Diversas organizaciones ambientalistas, de DDHH y de pueblos originarios realizaron durante el día de ayer actividades por el «Día Mundial de Acción Contra la Megaminería» . En la ciudad deBuenos Aires dieron el presente frente al Congreso Nacional con muestras, una feria de productos, música en vivo y la lectura de un documento conjunto. «Los gobernantes, en clara connivencia con los intereses económicos transnacionales, dejan de lado los intereses del pueblo que reclama ser oído», denunciaron. 

Informe e imágenes: ANRed.

Las organizaciones se comenzaron a reunir sobre la plaza de los dos congresos desde las 17. Hubo exposición de productos alimenticios y editoriales comunitarios, diversos números de música en vivo, y se leyó un documento consensuado entre los colectivos participantes con motivo de la fecha.

«Estas jornadas son una manifestación de los reclamos que nuestros compañeros de distintos lugares del mundo vienen llevando adelante de manera permanente contra el avance de los proyectos megamineros que se encuentran devastando, saqueando y contaminando nuestros territorios», anunciaron a través del documento.

Las organizaciones ambientalistas hicieron un racconto de todas las medidas que fueron tomando para luchar contra esta actividad económica, como las presentaciones judiciales, las movilizaciones masivas, los cortes de ruta, la entrega de pliegos y las campañas de concientización a la población. «Todas estas acciones han sido desestimadas por los gobernantes, – denunciaron – que en claraconnivencia con los intereses económicos transnacionales, dejan de lado los intereses del pueblo que reclama ser oído«.

La megaminería a cielo abierto «destruye nuestra naturaleza y explota a nuestras poblaciones, resquebrajando las economías regionales y deteriorando nuestros lazos comunitarios», denunciaron, y mencionaron a las empresas encargadas de este saqueo: Monsanto, Barrik Gold, Vale, Techint, Cargill, Minera La Alumbrera, YMAD UTE, Minera Agua Rica, Repsol, pan American Silver, Pan American Energy y Alto Paraná, entre otras que desfilaron en la denuncia.

Asimismo, desde el documento los organizadores remarcaron la falta de verdad del argumento que sostiene que la actividad extractiva megaminera deja riquezas para un país: «éstas megaempresas no generan un importante ingreso para el país ni mano de obra abundante, la flexibilización y precarización laboral es moneda corriente para los trabajadores mineros, y la migración forzada y la trata de personas está relacionada a estos emprendimientos extractivos, estos modelos energéticos hidrocarburos-dependientes«, denunciaron. «Los pueblos en lucha no nos oponemos a toda actividad minera, sino a una modalidad específica que implica la explotación de mega proyectos de minería transnacional a gran escala y extranjerizante», aclararon.

Finalmente, le dedicaron un apartado especial al acuerdo YFP-Chevron: «nuevas formas de extrativismo están siendo inoculadas en nuestros territorios, como la técnica experimental de explotación de hidrocarburos no convencionales conocida como fractura hidráulica o fracking – denunciaron – Nuevos acuerdos y marcos jurídicos están entregando nuestros bienes comunes a corporaciones ecocidas y genocidas como Chevron. Como en las décadas neoliberales nos imponen la destrucción de nuestro ambiente con el discurso de que no existen alternativas a estos modelos energéticos hidrocarburos-dependientes».

Luego de la lectura del documento varios representantes de organizaciones ambientalistas del país y del mundo acercaron su solidaridad y brindaron algunas palabras a los presentes.

Tal es el caso de un ambientalista colombiano, quien dio un panorama sobre la situación en su país: «El 60 por ciento de las montañas está concesionada para la explotación minera a cielo abierto para sacar oro, platino, uranio, plomo y plata. Así que la lucha no está sólo aquí en Argentina, Chile o Perú. Es en toda latinoamérica que se está resistiendo a los rigores de la minería, de las petroleras, de las madereras.»

Por su parte, una representante de la Asamblea El Algarrobo, de Andalgalá (Catamarca) acercó también sus palabras a los presentes: «Con la Minera La Alumbrera lo que ahora estamos sufriendo son las consecuencias a nivel enfermedad. De progreso, nada, todo mentira. Y tenemos también el proyecto de Agua Rica, que queda a 15 kilómetros de nuestro departamento. Nosotros venimos resistiendo haciendo presentaciones frente a la justicia, pero la justicia en Catamarca no existe, porque es parte de este modelo».

«Me emociona mucho realmente, porque donde yo vivo se ve tan diferente – se emocionó la vocera de la Asamblea El Algarrobo – Pero veresto me fortalece, y nos debe fortalecer a todos para hacerle frente a la megaminería. Somos nosotros solamente, la gente, los movimientos sociales los que dándonos una mano unos a otros podemos llegar a cambiar algo (…) Nosotros vamos a cumplir ahora en septiembre 200 caminatas que venimso haciendo en contra de la megaminería para que no se nos instale este proyecto de Agua Rica. Nuestro Valle es una herradura de montañas, que están llenas de riquezas, pero no se puede hacer el daño que se está haciendo con ellas».

También acercó su apoyo a la lucha contra la megaminería un representante de la comunidad mapuche de la patagonia: «Hace 11 años que empezamos a luchar en Esquel contra la megaminería (…) Comenzamos a caminar porque sabíamos que se venía algo muy pesado, algo que iba destrozar a nuestra mapu, nuestra tierra. Ese lugar era un cerro en el que se había descubierto oro. Hace 10 años se le dijo `no a la megaminería´ en Esquel. Hace unos meses atrás caminábamos todos juntos recordando esa lucha, donde estábamos todos en un plebiscito diciendo `No, no queremos esto, no queremos contaminación, no queremos masacre´. El 70 por ciento de las aguas en Argentina ya están contaminadas. En la patagonia hay lagunas que se han secado, que eran de lo único desde donde se podía tomar. Hay lugares donde nacen chicos y animales con malformaciones, o muertos. Todo eso debido a la contaminación que produce la megaminería a cielo abierto. La verdad que si tenés mucho dinero en tus bolsillos pero al enfermedad en tu cuerpo, no es un buen negocio.»