Autoridades húngaras han catalogado este accidente como la catástrofe natural más importante de toda Europa por su intensidad en los daños que producirá al medio ambiente. Al menos cuatro personas murieron, tres continúan desaparecidas y 120 fueron heridas, luego que el torrente inundara casas en Ajka, a 160 kilómetros al suroeste de Budapest.

 

 

 

Fuente: TeleSur

Hungría – 05/10/2010. Se espera que para poder reactivar la agricultura y recuperar la vegetación de la zona se debe remover toda la tierra que el lodo rojo tocó, por lo que podría demorarse más de un año y medio.

El derrame de lodo tóxico ocurrido al suroeste de Hungría, considerada la peor catástrofe ecológica de la historia de Europa, ha dejado hasta este miércoles cuatro muertos, tres desaparecidos y 123 heridos, mientras sigue destruyendo decenas de hectáreas de esa región.

El barro cubre, con una capa de dos centímetros de espesor, todo a su paso. Cerca de 40 kilómetros cuadrados ha recubierto árboles, viviendas y vehículos y ha puesto en peligro la naturaleza y la agricultura de esta región.

El secretario de Estado para el Medio Ambiente, Zoltán Illés, calificó lo sucedido como una «catástrofe ecológica», por lo que advirtió que se necesitará retirar la tierra en la región afectada para que se pueda volver a cultivar, lo que podría llevar al menos un año de trabajo.

Por su parte, el responsable de la organización ecologista WWF-Adena en Hungría, Gabor Figeczky, aseguró que ésta es la «mayor catástrofe ecológica de la historia de Hungría» por lo que la naturaleza tardará años en recuperarse.

Este derrame, que provocó el deterioro de puentes, casas, el arrastre de vehículos y ha obligado a evacuar a cientos de vecinos de siete localidades cercanas, sucedió tras romperse la balsa donde estaba cerca de un millón de metros cúbicos de lodo alcalino con un ph13 en una escala de 14 que pertenecía a la empresa fabricante de aluminio MAL Zrt.

El presidente de Greenpeace en Hungría, Zsolt Szegfalvi, sostuvo que trata de «la catástrofe más grande de Europa relacionada con el llamado barro rojo», por lo que nadie cuenta con experiencias sobre cómo tratar la situación.

El mayor temor que tienen las autoridades es que este material tóxico se extienda en cadena desde el río Marcal, donde ya no es posible encontrar rastros de vida corriente arriba, hacia los cursos del Raab, el Mosoni Duna y el Danubio (segundo río más largo de Europa), a poco más de 100 kilómetros del lugar del accidente.

Szegfalvi confíó en que «las sustancias tóxicas que ya están en el cercano río Marcal, no lleguen hasta el Danubio», por lo que las autoridades trabajan para construir diques de contención para evitar que el derrame se extienda.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aseguró este martes que el vertido pudo haber sido causado por un error humano, además afirmó que ya los afectados serán indemnizados.

De igual manera Orban indicó que se iniciará una investigación para conocer los detalles de esta catástrofe ambiental.

La empresa MAL Zrt calificó lo sucedido de «catástrofe meteorológica» debido a que el dique donde estaba el lodo se rompió debido a las fuertes lluvias, lo que preocupa más a los pobladores afectados es que esta industria del aluminio cuenta con un seguro que sólo cubre 37 mil euros.

A pesar de que hasta el momento no se ha podido realizar un cálculo de los daños, el secretario de Estado de Medio Ambiente estimó que podrían ser decenas de millones de dólares.

Muchas personas han sufrido quemaduras e irritaciones en los ojos causadas por el plomo y otros elementos corrosivos transportados por el lodo. En algunos sitios, como en Devecser, a 150 kilómetros al este de la capital, el material rojizo alcanzó los dos metros de profundidad.

Pedirán ayuda a la UE

El ministro Illés reconoció que necesitarán solicitar ayuda técnica y económica a la Unión Europea (UE) para poder limpiar el derrame. En la actualidad soldados, policías, ambulancias y voluntarios iniciaron este martes las obras de reconstrucción.

El Gobierno húngaro prometió que indemnizará a los afectados de este vertido que podría ser mucho más fuerte que la fuga de agua contaminada con cianido que sucedió hace diez años en Baia Mare (Rumania), cuando se derramó agua de un depósito de una mina de oro, según ha señalado un experto de Greenpeace.

Por su parte, el jefe de la Dirección General de Desastres (Ndgdm en húngaro), Reka Becze, indicó que «una de las tareas principales es que deberíamos cerrar la brecha en el dique esta tarde; es muy importante».

En segundo lugar, es retirar el fango de las paredes de las casas y de las calles, labor que llevan a cabo los grupos de limpieza, y «la tercera cuestión clave es proteger las aguas, lo que requiere una intervención intensiva», indicó.

Unión Europea pide a Hungría que derrame de lodo tóxico no llegue al río Danubio

Al menos cuatro personas murieron, tres continúan desaparecidas y 120 fueron heridas, luego que el torrente inundara casas en Ajka, a 160 kilómetros al suroeste de Budapest

Fuente: diario El Comercio

Kolontar (AP).-. Hungría abrió el miércoles una investigación penal en torno a un torrente de lodo tóxico y la Unión Europea exhortó a las autoridades de emergencia a hacer cuanto puedan para impedir que alcance el Danubio y afecte a seis naciones más.

Cientos de personas fueron evacuadas después de que un depósito gigante de sedimentos se rompiera el lunes en una planta metalúrgica en Ajka, una ciudad ubicada a 160 kilómetros (100 millas) al suroeste de Budapest, la capital.

Al menos cuatro personas murieron, tres continúan desaparecidas y 120 fueron heridas cuando el torrente imparable inundó las casas, arrastró coches de los caminos y dejó un millón de metros cúbicos (35 millones de pies cúbicos) de lodo tóxico en varias localidades vecinas.

Se desconocen causas del derrame

Aún se desconocían las causas de la falla del depósito. El primer ministro húngaro Viktor Orban dijo que el desastre sorprendió a las autoridades debido a que habían inspeccionado la planta y el depósito hace apenas dos semanas sin detectar irregularidades.

El jefe de la Policía Nacional, Jozsef Hatala, decidió asumir la investigación debido a su importancia y complejidad, dijo la portavoz policial, Monika Benyi.

Agregó que el máximo organismo investigador del país había abierto un caso penal en cuanto a una posible negligencia de los encargados de la planta.

Se detuvo la fuga de sedimentos

En las últimas horas, el enorme depósito, de más de 300 metros de largo y 450 metros de ancho, ya no registraba más fuga de sedimentos, en tanto que se construía un muro de protección de tres niveles en torno a la zona dañada.

El ministro del Interior, Sandor Pinter, dijo que se han desplegado guardias en el lugar para que avisen en caso de una nueva emergencia.

Un equipo de construcción militar trabajaba en Kolontar el miércoles, tratando de montar un puente de pontones a través de una corriente tóxica con el fin de que los residentes puedan regresar brevemente a sus hogares para recuperar algunas pertenencias.

Trabajadores de emergencia con máscaras y equipos de protección contra sustancias químicas también se apresuraban a verter 1.000 toneladas de yeso en el río Marcal, en un intento por contener el lodo tóxico y evitar que contamine el Danubio, a 72 kilómetros (45 millas) de distancia.

El cieno, un producto de desecho en la producción del aluminio, contiene metales pesados y es tóxico si se ingiere. Decenas de residentes sufrieron quemaduras cuando el lodo traspasó sus ropas. Dos mujeres, un joven y un niño de 3 años murieron.