La provincia de San Juan es un caso emblemático de la entrega, el saqueo y la contaminación que caracteriza al modelo de aplicación de las políticas de recolonización en nuestro país y es una de las provincias que convirtieron a la Argentina en un “país minero”. Este contexto de la provincia convirtió a la organización y a la realización del 9º Encuentro de la UAC en un desafío para las asambleas tanto organizadoras como participantes. Sin embargo, los valientes vecinos autoconvocados, organizaciones sociales y colectivos decidieron enfrentar al poder haciéndose presentes con el “No a la megaminería a cielo abierto, Si a la vida”.
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Debate en la 9º encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas 9º Encuentro de la UAC
San Juan: 23,24,25 y 26 de Abril de 2009

Por Patricia Agosto y Martín Vidal*

La provincia de San Juan es un caso emblemático de la entrega, el saqueo y la contaminación que caracteriza al modelo consecuente de la aplicación de las políticas de recolonización en nuestro país. Esta es una de las provincias que, por poseer riquezas minerales codiciadas por potencias mundiales, convirtieron a la Argentina en un “país minero”. Esta “contribución sanjuanina” es producto de la entrega de esas riquezas, y de los grandes negocios que la acompañan, por parte del gobierno provincial a grandes empresas transnacionales mineras, entre las cuales se destaca la canadiense Barrick Gold. A este “aporte” se sumó el del gobierno nacional con el veto de la Ley de protección de glaciares y las reuniones que ambos gobiernos tuvieron con la dirección de la empresa Barrick Gold con el fin de darle camino libre al megaproyecto binacional Pascua-Lama.

El gran poder acumulado por la familia Gioja en las últimas décadas refleja la gran alianza con la megaminería trasnacional y el sostén de este matrimonio necesita de una sociedad callada, acrítica, que no contradiga la asociación entre minería y desarrollo que se sostiene tanto desde los ámbitos académicos, los medios de comunicación comprados, como desde el propio poder del gobierno. Es en este sentido que San Juan, por ser el centro de operaciones mineras, necesita utilizar todo el aparato estatal para apagar la llama encendida de las voces de la resistencia. Siguiendo ésta lógica, el gobierno sanjuanino se convirtió en una dictadura a través de la censura tanto en las calles como en las instituciones y los medios, la criminalización a través de los discursos y la práctica concreta evidenciada en la judicialización de las voces de la protesta con la aprobación del código contravencional, la represión por parte de las “fuerzas de seguridad”, y si es necesario, la desaparición de personas.

Este contexto que vive la provincia convirtió a la organización y a la misma realización del 9º Encuentro de la UAC en un desafío para las asambleas tanto organizadoras como participantes. Sin embargo, los valientes vecinos autoconvocados, organizaciones sociales y colectivos decidieron enfrentar al poder haciéndose presentes con el “No a la megaminería a cielo abierto, Si a la vida”. Quienes participamos del encuentro nos encontramos con la ciudad llena de pasacalles colgados por el gobierno sanjuanino con consignas promineras. Esta actitud provocativa llevó a las asambleas a desafiar al poder derribando los mismos, levantando consignas propias de la lucha construidas colectivamente.

Uno de estos desafíos fue la realización, el día jueves, de un “Foro de protección de Glaciares y Ecosistema Andino”, del cual participaron intelectuales, ingenieros, glaciólogos, abogados, integrantes de organismos de Derechos Humanos, etc. Esto produjo la atracción de los medios, a pesar del control que el gobierno ejerce sobre ellos, y la oportunidad de que la población pueda escuchar otra opinión acerca de lo que significa la megaminería a cielo abierto, abriéndose así una grieta al poder monolítico del gobierno de Gioja.

A pesar de la opresión que padecen los vecinos y vecinas de San Juan, muchos y muchas tuvieron una participación concreta durante el foro. Es el caso de estudiantes de escuelas secundarias públicas y privadas quienes, descubriendo la realidad, escuchaban atentamente a los oradores tanto cuando disertaban, como en charlas informales durante los “recreos”. De esta forma, los guardapolvos blancos y los uniformes se hicieron presentes, alimentando la curiosidad propia de la adolescencia. Si bien uno podía desilusionarse cuando por momentos se retiraban, se recuperaba el asombro cuando se los veía volver a entrar en el Rectorado de la Universidad Nacional de San Juan, donde se desarrollaba el foro.

