Guatemala – 15/03/09. Más que decretar la moratoria minera, considero que es tiempo de hablar de la emisión de una nueva Ley de Minería. La cual deberá recoger las demandas sociales, lo avanzado por la comisión de alto nivel y obligadamente la sentencia de la Corte de Constitucionalidad. Es tiempo de hablar, de lla¬mar a las cosas por su nombre. Sin miedo. Definir si el país con¬sidera válido un modelo de desarrollo económico, basado en la extracción de valiosos recursos pagados a precio de bicoca, revisar si queremos contaminar las aguas, eliminar los bosques, generar conflictos sociales y destruir el futuro, por un ingreso tipo migaja, que no es un importante y significativo aporte al PIB nacional.
Fuente: Leonor Hurtado

Tenemos abundantes argumentos y contundentes criterios constitucionales

Es tiempo de hablar, de llamar a las cosas por su nombre. Sin miedo.
Existe, desde 2003, una constante demanda, expresada en consultas comunitarias, la voz moral de la Iglesia, la movilización ciudadana, las posiciones de ONG ambientalistas y de líderes indígenas.
Abundante información ha sido publicada en medios, debates y foros públicos. El tema: La minería metálica en Guatemala. Sus impactos ambientales, sus beneficios económicos, sus costos sociales. Un complejo asunto que cada vez es más conflicto, que una opción de desarrollo.

Pasan gobiernos (Portillo, Berger y Colom) y ninguno toma en serio la demanda y protesta social sobre la minería metálica, agravada por los desastres que las areneras están ocasionando. No hay respuesta a la solicitud de la moratoria minera. El proyecto de nueva Ley de Minería, propuesto por la Comisión de Alto Nivel (2005-2007), se lo pasaron por el arco del triunfo.

¿Entonces de qué diálogo, inclusión y participación estamos hablando?
Con la sentencia de la CC No. 1491-2007, obtenida por CALAS, la moratoria minera fue impuesta legalmente. Es tiempo de presentar las acciones legales necesarias en contra de las licencias mineras metálicas vigentes, para reclamar justicia ambiental.

Tenemos abundantes argumentos y contundentes criterios constitucionales que vamos a plantear, para lograr por medio de una sentencia de inconstitucionalidad, la nulidad y operación de las licencias.

Valoro profundamente, el esfuerzo y la voz que ha planteado la diputada Rosa María de Frade. Ella ha iniciado una cruzada para hablar claro, de frente y sin temores sobre un tema nacional. Razón por la cual, más que decretar la moratoria minera, considero que es tiempo de hablar de la emisión de una nueva Ley de Minería. La cual deberá recoger las demandas sociales, lo avanzado por la comisión de alto nivel y obligadamente la sentencia de la Corte de Constitucionalidad. La exhorto para que se embarque en una batalla por los intereses nacionales, para lograr la promulgación de una ley, adaptada al contexto nacional y sus características sociales, políticas, ambientales, culturales y económicas.

Es tiempo de hablar, de lla¬mar a las cosas por su nombre. Sin miedo. Definir si el país con¬sidera válido un modelo de desarrollo económico, basado en la extracción de valiosos recursos pagados a precio de bicoca, mientras que la onza troy en el mercado internacional ya pasó de los mil dólares americanos.

Revisar si queremos contaminar las aguas, eliminar los bosques, generar conflictos sociales y destruir el futuro, por un ingreso tipo migaja, que no es un importante y significativo aporte al PIB nacional.
“Justicia para la Naturaleza ”.