El daño que ocasionan las mineras es calificado como el de mayor consideración contra el medio ambiente, porque producen la destrucción en cadena, afectan la tierra, las plantas, los animales, los ríos con todas sus especies, la atmósfera y por último al hombre. La mina Yanacocha es un vivo ejemplo del impacto ambiental que producen y su pésima relación con los campesinos.

11/02/2012. La minera Yanacocha, es una mina a tajo abierto de 251 kilómetros cuadrados, está ubicada en las montañas de la provincia de Cajamarca, capital del Departamento del mismo nombre. Hace 15 años, la empresa peruana Buenaventura compró las tierras a los campesinos, a precios muy bajos, y a la vez solicitaron un préstamo a la empresa norteamericana Newmont Mining Corporation (NEM) ascendente a 150 millones de dólares, iniciando así sus actividades mineras.

Yanacocha es controlada por NEM la cual cuenta con una participación del 51.35 por ciento, y a través de su representante en el Perú, señala la mayoría de políticas que sigue la empresa Buenaventura.

Según declaraciones de los dueños de Yanacocha la familia Buenaventura, cumple con las normas sociales y ambientales más exigentes, y que supuestamente hacen de esta mina, un ejemplo para las demás empresas mineras.

Sin embargo, según los pobladores locales, la Región de Cajamarca se vería más beneficiada con inversiones en los sectores de turismo, bosques y agricultura, ya que la mina al consumir grandes cantidades de cianuro, ha contaminado el aire, fuentes de agua, ha provocado la desaparición de peces y ranas, y se han perdido plantas medicinales.

En Junio del 2000, un camión de la mina Yanacocha vertió 151 kilos de mercurio líquido, a lo largo de la carretera que atraviesa Choropampa, afectando un tramo de 40 kilómetros.

Los pobladores de los distritos de Magdalena, San Juan y Choropampa, continúan sufriendo los efectos de lo que es considerada por los expertos en medio ambiente, tanto nacional como extranjero, como la mayor catástrofe jamás ocurrida en el planeta.

La gente ignoraba los efectos que podría ocasionar este metal y recolectó el mercurio, resultando novecientas personas envenenadas, algunos quedaron ciegos, otros con infecciones en la piel. El problema es muy grave y continúa vigente hasta la fecha, varios niños están naciendo faltándoles dedos en las manos y los pies, hay una tasa alarmante de abortos y personas que sufren de sangrado crónico nasal.

Los residentes de los distritos aledaños a la mina, tuvieron que luchar para evitar que Yanacocha puede explotar el Cerro Quillish, -que además de ser la única fuente de agua que abastece Cajamarca, contiene reservas probadas y probables que alcanzarán los 3,7 millones de onzas de Oro- para obtener un fallo a favor de la comunidad.

La revista National Geographic, especialista en periodismo de investigación, «Cajamarca tiene toda la razón en protestar, porque llegará el día que un litro de agua, cueste más que una onza de oro».

El problema de la contaminación ambiental por parte de la mina Yanacocha, compromete a toda la humanidad, no solo a los peruanos, en otros países ha generado comentarios, ya que el Perú está entre los 10 países de mayor diversidad de la tierra, conocidos como «Países Mega diversos», por su variedad de ecosistemas, de especies, de recursos genéticos y de culturas aborígenes, de las 117 zonas de vida reconocidas en el mundo, 84 se encuentran en el Perú.

Se expresa una profunda desconfianza de las poblaciones locales respecto del impacto económico, social y ambiental de las actividades mineras, así como respecto de la conducta de los funcionarios públicos involucrados en los diversos aspectos de estos procesos.

Sobre lo primero, la historia está del lado de la desconfianza del campesino porque la minería en el Perú no siempre ha generado desarrollo para las zonas mineras; regiones como Pasco y Huancavelica, que han albergado enormes desarrollos mineros públicos y privados, pero siguen siendo dos de las regiones más pobres del País.

