En octubre de 2002, se presentó un Informe de Impacto Ambiental para la explotación de una mina de oro en Esquel. Gracias al alerta dado por técnicos y ambientalistas de la región, la comunidad de Esquel se movilizó frente a la amenaza que traería aparejada para la zona la explotación de una mina de oro. La empresa que haría la explotación es la canadiense Meridian Gold.

Por Greenpeace Argentina

Foto: Marzo 2003, protesta en Casa Rosada contra Meridian Gold por su plan minero en Esquel.

La mina, ubicada a 9 km en línea recta del centro de Esquel, contaría además con un verdadero complejo industrial en el mismo predio para procesar el mineral y fabricar los lingotes y para depositar los residuos eternamente (escombrera). Para llevar adelante la explotación, debían dinamitarse miles de toneladas de roca de donde se extraería el oro y la plata. El resto, junto con las colas y químicos sería depositado en un virtual basurero de residuos tóxicos que se denomina «escombrera». En la zona dinamitada quedaría una importante cava o «tajo» de 1.740 metros de largo y 450 metros de ancho.

El pueblo se movilizó en contra del proyecto sentando las bases de lo que serían las asambleas ambientales que hoy están en todo el país. El 23 de marzo de 2003, por la presión popular se llamó a un plebiscito que con un rotundo «NO» del 80% de los votantes, impidió que el proyecto de la Meridian Gold avanzara.

A diez años de aquel histórico momento, Greenpeace saluda al pueblo de Esquel, que sigue firme en la lucha en contra de la minería a cielo abierto, que aún hoy, intenta explotar oro en su tierra.