Además de las conclusiones propias a las que arriba el Informe técnico y conjunto de la ex Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, se pueden sacar también las siguientes conclusiones:

Fuente: Diario Libre
1.-El sistema de cañerías que bombea la solución de cianuro al Valle de Lixiviación no tiene controles automáticos de presión para detectar pérdidas.

2.-Por eso, el derrame sólo pudo detectarse «visualmente» por personal de control de monitoreo del caudal del Río Potrerrillos.

3.-El sistema de cañerías que bombea la solución de cianuro al LSV no cuenta con doble camisa en sus tuberías, ni bateas de contención en lugares críticos como las válvulas en donde se produjo el derrame.

4.-El Canal Norte recolecta las aguas que se escurren desde la escombrera que transporta DAR (Drenaje Acido de Roca) y la compuerta abierta permite que dicho drenaje fluya hacia el Río Potrerillos.

5.-La empresa removió el material de arrastre que produjo el derrame sobre el Río Potrerillos, pero nunca informó su disposición final lo que impide su análisis.

6.-El sedimento presente en el aforador del Río Potrerrillos de 40 cm, acumulado como consecuencia de las remociones del material después del derrame, infiere que el volúmen derramado es mayor que informado por la empresa.

7.-En el informe analítico del laboratorio SGS correspondiente al aforador del Río Las Taguas aguas abajo del Río Potrerillos, los resultados de cianuro están en blanco.

8.-El laboratorio SGS el 13 de Setiembre de 2015 informó que en el aforador del Río Potrerillos el valor era de 550,5 mg/l de cianuro, pero la empresa dijo que luego fue corregido a 55,05 mg/l, pero nunca se encontró la nota de correción enviada por SGS.

9.-El sistema de monitoreo de aguas superficiales analiza metales pesados, pero con posterioridad al accidente se analizaron sólo cianuro y mercurio.

10.-La empresa nunca suministró datos de monitoreo precedentes al derrame.