Continúa la tensión entre los comuneros de la localidad de Jangas y directivos de la empresa minera Barrick Misquichilca. Decenas de comuneros de dicha localidad se apostaron en la morgue de Huaraz solicitando el cuerpo del comunero fallecido para darle cristiana sepultura.

Foto: hospitalizan uno de los tantos heridos.

Fuente: Diario Ya
Los dirigentes de dicha comunidad vienen solicitando a los diferentes sindicatos y gremios sociales de Huaraz su adhesión para continuar con la protesta en defensa del agua, tal como señalan ellos. «Lo único que buscamos es se respete nuestro derecho al agua. La empresa Barrick se burla de nosotros y seguiremos en nuestra lucha», dijo uno de los dirigentes.

Como se recuerda una persona murió y siete resultaron heridas luego que se enfrentaran efectivos de la Policía contra un grupo de comuneros que bloquearon la vía del acceso al centro minero de Pierina (propiedad de la minera Barrick), ubicado en la cordillera negra del distrito de Jangas, en Huaraz (Áncash).

La víctima fue identificada como Demetrio Poma Rosales (54), mientras que entre los heridos se encontraban cuatro pobladores, que fueron llevados de emergencia a la clínica San Pablo de la ciudad de Huaraz, y tres policías no identificados, a quienes les cayó piedras en la cabeza.

El problema se originó porque los comuneros del sector de Mareniyoc y San Isidro no cuentan con agua potable desde hace ocho días y en protesta violentaron la puerta ingreso a la propiedad de la minera, pese a que la situación escapa de sus manos, según aseguró el gerente de Asuntos Corporativos de la minera Barrick, Gonzalo Quijandría.

«(El problema) tiene que ver con que la Sunass ha observado una planta de tratamiento de agua en Huaraz, que abastece a esta comunidad y (ellos) se abastecen de la empresa, porque nosotros llevamos un camión cisterna con agua a esa comunidad y lo hemos venido haciendo por varios años», dijo en RPP.

Quijandría dijo además que la minera ha construido una planta de agua para abastacer a la comunidad de Mareniyoc, pero que sus pobladores rechazan esta agua. «Hay un componente político, falta de confianza, pues la población no quiere usar agua de la mina, pese a que el agua ha sido certificada, no creen el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). Queremos que la comunidad acepte el planta de tratamiento porque es la única solución», añadió.

Se supo además que dirigentes del Fedip Huaraz estarían convocando en las próximas horas a una reunión de emergencia para analizar las posibilidades de prestar apoyo a los comuneros de Jangas en su lucha por el derecho al agua. No se descarta paralizaciones en todo el Callejón de Huaylas en defensa de los comuneros y solicitar esclarecimiento sobre la muerte del referido comunero.