativo en donde sí se plantee la diversidad, qué producir y para quiénes producir.

-¿Cuáles fueron los temas más fuertes, aquellos que marcaron este décimo encuentro?

-Uno de los puntos fuertes fue poder presentar el trabajo donde hemos tomado muestras de agua líquida del dique de cola de Minera El Aguilar, que en su estudio demuestra que tiene un alto grado de plomo en el agua, y eso es lo que se viene consumiendo en las comunidades río abajo y en las comunidades que toman contacto con el río Grande. Eso fue un gran impacto y vamos a llevar esta denuncia a Ginebra, Suiza, en septiembre, con unos compañeros con los que hemos venido trabajando de Europa.
Otro fue el planificar actividades, sobre todo realizar las denuncias correspondientes a cada una de las provincias, que hoy están estancadas; hacer acciones que puedan empezar a contrarrestar este avance del modelo megaminero, como así también empezar a realizar alguna campaña sobre la judicialización que está teniendo hoy nuestra compañera Jenny, de La Rioja, y la criminalización que están sufriendo varios compañeros; ese es uno de los puntos fuertes que estuvimos discutiendo.
Empezar a darle un ámbito a la formación y estructurar un poco a la UAC en el sentido de que podamos ir formándonos, tanto los compañeros como en las escuelas, ir concientizando. Hacer acciones en las distintas provincias y al mismo tiempo empezar a elaborar cartillas y materiales de formación. Hay una acción que todavía no vamos a decir cuál es, pero que vamos a hacerla en septiembre, el 20, y que va a tener un gran impacto también. Eso lo vamos a ir planificando para que no se desactive la acción. Creemos que va a ser una acción importante.
Seguir fortaleciendo las UAC regionales, que nos podamos ir juntando en cada una de las regiones. Por ejemplo, ASANOA (Asamblea Socioambiental del Noroeste Argentino) hoy está constituida y viene juntando a las distintas asambleas socioambientales del NOA. Empezar a fortalecer la UAC, darle un cuerpo más interesante, dinámica de trabajo, y que eso se pueda ir conformando.
Nosotros entendemos que como organizaciones surgió un espacio muy interesante, donde confluyen una diversidad de personas como así también de organizaciones, con distintas ideas. Creemos que es un espacio donde hoy confluye la clase media, un espacio interesante que ayuda al debate de las organizaciones, fortalece a las organizaciones, como también en vicerversa, las organizaciones fortalecen el espacio de la UAC. Estamos construyendo como Movimiento Nacional Campesino Indígena, nos vamos entendiendo, y eso para nosotros es importante.

-¿Crees que la participación se ha ido incrementado en las sucesivas asambleas?

-La manifestación más grande fue acá, en nuestra provincia. Creemos que, y se demuestra en estos últimos tiempos, con el avance de la derecha y el avance de este modelo agroexportador que viene con sus agrodiputados es importante que estemos unidos, y esto se ha demostrado en Jujuy. Las distintas organizaciones que muchas veces cuestionamos nuestras prácticas estuvimos presentes desde el 24 a la mañana, juntos, demostrando que nos queda el camino de la unidad. Creo que hay que hacer eje y empezar a juntarse, a estar juntos, a mostrarse juntos, a no fragmentarse. Eso da un señal muy importante a la UAC, como así también a la sociedad. En este eje, la lucha por el medio ambiente, estamos juntos y eso es importante.
El 12 y 13 de diciembre será en Córdoba, estarán los compañeros campesinos, las distintas organizaciones de Córdoba. Que en un espacio genuino como la UAC se puedan expresar distintas agrupaciones hay que trabajarlo desde ahora, y que se convierta en un espacio donde confluya toda una sociedad que no está dentro de una organización. Por ejemplo, hay muchos profesores de universidades que están participando de este espacio, eso ayuda también porque nos nutrimos todos juntos. Creemos que eso ayuda, fortalece a la UAC, seguramente hacia delante se irá incrementando la participación.

-¿Han podido avanzar en la definición de acciones colectivas en el tiempo que queda hasta el próximo encuentro de la UAC?

-En esta cuestión de aceitar el funcionamiento de la UAC, poder contemplar una formación en donde las distintas asambleas de las regiones podamos unificar ese criterio y enfoque. Una de las acciones es la del 20 de septiembre, donde vamos a estar participando las distintas organizaciones. El tema de la comunicación es bastante interesante, ayuda a que tengamos una comunicación común hacia afuera y hacia dentro, eso se estuvo discutiendo. Cuál es la comunicación que se da hacia afuera y hacia dentro, y la formación en este aspecto también.

Creemos que hay que intensificar la campaña de firmas en defensa de la Ley de Glaciares, que es otra de las actividades en común que tenemos, e instalar ante la opinión pública la destrucción de los bosques, sobre los últimos bosques que nos quedan. La actividad de este 20 de septiembre nos va a unir y creemos que va a tener impacto. Hay que trabajarlo, desde ya.

* Por Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik para la Agencia de Noticias Biodiversidadla.