Lo mismo se puede decir, del impacto negativo de las actividades mineras sobre las tierras, las aguas y la salud de la población en las áreas de explotación. Para muchos campesinos de Cajamarca, ésta ha sido la experiencia concreta con minera Yanacocha en los últimos trece años.

Minera Yanacocha es la primera empresa productora de oro en el mundo, representa el 96% de la producción de oro del país. En 1997 por segundo año consecutivo el Perú ocupó el primer lugar en la producción de oro en América Latina, desplazando a Brasil.

Esta situación tan complicada ha generado comentarios en los medios locales y extranjeros así como también de particulares.

La poetiza Roxana Crisólogo, magister en Derecho Internacional y Género, Universidad de Helsinski Finlandia, a través del diario La Voz del Norte dio la siguiente declaración «Me siento muy decepcionada por la posición de los poetas jóvenes, el contenido de su poesía es como si no hubiera pasado nada, así como también de algunos intelectuales, todavía tenemos miedo para decir las cosas.

Yo me encontraba en Finlandia cuando ocurrió el desastre con mercurio en Choropampa, San Juan y Magdalena, allá fue toda una noticia que ocupaba las primeras planas porque ha sido uno de los derrames de sustancias tóxicas más terribles de la historia del mundo (150 Kg. de mercurio inorgánico)

El OMBUDSMAN del Banco Mundial conocido como CAO, publicó un informe en el que se decía que no hay espacio en Cajamarca, en donde minera Yanacocha no esté presente. La ubicuidad de la empresa minera está contaminando Cajamarca desde hace muchos años.

No podía excluir de su radio de influencia a los artistas y poetas. Así, a su política de marketing ambiental («La única mina del mundo que no contamina, pues todo lo trabaja en circuito cerrado») Se añadía el área cultural, estética, en última instancia «espiritual» «La mina que canta al amor, la belleza») y todo de manera fácil, pues hay un poeta que renía a los poetas en el Patio Azul en «el festival de poesía más importante del Perú» como proclama el que organizaba los eventos que es nada menos que el hijo mayor del clan Benavides de la Quintana, dueño del 44% de las acciones de minera Yanacocha.

Cabe agregar que la minera destinó fondos muy importantes como para poder deslumbrar a propios y extraños, reunió en Cajamarca hace algún tiempo, a poetas y poetizas de todas partes del mundo y de la capital, como Jorge Eduardo Adourn, Thiago de Mello, Piedad Bonnet, Antonio Cisneros, Susana Baca, Arturo Corcuera, entre otros.

Sólo poetas como William Guillén Padilla, Premio Nacional de Poesía, y algunos otros grandes siguieron manteniendo la dignidad de no comprometerse a cantar al amor y a la belleza para ocultar la contaminación de los ríos, la muerte masiva de truchas y sapos, las enfermedades y muerte de animales de los campesinos de las zonas aledañas de la mina.

La Coordinadora Nacional de comunidades Campesinas del Perú, CONACAMI aseguró a través de sus delegados, que ellos no pretenden satanizar la minería «no, nosotros no estamos de acuerdo con las formas de hacer minería en el Perú, violando los derechos humanos».

La Ley 28196, orienta para que estos proyectos se promocionen vía convenios de PROINVERSION, con los Gobiernos Regionales donde se encuentren situados los minerales.

Como se podrá apreciar, tanto en los medios de opinión como en las entrevistas personales es notorio lo siguiente:

– La defensa del medio ambiente y la presión ejercida por la población exigiendo se respete sus derechos.

– La falta de responsabilidad de las mineras y los inversionistas.

– El Estado que a través del Ministerio de Energía y Minas, no monitorea el control del medio ambiente.

Sin Embargo, en el 2001 el proyecto Conga se unió a las operaciones de Minera Yanacocha que desde entonces desarrolló los estudios de geotecnia e hidrogeología, así como la adquisición de tierras y permisos para el inicio de actividades de exploración.

