Para el gobierno brasileño la negativa argentina a bajar impuestos y adecuar el tipo de cambio hace inviable el proyecto. El Consejo Administrativo de la minera brasileña Vale se reunirá hoy lunes para determinar si continúa con el proyecto para la extracción de potasio en la mina Río Colorado, en la provincia argentina de Mendoza y que fue suspendido «indefinidamente» en diciembre, informó hoy la prensa digital.

Fuentes: Los Andes y EFE
El proyecto, según reveló el diario Folha de Sao Paulo, deberá ser abortado por la empresa brasileña para «cortar costos» y reducir el portafolio de activos, en una situación que creó malestar dentro del Gobierno brasileño, que apoya la iniciativa de explotación mineral.

 

En la reunión de hoy, Vale deberá también proponer su retirada de la explotación de 18 bloques petrolíferos, de su participación en la fabricante de aluminio noruega Norsk Hydro y la venta de su flota de 19 navíos Valemax.

Con esa reducción, la empresa generará 4.000 millones de dólares más de caja y seguir la línea de 2012, cuando por acciones parecidas captó 1.400 millones de dólares.

La brasileña Vale, una empresa con fuerte participación estatal y de fondos vinculados a compañías públicas, está a un paso de abandonar el proyecto Río Colorado. Se trata de uno de los más ambicioso emprendimientos mineros en el país, localizado en Malargüe, y que según estaba previsto iría a representar una inversión de U$S 6.000 millones.

El proyecto se presentó con presupuesto inicial de 4.000 millones de dólares y en la actualidad subió para los 5.900 millones de dólares, pero fuentes de la empresa que pidieron ser mantenidas en anonimato apuntaron que la cifra se elevó hasta los 11.000 millones de dólares.

El tema era un punto clave de la agenda del encuentro bilateral cancelado, esta semana, entre las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff.

Brasil importa alrededor del 90% de sus necesidades de potasa desde países como Canadá, Jordania y Rusia.

Cambio de planes

La muerte del venezolano Hugo Chávez, el martes último, indujo a las jefas de Estado a postergar la cita que debía realizarse en Calafate. Pero a priori se sabía que eran escasas las chances de resolverse un conflicto entre la minera y el Gobierno argentino.

Vale había demandado una «adecuación» del tipo de cambio y una reducción impositiva que tornara «más rentable» la explotación de ese yacimiento. Pero ya a inicios de la semana pasada, cuando desembarcó en Buenos Aires, el ministro de Desarrollo e Industria de Brasil, Fernando Pimentel supo que eran escasas las probabilidades de avanzar en la dirección que pretendía la compañía minera brasileña.

En las negociaciones del 4 de marzo, Pimentel abordó con sus colegas de Buenos Aires múltiples temas bilaterales, sobre los que se explayó sin problemas. Pero al ser interrogado por la prensa específicamente sobre la Vale en Argentina, el funcionario (un íntimo de la presidenta Rousseff) declaró: «Ahora la negociación será directamente entre la empresa y el Gobierno argentino», con lo cual dio a entender que la intermediación oficial brasileña se había agotado.

Por lo que se supo luego, fue en esa cita que los funcionarios argentinos le transmitieron la negativa de Cristina a aceptar las demandas de la empresa.

«Inviable»

Según la edición de ayer del diario Folha de Sao Paulo, «al gobierno (de Dilma) le gustaría por cuestiones políticas que el proyecto continúe. Pero entiende que la posición argentina lo está volviendo inviable».

En los cálculos de Vale, de los 6.000 millones de dólares previstos originalmente, la obra minera podría demandar ahora casi el doble. La razón, dijeron, es el costo salarial y tributario, que se ha visto incrementado en los últimos tiempos sin que hubiera una disposición oficial a mejorar el tipo de cambio que rige para el ingreso de los dólares al país.

El conflicto viene de largo. Ya en diciembre del año pasado la empresa decretó vacaciones colectivas de los trabajadores. Los directivos se reunieron con el gobernador de Mendoza Francisco Pérez y le plantearon los problemas. Esa cita terminó en un punto muerto y con la empresa que puso como plazo máximo para detener los trabajos de montaje de la mina el 28 de febrero último.

Pero en febrero, una reunión entre los cancilleres Héctor Timerman y Antonio Patriota, en Río de Janeiro, renovó las esperanzas de reactivación del proyecto. «Nuestros embajadores y equipos designados por las presidentas Dilma Rousseff y Cristina Kirchner, están trabajando denodadamente para que Vale continúe en Argentina y siga con las inversiones», dijo el ministro argentino en una rueda de prensa.

Y agregó: «El proyecto todavía va a dar grandes satisfacciones a ambas partes: al inversor y a la República Argentina». Sin embargo las obras siguen paralizadas y los proveedores aún no han recibido ninguna comunicación.

Por cierto, la suspensión de la cita presidencial en Calafate abrió un paréntesis. Y hasta este fin de semana no había información acerca de cuándo habrá de programarse la bilateral.