El hecho habría sucedido en Florianópolis, una pequeña isla paradisíaca del estado brasileño de Santa Catarina. El gobernador descansa luego de un agitado año de elecciones desde los primeros días de enero. «Estaba en un bar y de repente una mujer que lo identificó le escribió un cartel con la leyenda «EL FAMATINA NO SE TOCA», le golpeó el vidrio y se lo mostró» informó la fuente del entorno político del gobernador. La noticia trascendió de inmediato. Es que ya no es un secreto que el gobernador Beder Herrera descansa en una pequeña isla de Brasil. Según relató un periodista de Canal 13 este lunes mientras presentaba un documental de la lucha del pueblo de Famatina, «El gobernador descansa en Florianópolis, Brasil, en il Campanario, un albergue lujoso donde pasa sus días de vacaciones y desde donde se ha negado a hablar con nuestra producción».

Lo cierto es que si bien el gobernador se tomó vacaciones para descansar del stress diario que significa conducir los destinos de una provincia, durante la tarde de este lunes interrumpieron su descanso cuando «una mujer que lo identificó le escribió un cartel con la leyenda «EL FAMATINA NO SE TOCA», le golpeó el vidrio y se lo mostró».

Hasta el momento la información sólo fue un trascendido, y oficialmente no se pudo confirmar. No se sabe si sucedió realmente o «es un deseo irónico de quienes se oponen a la política minera del gobernador», dijo una persona de confianza de Beder Herrera, quien negó en todo momento la información.