Los principales componentes del Proyecto Conga consisten en dos depósitos porfiríticos a explotar, Perol y Chailhuagón; y considera el desarrollo del beneficio de los minerales con contenido de cobre, oro y plata mediante métodos de procesamiento convencional de chancado, molienda y flotación, en una planta con capacidad de 92 000 toneladas por día, lo que permitirá el contenido de 3,1 billones de libras de cobre y 11,6 millones de onzas de oro.

En el 2008 se aprobó el Estudio de Impacto Ambiental Semidetallado (EIAsd) del Proyecto de Exploración Conga. Posteriormente, en abril de 2009, se aprobó la Primera Modificación del EIAsd del Proyecto de Exploración Conga y luego se presentó una segunda modificación.

Más adelante, en el 2010 se realizó una Audiencia Pública en el caserío Chailhuagón para presentar el EIA de Conga. Hoy la población Cajamarquina señala que la aprobación del EIA estuvo llena de irregularidades por lo que se pide su revisión. Así también se denunció que este proyecto afectaría a 4 lagunas: Azul, Perol, Mala y Chilca que abastece al río Jadibamba.

Por su parte Yanacocha explicó que construiría 4 reservorios para reemplazar el agua de las lagunas, y que además, abarcarían 3 veces más su capacidad, a favor del consumo humano y las actividades agrícolas, lo que no explica con detalle son varios de los efectos negativos hallados en el resumen ejecutivo del Estudio de Impacto Ambiental hecho por la empresa Knight Piésold Consultores S.A. (Knight Piésold): (…) Las distintas actividades del proyecto afectarán tanto la calidad como la disponibilidad del hábitat para la vida acuática. Debido a esto, el área de influencia directa (AID) para el componente hidrobiológico incluye las quebradas que serán disturbadas por el proyecto, con efecto en la calidad y cantidad de agua, así como en los bofedales y lagunas dentro del área de emplazamiento (…).

Los caseríos que serán influenciados directamente por el proyecto son: Quengorío Bajo, Huaisuyue Jadibamba, Piedra Redonda Amaro, Chugurmayo, Namococha, El Porvenir de la Encañada, Lagunas de Combayo, Agua Blanca, Quengorío Alto, San Nicolás, Santa Rosa de Huasmín.

Además en el Resumen Ejecutivo se dice que la selección de estos caseríos dentro del AID, se debe a la magnitud del impacto residual asociado al uso de las tierras asociadas al emplazamiento de la infraestructura del proyecto y las actividades realizadas por MYSRL para viabilizar este emplazamiento. A diferencia de otros caseríos del área de estudio específica, en la etapa de pre-construcción, estos caseríos presentan impactos adicionales: la contracción de la actividad agropecuaria y la disminución de las inversiones de largo plazo asociadas a tierras.

(…)En etapas posteriores, se producen impactos negativos adicionales que recaen en mayor medida sobre determinados caseríos, como la reducción de accesibilidad a algunos recursos en el área y las percepciones de disminución del rendimiento agropecuario por ruido y polvo.

Asimismo, aunque todos los caseríos del AEE se ven en cierta medida afectados por la alteración de las vías de comunicación (desarticulación de corredores económicos y modificación de caminos rurales), los efectos mayores se producen sobre aquellos caseríos donde se asienta el proyecto o aquellos muy cercanos a éstas áreas.

(…)Considerando lo expuesto se puede concluir que las áreas de influencia definidas para el subcomoponente socioeconómico, tanto directa como indirecta, incluyen a todos los receptores sobre los que se estima la ocurrencia de impactos negativos de alguna significancia (…) A esto se suma el Estudio de Impacto Ambiental elaborado por la misma Knight Piésold Consultores en marzo de 2010: «dos lagunas (Perol y Mala), serán vaciadas con fines del aprovechamiento mineralógico y las otras dos (Azul y Chica) serían vaciadas y utilizadas como depósitos de desmontes».

