Ante la reunión a puertas cerradas de los delegados de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que pretenden decidir y negociar sobre nuestras vidas y territorios, levantamos nuestros cuerpos y nuestras palabras para oponernos y defender todas las formas de existencia inspiradas en los principios del buen vivir. Los delegados de la OMC, que no son otra cosa que los emisarios de la muerte, aspiran a profundizar y globalizar el cercamiento capitalista de los bienes comunes, continuando con la acumulación por despojo. Esta acumulación por despojo se sostiene a través de una violencia sistémica, tanto de los estados capitalistas (con sus fuerzas de seguridad) como de las empresas trasnacionales y nacionales, que destruye nuestras vidas y territorios, como sucede hoy, sin ir más lejos, con nuestrxs hermanxs mapuches.

Declaración de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) sobre la reunión ministerial de la OMC (Organización Mundial del Comercio)

Las y los reunidos en el 29 encuentro de la UAC, pertenecientes a asambleas y colectivos de distintas comunidades que luchamos y defendemos los bienes comunes, debajo de un platanal de San Rafael (Mendoza), nos constituimos y decimos:

Ante la reunión a puertas cerradas de los delegados de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que pretenden decidir y negociar sobre nuestras vidas y territorios, levantamos nuestros cuerpos y nuestras palabras para oponernos y defender todas las formas de existencia inspiradas en los principios del buen vivir. Los delegados de la OMC, que no son otra cosa que los emisarios de la muerte, aspiran a profundizar y globalizar el cercamiento capitalista de los bienes comunes, continuando con la acumulación por despojo. Esta acumulación por despojo se sostiene a través de una violencia sistémica, tanto de los estados capitalistas (con sus fuerzas de seguridad) como de las empresas trasnacionales y nacionales, que destruye nuestras vidas y territorios, como sucede hoy, sin ir más lejos, con nuestrxs hermanxs mapuches.

Vamos construyendo formas de organización que se traman con los bienes comunes, el aire, el agua, la tierra y con los saberes que se transmiten de encuentro en encuentro, de abrazo en abrazo. No creemos en las representaciones ni delegamos nuestra potencia de existir. Creemos y construimos desde la autoderminación de los pueblos que reafirman las identidades que han sido negadas y desaparecidas desde hace más de 500 años. Sostenemos la forma asamblearia y el consenso para construir afectivamente otras formas de hacer política.

Durante estos 11 años de la UAC venimos construyendo comunidad, entretejiendo lazos para la creación de economías autogestivas que cuiden la tierra, opuestas a la lógica del mercado, es decir, a la lógica productivista orientada a la ganancia que impulsan organizaciones como la OMC. Nosotros, en cambio, entendemos el trabajo como reproducción de la vida en todas sus expresiones, humanas y no humanas. El trabajo como matriz de relaciones sociales donde prime una lógica de la reciprocidad, que tiene sus huellas en experiencias diferentes de organización de la producción y el consumo como las campesinas e indígenas y diversas iniciativas autogestivas urbanas que tienen lugar a lo largo de toda nuestra América. Concretamente buscamos generar espacios de siembra colectiva, prácticas agroecológicas, espacios de intercambio de bienes y de saberes, desde abajo y de modo horizontal. Hilamos nuestras luchas por la construcción del buen vivir.

En definitiva, levantamos nuestras voces y nuestros cuerpos repudiando el encuentro de la OMC en nuestra tierra y decimos:

¡FUERA LA OMC!

¡TERRITORIOS PARA LA VIDA,

LIBRES DE CONTAMINACIÓN Y VIOLENCIA!