El ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, confirmó que en Tinogasta -a 270 kilómetros de la capital provincial- los grupos antiminería volvieron a cortar las rutas, y que en Andalgalá -a 240 kilometros- «hay cuatro cortes, dos promineros y dos contramineros. (…) Por el momento tendremos que esperar, ya que si ellos no quieren dialogar no podemos obligarlos». Fiscales, jueces, funcionarios de todo nivel, consejales, intendentes, ministros, gobernadores -con honrosas y escasísimas excepciones- se colocan al servicio de los poderosos intereses del sector minero.

Fuente: diario Página/12

13/02/2011. La fiscal de la Circunscripcción Judicial de Andalgalá, Marta Nieva, mientras tanto, volvió a evaluar el desalojo de las rutas, al tiempo que los promineros -quienes hacen un corte selectivo- se encuentran en el ingreso a Andalgalá, sobre la ruta provincial 46, con turnos rotativos, y loa antimineros están apostados desde hace tres semanas en el camino a El Potrero y a Choya, rutas que conducen a la minera Bajo la Alumbrera.

Por su parte, el intendente de Andalgalá, Alejandro Páez, funcionarios de su gabinete y concejales mantienen un «prudente silencio», según indicaron, para evitar alterar los ánimos, aunque reconocen que «estamos en permanentes reuniones». También en esa misma ciudad quedó constituida la asamblea «Andalgalá familia minera», que cuenta con participación de distintos sectores de la comunidad.

La flamante asamblea quedó conforamda por trabajadores, provedores y vecinos de la ciudad, quienes reclaman por «la paz y el trabajo como derechos humanos inalienables» y apoyan los emprendimientos mineros y las fuentes de empleo que crean. Daniel Brizuela, uno de los referentes de la organización informó que el corte sobre la ruta 46 se extenderá «por el tiempo que sea necesario», como contracara de las protestas de quienes se oponen a esa actividad.