Es una pregunta que debió hacerse hace mucho tiempo. Una pregunta que tendría que haber sido formulada sin derogar una ley, sin legisladores que levantaran una mano un feriado para arrogarse la respuesta. Estos legisladores, hace tres años, abusaron de la voluntad popular y prescindieron de esta pregunta», sostienen los vecinos autoconvocados de Bariloche.

Por Vecinos Autoconvocados de Bariloche contra la Megaminería publicado en Puerta E

Por esa razón la asamblea de vecinxs autoconvocadxs de Bariloche contra la megaminería, inicia su propia encuesta. Este miércoles 1° de octubre, se propone una concentración en el Centro Cívico de Bariloche, a las 18 horas, para realizar una encuesta sobre si estamos o no de acuerdo como rionegrinos con la explotación de megaminería a cielo abierto.

En la primera carta pública de la asamblea al pueblo rionegrino y a las autoridades, se remarca el error que supone que el estado de Río Negro elija la megaminería como opción de desarrollo: en lugar de preservar fuentes de trabajo para mucha gente ligada a la tierra, opta por la promesa cortoplacista de la megaminería. En lugar de apostar a un sistema productivo que se vincula estrechamente a la cultura regional, desprecia estos formidables valores para alinearse con los intereses de las multinacionales.

El proyecto más avanzado en la provincia es el de Calcatreu, cerca de Jacobacci. El plan es extraer 12 toneladas de oro, para lo cual es necesario pulverizar 6 MILLONES de toneladas de tierra, el equivalente a dos y media pirámides de Egipto usando toda el agua disponible en la zona y 2500 toneladas de cianuro. La piedra pulverizada contiene piritas que con el agua y el oxígeno del aire forman ácido sulfúrico, que disuelve metales pesados y envenena la tierra. En 7 años extraen todo el material y luego sólo queda la contaminación por siglos. Por ley la provincia sólo puede recaudar como máximo el 3% de lo que se lleva la empresa (actualmente Esperanza Resources, canadiense).

Estamos convencidos que hay mucho material y datos que demuestran que la megamineria trae grandes problemas de contaminación, sociales y económicos, a la vez que permite el saqueo y destrucción del territorio.

Dentro de las mitologías que operaron para justificar la megaminería, está presente la del desarrollo económico de la región. Ninguno de los países especializados en materia prima, ha superado la pobreza y el subdesarrollo gracias a la megaminería. Solo habría que revisar el antecedente de África. En el libro de Canadá Negro, los autores denuncian que los proyectos de megaminería tienen relación directa con especulación financiera: «El aumento del valor de una acción en la Bolsa de Toronto equivale a corrupción, expoliación, contaminación y muerte en los campos de explotación en África. La venta de armas, la complicidad con grupos militarizados o con poderes tiránicos, y las masacres de civiles que resultan de ello, han permitido a las empresas canadienses activas en Angola, Sierra Leona y Sudán, el aumento sustancial del valor de sus acciones.»

Sin ir tan lejos, aquí nomas, en Argentina, el caso de Catamarca ilustra esta situación: tras quince años de explotación de Bajo la Alumbrera, el primer emprendimiento megaminero radicado en el país, los niveles de pobreza e indigencia, de desempleo y sub empleo son de los más altos del país.
Se resalta a nivel nacional el proyecto megaminero en San Juan, como ejemplo de desarrollo. Pero resulta contradictorio, este desarrollo, con un informe publicado por IPyPP (Instituto Pensamiento y Políticas Públicas) donde se asegura que entre las provincias más afectadas por la pobreza se encuentran Chaco con un 61,6%, Formosa con un 55,2%, San Juan con un 54,5% por esta razón, quienes elaboraron el documento denuncian que el proyecto megaminero de Gioja «ha fracasado y a pesar de la gran riqueza de oro y plata que alberga la Cordillera de Los Andes, la economía vernácula sigue siendo precaria, rudimentaria y Nación dependiente».

Como se puede ver en la película «Oro impuro» de Pino Solanas, Peter Munk, jefe y fundador de Barrick Gold, hablando de la zona cordillerana de Argentina afirma que «Dios puso los minerales en una zona donde la pobreza nunca va a ser erradicada», lo que desmiente el discurso de las mineras de que su actividad traería desarrollo. En realidad solo con soborno a las comunidades pueden las empresas mineras lograr el apoyo de las comunidades locales. En el 2008 un sitio pro minero, analizando las posibilidades en Latinoamérica, aconsejaba a las mineras:
«Conoce a los políticos locales y estate preparado para llevar regalos. En los viejos dias, bastaba con conocer la cuenta del presidente en un banco suizo (como en Zaire), pero ahora las «golosinas» tienen que ser tangibles y alcanzar a aquellos que estarán trabajando y viviendo en las vecindades de la nueva mina. Ignorar esto es a tu propio riesgo».

Otro de los grandes argumentos mitológicos es el del control, que estas multinacionales dicen garantizar, y que el estado argentino dice aprobar. Resulta al menos curioso que esas mismas empresas no puedan dar cuenta de todos los desastres ambientales que han causado. Que busquen, junto a funcionarios adecuados a sus propósitos, negar tal estado de las cosas. En los últimos dos meses han ocurrido tres grandes desastres:

1 – el 4 de agosto de 2014 se ha registrado uno de los desastres mineros más grandes de la historia de Canadá, cuando colapsó el dique de colas de la mina Mount Polley, en la provincia de Columbia Británica. Se derramó 15 millones de metros cúbicos de aguas residuales, lodos y metales pesados, lo que equivale a 6 mil piscinas olímpicas vertidas al arroyo Hazeltine que desemboca en el lago Quesnel. Las autoridades canadienses prohibieron el uso de agua de aguas superficiales y subterráneas a los pobladores locales. El impacto sobre la producción de salmón podría ser irreversible así como otros daños ambientales.

2 – El derrame de la mina de Cananea, en México, es considerado uno de los peores desastres ecológicos en la región, con el desbordamiento de 40 mil metros cúbicos de solución ácida de sulfato de cobre al Río Sonora. Se considera que la contaminación por metales pesados del afluente que atraviesa siete municipios es sumamente grave por las implicaciones que tiene en la salud de los humanos. Esta contingencia dejaría sin suministro de agua a casi 20 mil habitantes de la ribera del río, sin dejar de lado las graves consecuencias ambientales, irreversibles en algunos casos.

3 – La ruptura de un dique de contención de residuos perteneciente a una minera privada en el departamento de Potosí, Bolivia, llegó hasta el cauce del río Pilcomayo. Este hecho generó un alerta general para que las comunidades que viven en la cuenca fluvial no consuman agua del río. El vertido tóxico afectó a unos 500 metros cuadrados de terreno antes de llegar al cauce fluvial. El colapso del dique de colas propició que se filtraran desechos de plomo, plata, zinc y otros al cauce del río. El río Pilcomayo es clave en la provisión de agua para consumo porque se extiende a lo largo de más de 2.000 kilómetros, y atraviesa cuatro de los nueve departamentos de Bolivia y sirve de frontera natural entre Argentina y Paraguay.

PRENSA ASAMBLEA DE BARILOCHE CONTRA LA MEGAMINERÍA