«Es el momento de hacer un esfuerzo máximo y nosotros que tenemos la experiencia y el conocimiento en Esquel, ser solidarios con el resto de la provincia y salir a la calle como en el 2002 y 2003». Con esta frase, los vecinos convocaron a la movilización que este 4 de octubre se realizará, en simultáneo, en Esquel y en Trelew, en apoyo a la iniciativa popular contra la megaminería.

Fuente: Puerta E

No es una marcha más. Este 4 de octubre arranca el tiempo de descuento: a partir de este sábado la Legislatura provincial tiene exactamente un mes para tratar (por sí o por no) el proyecto de iniciativa popular –rubricado por más de 13 mil ciudadanos- que prohíbe la megaminería en todo el territorio chubutense.

Las señales que viene dando el Gobierno y los legisladores no son las más auspiciosas: onerosas operaciones de prensa; embestida minera bajo proyecto «zonificador» y los mismos diputados que deben tratar la iniciativa popular escrachados en pleno «tour minero».

Ante esto, la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el No a la Mina de Esquel alzó la voz en conferencia de prensa para anunciar y convocar a la marcha de este sábado 4 de octubre, a las 18 horas, en la plaza San Martín.

«Es el momento de hacer un esfuerzo máximo y nosotros que tenemos la experiencia y el conocimiento en Esquel, ser solidarios con el resto de la provincia y salir a la calle como en el 2002 y 2003», afirmaron frente a los micrófonos y pusieron la situación en foco: «Hoy más que nunca tendremos que sumar más esfuerzos porque es un momento de alerta máxima donde hay que estar en la calle».

En diálogo con la prensa, los vecinos remarcaron la necesidad de defender «nuestro proyecto de ley» y hablaron de una alianza de «las principales fuerzas políticas de nuestra provincia para impulsar la zonificación».

En este sentido, recalcaron que la denominada «zonificación» no es más que «la habilitación de la megaminería en la provincia, que es exactamente lo opuesto a lo que estamos impulsando y necesitando, y que esta expresado en nuestro proyecto de ley».

En otro orden, los vecinos alertaron que la intención del espectro político es «hacer la trampa de dejar afuera a la cordillera, donde tenemos una resistencia histórica muy organizada, para que no les hinche y avanzar donde la resistencia es más débil porque son poblaciones pequeñas empobrecidas, donde dependen de los planes sociales y del patrón político de turno que está al mando de la intendencia».