Este evento contó con el apoyo del sindicato de empleados municipales de la ciudad de San Juan, que se hizo presente a través de una marcha que pasó por la puerta del rectorado, rompiendo con la formalidad del foro que se vio interrumpida por los cánticos y los bombos de la lucha de los trabajadores y trabajadoras.

Este 9º encuentro de asambleas de todo el país se inició con una movilización. Durante la concentración de los asambleístas en la plaza 25 de mayo llegaron camionetas 4×4 colgando carteles con consignas promineras y alrededor de 50 trabajadores de las minas, que se manifestaron a favor de esta actividad extractiva secante y contaminante con cánticos en defensa de su trabajo marchando alrededor de la plaza. Si bien este hecho trajo temor a la confrontación entre ambas miradas en contraste tuvo un buen final con la intervención de Adolfo Pérez Esquivel quien, en la radio abierta que se estaba realizando, manifestó “No venimos a confrontar, ni estamos en contra de los trabajadores”, lo que produjo un acercamiento de los trabajadores mineros, que se terminaron sacando fotos con el Nóbel de la paz y comenzaron a dialogar con integrantes de las asambleas. Frente a esta otra provocación, que seguramente buscaba la reacción de las asambleas, éstas vencieron este intento por parte del gobierno de arruinar y obstaculizar el desarrollo del encuentro que expresa la lucha que vienen construyendo colectivamente.

Con alrededor de 500 personas de todo el territorio nacional, así como también del país trasandino que vienen luchando por la misma causa, la marcha avanzó ocupando dos cuadras con banderas, estandartes y pancartas con diversas consignas que reflejan las distintas luchas contra las políticas de recolonización implementadas en el país. Durante su recorrido hubo reconocimiento de vecinos y vecinas que saludaban el paso de la marcha y también se produjo el reencuentro entre las asambleas y los chicos y chicas que habían participado del foro, quienes se sumaron a la marcha que recorría la ciudad de San Juan en defensa de los glaciares, contra la megaminería contaminante, los agrotóxicos, los agrocombustibles, la sojización del país y la contaminación urbana industrial.

Culminando la marcha en el sindicato de empleados municipales, se realizó allí la presentación del trabajo desarrollado desde el encuentro anterior por la Comisión de Legales de la UAC, cuyo objetivo es buscar los instrumentos legales y jurídicos para contrarrestar las acciones de las grandes transnacionales mineras. Entre esas acciones, una de las habituales es la represión contra las manifestaciones de los y las asambleistas, razón por la cual, una compañera de la asamblea de Famatina contó lo sucedido en el corte de Peñas Negras en la Rioja, donde sufrieron la brutal represión e intento de desalojo del corte por parte de personas contratadas por la empresa Barrick Gold, que es la que pretende explotar el cerro Famatina.
Otra de las acciones habituales es la judicialización de la protesta, que quedó de manifiesto en este encuentro con la imposibilidad de una compañera de Famatina de poder asistir, ya que no podía salir de su provincia como consecuencia de la apertura de causas judiciales, tanto a ella como a otros compañeros y compañeras, que se resistieron al desalojo del corte.

Este día culminó con otra marcha hacia la plaza central de la ciudad de San Juan, que iba al ritmo alegre de las murgas participantes de este encuentro. La plaza fue el escenario de la expresión colectiva, a través del baile y de una obra de teatro callejero que viene acompañando desde hace tiempo estos encuentros. A esta expresión cultural, también se sumaron los y las adolescentes que utilizan habitualmente la plaza como lugar de encuentro.

El sábado comenzaron los debates colectivos de las asambleas en este encuentro, cuyos objetivos eran: Conocer las diferentes problemáticas socioambientales de cada región y la vinculación entre las mismas, partiendo de considerar que se funda en un modelo político y económico basado en la devastación de la vida, el saqueo y la contaminación de los bienes comunes; Reflexionar colectivamente a partir de diagnóstico-propuestas que elabore cada asamblea regional; Realizar una planificación estratégica, local, regional y nacional, partiendo de las problemáticas y necesidades urgentes; Unificar y nacionalizar la lucha, sin perder de vista las luchas regionales y locales.

