Ya la noche del lunes medio centenar de vecinos de la Cordillera y la meseta central, apoyados por Minas Argentinas, acamparon en el césped de Legislatura, acompañados por más de 500 trabajadores de la Unión Obrera de la Construcción. Esa cifra crecería a mil, según el secretario general del gremio, Mateo Suárez.

Fuente: Jornada
El numeroso grupo esperaba que los diputados traten sobre tablas el proyecto del Marco Regulatorio Minero e Hidrocarburífero iniciativa que, según el gobierno, sería votada esta semana. Pero los legisladores esperan que el Ejecutivo envíe el paquete de modificaciones tras su gira por las comunas con proyectos mineros para abordar en comisión.

Antes del desbande, dada la presencia del grupo que promueve el «No a la Mina», hubo un fuerte operativo de seguridad, con ambulancias cerca del parlamento. La UOCRA instaló una carpa de eventos en el medio de la calle y baños químicos. Con bombos y pancartas, el grupo a favor de los proyectos mineros se hizo sentir en la capital. Cortaron el tránsito cruzando camionetas 4 x 4 y los trabajadores arribaron a Rawson en once colectivos desde Trelew y Puerto Madryn.

La vecina de Esquel, Gabriela Formoso, explicó que «luchamos para que Esquel sea incluido en el Marco y por la propuesta de Minas Argentinas del proyecto Suyai que es bajo galerías y no a cielo abierto. Presentamos petitorios al gobernador Buzzi, al diputado Jara, al intendente Williams y nos movimos para que no saliera la ordenanza que impide la habilitación comercial de las mineras, pero finalmente se aprobó».

Aclaró que exigen estudios y reglamentación de impacto ambiental: «Siempre marcamos que queremos controles serios y a rajatabla». Según la vecina, en Esquel hay tres mil desocupados. «Los autoconvocados se han encargado de sembrar el miedo durante diez años y gracias a Dios muchos nos hemos despertado. Queremos trabajar y tenemos el derecho a elegir dónde», esgrimió.

Por su parte, Mateo Suárez, expresó que «vinimos a demostrarles que hay necesidad de trabajo por eso decimos ´Si a la Mina’ dado que hay cinco mil trabajadores desocupados en Chubut», sostuvo agregando que hay que saber diferenciar «lo institucional de lo laboral».

«Vamos a seguir apoyando la Ley Minera y quienes expresen lo contrario tendrán sus razones pero estamos a favor del SI». Descartó una reunión con los diputados provinciales: «Son compañeros y saben entender. Votarán la ley cómo debe ser», sugirió. Según consideró, si el Marco se aprueba «nos va a ayudar muchísimo».

Ningún diputado del Frente para la Victoria quiso hablar mientras deambulaban en reuniones de comisión. La presidente del bloque, Argentina Martínez, viajó a Misiones por la muerte de su padre. Se supo que los legisladores Gustavo Reyes y Félix Sotomayor cenaron con el gobernador Martín Buzzi, abordaron el tema y están detrás del pedido del gobierno para que se trate esta semana. Pero no hubo voceros.

El jefe del bloque del PJ Modelo Chubut, Jerónimo García, opinó que «hay un grado de irresponsabilidad muy grande y tratan de ejercer presión a los diputados a través de la violencia moral. El Poder Ejecutivo envía un proyecto minero, luego lo duerme al pedirnos que no lo abordemos pero aunque no ingresó nada, se manifiestan de los dos bandos. El gobierno quiere promover un debate pero con sólo una posición. Hay actitudes que llaman la atención como la de Eliceche donde aduce el apoyo a la UOCRA y la foto de Gerardo Martínez».

«Se está jugando con algo que nadie sabe bien cómo va a salir porque hay una gran cantidad de gente de ambos bandos y ¿quién va a controlar la paz pública? –se preguntó-. Se colocan policías que tendrían que estar abocados a la seguridad. No se entiende qué quieren hacer, están en un callejón sin salida y hay una fuerte presión a nivel nacional para que esto salga». Para García, «hay un solo responsable: el gobernador Martín Buzzi, que debe garantizar la paz social».

En cuanto al tratamiento parlamentario del proyecto de ley, el legislador graficó que «acá nadie dice saber nada, ni el Vicegobernador, ni el diputado Reyes a cargo del bloque. Esto es un chiste. La gente no se moviliza por generación espontánea. Hay más de diez micros y acá todo el mundo mira para el costado».

«La parte del proyecto sobre hidrocarburos lamentablemente, si no lo separan, que era lo acordado, lo vamos a tener que votar en contra. Acá hay un tema que está hace cien años y otro que es nuevo. Atar uno con el otro es una trampita. Movilizar gente que te presione y se acuerde de toda la familia también es una trampita. Necesitamos a alguien que las desarme, no que coloque más. Buzzi no se puede seguir haciendo el distraído porque esto pasa a cuadras de Casa de Gobierno. Quieren que los diputados tomemos decisiones bajo presión».