El martes 25 de noviembre la legislatura de la Provincia del Chubut se transformó en una escribanía. Los asambleístas antimineros fueron contusos mientras sindicatos y barras de clubes de fútbol se transformaron en «vecinos de la meseta». Y eso no fue lo único en darse vuelta.

Por Diego Colinamún publicado por Prensa Tercer Milenio

Cuando comenzó la sesión de la Legislatura que iba a tratar el proyecto de Ley de Iniciativa Popular, la Televisión Pública de Chubut emitía programación del canal Paka Paka. Pakapaka quiere decir, en voz quechua, juego de escondidas.

Mientras la televisión estatal proyectaba la imagen de «Zamba», bajaba de su camioneta «Loma» Ávila. El duro dirigente petrolero acostumbrado a las negociaciones largas no fue uno de los primeros en llegar y al cierre de este despacho aún no se sabe si viajó en avión o en su Toyota Gris. Lo cierto es que lo esperaban. Se abrazó con todos. Sabía del resultado antes de que los 27 diputados se sentaran en sus bancas.

«Hay un montón de cosas que hay que poner en la balanza a la hora de analizar la minería porque la actividad minera metalífera en marcha puede ser otro Cerro Dragón la parte de la Meseta para toda esta zona», dijo Ávila en una nota del 22 de octubre publicada por El diario El Chubut, «después viene todo lo que es logística, que en la minería significa casi el 70% más de lo que tenemos nosotros en la actividad petrolera». A su lado en la foto del diario se lo ve al diputado Carlos Gómez. La idea de Cerro Dragón Dos los tienta.

La sesión empezó después de las 19.00.

II

Estaba claro que a los intereses mineros el debate sobre la constitucionalidad o no del proyecto de Iniciativa Popular en la Corte Suprema se les hacía largo. Había que eliminar ese eje y para ello contaron la inestimable ayuda de la «constitucionalista» Argentina Martinez.

«Esta diputada encuentra esta responsabilidad de analizar la situación amén de que nosotros no decimos que es contitu… Pero evitar de que suceda, que llegue a la justicia, es que estamos díciendo claramente que algunos artículos de ley es inconsticional (Sic)», dijo.

«Debatiremos lo que haya que debatar», dijo también.

A Ika la interrumpió una puteada y el llanto de una mujer que estaba en las barras de los vecinos que apoyaban y apoyan la Iniciativa Popular, pero lo central ya estaba dicho. El resto era de forma: 120 días de pausa y después la consulta popular por región afectada. Era lo pautado.

En ese momento, cuando Ika daba a conocer la metamorfosis, la policía desalojaba de las escaleras de la legislatura a los vecinos antimineros. El mecanismo se conoce gracias a la transmisión en vivo de Radio 3 cuando el periodista Diego Almonacid cuenta que «Comenzaron las corridas para despejar las escaleras que estaban ocupando los antimineros es por eso que en reiteradas oportunidades pedíamos esta oportunidad de que nos den el aire».

Los diputados se retiraron en ese instante también. Se baja el telón del primer acto.

III

La periodista Cynthia Fransisco resumió la metamorfosis del proyecto de Iniciativa Popular. Donde decía: «Suspender en todo el territorio provincial el inicio de cualquier actividad minera metalífera»; Ahora dice «Suspender en todo el territorio provincial el inicio de cualquier actividad minera metalífera… por el término de 120 días» (Artículo 2).

Donde decía que «El Poder Ejecutivo deberá promover, organizar, pautar y garantizar el debate sobre la minería, en todo el territorio provincial. Establecer que previo al inicio de la actividad del aprovechamiento minero metalífero, deberá contarse, obligatoriamente, con licencia social. Para ello se deberá utilizar el mecanismo de Consulta Popular vinculante» se agregó «Abarcando la región o localidades afectadas por el proyecto de explotación»(artículo 4).

Aquí se puede leer el proyecto orginal.

La metaforfosis, el engendro, se llevó el voto positivo de Argentina «Ika» Martínez, del policía retirado Juan Ale y del cordillerano Javier Cisneros. Votaron también los diputados que hicieron el tour minero a Gualcamayo invitados por Minas Argentinas. Así fue que Eduardo Daniel, Mónica Gallego, Adolfo Mariñanco, Elva Willhuber dijeron si. Carlos Gómez, Vicente «Coso» Jara, Exequiel Villagra, Felix Sotomayor y Héctor Trotta también balbucearon sus argumentos para apoyar la metaforfosis. De Gustavo Reyes nadie se sorprendió. Gustavo Muñiz fue un caso aparte.

Tras cinco horas de discusión y por 15 votos a 12, fue aprobado un dictamen que cambió radicalmente el proyecto original elaborado por la Unión de Asambleas Ciudadanas que pretendía prohibir la megaminería en la provincia.

IV

El legislador peronista Gustavo Muñiz fue fotografiado cuando aparentemente recibía indicaciones del gerente de una minera.

No puedo dejar de ver sus dedos gorditos, su anillo de casado, la respuesta rápida a Gastón Berardi, directivo de Yamana Gold.

En la foto se ve que la empresa le pide al diputado introducir un cambio en la redacción del artículo 4 de la ley. Según puede verse en el mensaje de la foto, el legislador le habría aclarado que ese punto no era importante porque después el Poder Ejecutivo de la provincia podía cambiar algunos términos en la reglamentación final de la norma.

El texto dice «Debería decir abarcando la región O», ¿Habla de la región Oeste? ¿El proyecto prominero va sobre Esquel que es donde ya se dijo No?¿Qué es lo que arregla después el ejecutivo?

V

El poeta y flamante profesor Lucho Carranza tiene un ojo negro, la policía le rompió los lentes ayer 25. La sensación en la boca es rara, ayer por la tarde también pibes y pibas de La Plata y Buenos Aires se encontraron frente a Casa del Chubut y agitaron hasta las cinco de la tarde. Da gusto saberlos felices en esa tosudez de esas primeras luchas. En esa distancia que se acorta.

Una Mujer en el medio del desierto petrolero cría a sus hijos con la certeza de que se puede crear aún en el medio de la nada y me envía un abrazo que recorre más de mil kilómetros. Una docente explica qué pasó en Rawson a sus alumnos, una bibliotecaria en Puerto Madryn le cuenta a quien pasa qué pasó, una abuela mapuche toma mate con sus hijos en el barrio Progreso de Trelew y escucha lo que fue Rawson ayer en silencio. «Es una batalla, se manejan así, ya sabemos. Hay que seguir luchando, hay que activar siempre», me dicen.