La modalidad de trabajo para este encuentro fue el trabajo en comisiones sin estar divididas por temáticas específicas, conformadas por 20 personas aproximadamente. Cada comisión trabajó los ejes temáticos minería, agronegocios y conflictos urbano-industriales, con los siguientes objetivos: debatir los planteos y análisis de cada situación local y regional; realizar diagnósticos y propuestas conjuntas; plantear tácticas y metodologías estratégicas para la lucha; plantear actividades en conjunto; y realizar conclusiones finales.

Esta modalidad permitió que las comisiones pudieran abordar el modelo en su conjunto, relacionando las distintas problemáticas, sin que se concentre el debate, el análisis y las propuestas en un conflicto específico. De esta manera las asambleas participantes comenzaron a pensar y pensarse creando nuevas estrategias y otras miradas en relación al modelo. También fue posible debatir acerca de encuentros anteriores, de la necesidad de pensar qué UAC queremos y empezar a profundizar otros temas, otras modalidades de trabajo, otras formas de encarar la lucha.

El domingo se desarrolló el plenario en el cual se expusieron las conclusiones de cada comisión, entre las cuales se incluían propuestas de medidas nacionales, acciones locales, denuncias, declaraciones, campañas, cartas y propuestas para la organización interna de la UAC, así como también para la lucha que la misma va llevando adelante.

Es así que la UAC se va convirtiendo en un espacio de reencuentro en el que las historias de las asambleas que viven y luchan en sus lugares entre encuentro y encuentro, sirven de ejemplo y sostén de otras. Este entramado de historias que va tejiendo los lazos y fortaleciendo las resistencias, logra ir construyendo la confianza necesaria para la articulación y organización de una red nacional que necesariamente debe ir más allá de lo local. Se convierte también en un tejido de solidaridades que rompe el cerco y los alambres del individualismo, la desinformación y el temor ante las políticas de represión y criminalización que ejercen gobiernos y trasnacionales para llevar adelante sus megaemprendimientos y negociados.

En este sentido la UAC comienza a pensarse en relación al territorio, la soberanía alimentaria, la soberanía energética, intentando encontrar qué modelo de desarrollo es posible construir sin destruir.
Todos estos debates y reflexiones permitieron que la elección del lugar para desarrollar el próximo encuentro sea Ledesma, provincia de Jujuy, donde confluyen muchas de las problemáticas que caracterizan el modelo extractivo, productivo y destructor. De esta manera el próximo encuentro nos plantea nuevos desafíos, tales como profundizar y abordar nuevos temas, conflictos, modalidades de trabajo y debates. Entre estos desafíos, la UAC debe repensarse en relación a los tiempos de trabajo de cada instancia del encuentro, con el fin de que se logren consensuar colectivamente todas las propuestas que las comisiones lleven al plenario. De esta manera, se lograría hilvanar la diversidad de miradas, objetivos y propuestas que se tejen en las distintas instancias metodológicas propuestas en cada encuentro para, de esta forma, proyectar el trabajo conjunto de todas las organizaciones construido de manera colectiva y participativa.

El hecho de que el próximo encuentro se realice en esta provincia, que viene siendo devastada por la megaminería en sus diferentes formas, así como también asediada por los agrocombustibles, el uso de agrotóxicos y la contaminación urbano-industrial, permitiría, por un lado, que se abra un abanico de temáticas a debatir, como por ejemplo cómo construimos colectivamente la soberanía alimentaria y energética, y por el otro, conectar las distintas patas del monstruo que representa el modelo en su avance en el control territorial que caracteriza sus formas de dominación.

Además, teniendo en cuenta el contexto de profundización de la criminalización de compañeros y compañeras en lucha, será también una oportunidad para la creación y recreación de estrategias que permitan contrarrestar esta avanzada del capitalismo trasnacional de la que los gobiernos son garantía.
Otro de los desafíos que nos plantea este encuentro es que contaremos con nuevos protagonistas, que serán los pueblos originarios, cuya presencia y participación aportarán otra forma de ver al mundo y de llevar adelante la lucha, ancladas en su cultura y su cosmovisión que se basa en otra concepción del territorio y otra relación con la naturaleza, distintas a la de la cultura occidental. Esta puede ser una buena forma de empezar a transitar el camino de la interculturalidad del debate, de la resistencia, de la lucha…de la vida.

*Integrantes del Equipo de Educación Popular «Pañuelos en
Rebeldía» y del Centro de Investigación y Formación de
Movimientos Sociales Latinoamericanos