Ahora, la pregunta es: ¿Qué pasa con el agua en Cajamarca? , Ollanta Humala responde: Se debe solucionar el estrés hídrico. Hoy Cajamarca consume solo el 10% de su potencial hídrico, el resto se va al Pacífico o al Atlántico».

Por su parte Gregorio Santos, el Presidente Regional de Cajamarca: «En Cajamarca hay escasez de agua, el canal de Quilish ha perdido su volumen, el canal de la Ramada está cerrado, hay un juicio incluso con Yanacocha por esos temas».

En Cajamarca se sufre los efectos del cambio climático, como en otras regiones, al disminuir el nivel del almacenamiento natural de agua en los glaciares se redujeron las posibilidades de abastecimiento de agua de la población. Esto es el estrés hídrico, mayor demanda de agua de la que se dispone.

Según el plan de Yancocha, se puede mitigar el proceso de desaparición de las 4 lagunas construyendo los tres reservorios, a lo que los pobladores responden que no creen que se logren reemplazar. El agua de éstas alimenta todo el ecosistema de la región y los cajamarquinos no creen que los reservorios cumplan el mismo papel que tienen sus lagunas para la supervivencia de todas las especies que viven en gran parte por las filtraciones naturales de las lagunas.

Gregorio Santos explica que se afectará la cabecera de cuenca donde nacen los ríos que van hacia Bambamarca, Cajamarca y Celendín. Las labores de minería destruirán los bofedales y humedales que son zonas de recarga de agua y que serán usados como botaderos y tapados por los desmontes de la mina.

Un informe elaborado por un equipo del Ministerio del Ambiente, liderado por el ex ministro José Echave afirma: «…desde una visión ecosistémica e integral se debe reconocer que el referido Proyecto transformará de manera significativa e irreversible la cabecera de cuenca, desapareciendo varios ecosistemas y fragmentando los restantes de tal manera que los procesos, funciones, interacciones y servicios ambientales serán afectados de manera irreversible».

La Marcha por el Agua

Es una Marcha ideada por el ex sacerdote Marco Antonio Arana para que el Estado abra sus puertas a la población y dialoguen a cerca del problema del Proyecto Conga. Las protestas ya empezaron el día 1 de febrero, la llamada «Marcha por el agua» viene recorriendo desde Cajamarca hacia Lima, llegando a la capital el día 09 de febrero y el día sábado 11 culminará en Lima con la instalación del Foro Nacional de Justicia Hídrica, en el cual se debatirá pública y programáticamente la problemática del agua y las propuestas de leyes y políticas que se impulsarán en adelante.

La marcha por el agua busca proponer la idea de poner el agua como prioridad por encima de proyectos mineros como es el caso del proyecto Conga.

Todas las propuestas deben ser recogidas, para determinar de una vez lo que le conviene a la población. La Minera Yanacocha, el empresariado minero y los funcionarios del Sector minero, tienen la oportunidad de demostrar a la ciudadanía que su principal preocupación es la conservación del medio ambiente, respetando y haciendo cumplir los acuerdos de no agresión a los recursos naturales, sentando las bases para una relación diferente con los pobladores locales.

Marco Arana, tiene una gran responsabilidad, sobre este grupo de personas quienes vienen siendo instigadas por él, suponemos que con buenas intenciones, creemos que no debió sacrificar a los pobladores y que quienes deben estar en Lima dialogando son los alcaldes, el Presidente regional y los representantes campesinos, esto es la sociedad civil, Se espera que no esté coludido con los políticos que no quieren nada para su país, solamente ir en contra del Estado.

Si bien es cierto que la explotación minera contribuye en la formación del PBI, se debe comprometer a no generar impactos ambientales y socioeconómicos que perjudique a la población, se debería crear la Mesa de Concertación –con parámetros que tengan fuerza de Ley-, como un espacio de articulación entre la sociedad civil, el Estado y el Gobierno Local, para planificar el desarrollo de las comunidades, la solución de conflictos y la preservación del medio.