Durante la próxima década la región Cajamarca estará marcada por un nuevo proceso de expansión minera, el proyecto Conga de Minera Yanacocha es un hito inicial de este período. Conga formará parte del complejo minero Yanacocha.El proyecto minero ocupará un área mayor a 2000 hectáreas en zonas de páramo, donde actualmente existen lagunas, bofedales y zonas de recarga hídrica las cuales serán afectadas.

 

Escrito por Abel Caballero y Ing.Reinhard Seifert

25/08/2011. El proyecto minero Conga es en varios sentidos, similar a los actuales proyectos de Minera Yanacocha, ya que es esencia una mina a tajo abierto de cobre, oro y plata que planea procesar 504 millones de toneladas de mineral con una remoción estimada de 1085 millones de toneladas de roca, a una tasa de 92000 Toneladas por día.

Particularidades del proyecto Conga

Instalación de una planta chancadora, necesidad de depósito de relaves, y el hecho que los concentrados serán transportados a un puerto de la costa para su exportación, inicialmente en camión pero se ha planteado también la construcción de un ferrocarril.

El proyecto Conga presentó su estudio de impacto ambiental a fines de marzo del 2011, días antes campesinos del caserío Aliso Colorado se enfrentaban a la policía en medio de una manifestación en donde se denunciaba el incumplimiento de acuerdos por parte de Minera Yanacocha. Lo mismo ocurría con comuneros del caserío de Llagamarca quienes el 26 de Abril protestaron también por el incumplimiento de acuerdos y las afectaciones a fuentes de agua.

El 11 de julio se realizó una inspección al Proyecto Minero Conga, solicitado por la Plataforma Interinsticucional Celendina (PIC), al Presidente del Gobierno Regional de Cajamarca. A esta visita acudieron representantes de los Frentes de Defensa de las Provincias de Cajamarca, San Marcos, San Pablo; pero se les impidieron el ingreso y la participación a la delegación de Celendín y Bambamarca dejando sin participación de esta inspección a los representantes de la provincias directamente afectadas.

Por otro lado, el contexto institucional no ha cambiado desde inicios de la década de 1990. Los factores que han generado conflictos, permitido la violación de derechos humanos y contribuido al deterioro del ambiente en la región continúan vigentes. Así, no existen sistemas institucionales de monitoreo de la calidad ambiental, el Ministerio del Ambiente, por ejemplo, no tiene competencias para aprobar los estudios de impacto ambiental. No existen mecanismos de consulta a las comunidades locales. Los proyectos mineros se aprueban sin tener en cuenta el ordenamiento territorial. Las capacidades de gestión y fiscalización ambiental de los gobiernos locales y regionales no han sido sustancialmente fortalecidas. No existen mecanismos que cubran las compensaciones por posibles accidentes o impactos ambientales.

En este contexto, organizaciones y pobladores de Celendín han mostrado ya su preocupación y en algunos casos oposición al proyecto minero Conga.

COMENTARIO DE REINHARD SEIFERT (11 de agosto 2011) A UNA CRONICA DE ABEL CABALLERO:

En la actualidad la ciudad de Cajamarca sufre la terrible escasez de agua, y esta situación no cambiará y empeorará los próximos años. Para nadie es un secreto que Yanacocha ha destruido y contaminado el acuífero en la parte alta de la cuenca del Cerro Quilish.

En su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) Proyecto Yanacocha (1992: p.3) afirma lo siguiente: «Regionalmente , la hidrogeología está gobernada por la presencia de un acuífero volcánico que alimenta con aguas subterráneas a lagunas, pantanos y quebradas, y que origina la presencia de manantiales de hasta 10 L/s de caudal durante el estiaje».

Ante la escasez de agua en la ciudad de Cajamarca, en el inicio de la sub-cuenca del río Grande hace por lo menos 6 años están bombeando aguas recicladas, contaminadas. Si no harían esto, la falta de agua del río Grande sería mucho peor. Los campesinos hoy lo llaman río Seco. De este río la planta de tratamiento de «agua potable» El Milagro (sic) de SEDACAJ capta 100L/s , o sea la mitad que consume la ciudad de Cajamarca.

Por otro lado, está probado que la napa fréatica -debido a la actividad minera- ha descendido en aproximadamente 130 metros (lineamientos para un sistema integral de monitoreo de aguas, Gobierno Regional de Cajamarca (2007: p 24), en el caso de la QUINUA, que es la parte alta de la sub- cuenca del río Grande. En otras palabras, la capacidad del acuífero en su recarga durante la época de la lluvia es prácticamente inexistente o casi nulo. Por ello, este daño es irrecuperable, es un hecho irreversible. Por eso es que no tenemos agua. No existe tecnología que pueda remediar o solucionar a este problema.

¿Cuántos litros de agua/ día consume en la actualidad un cajamarquino? Para una población de aproximadamente 250 000 habitantes estaríamos hablando de algo más de 50 litros/ día. Estos son niveles africanos , porque la FAO exige un consumo mínimo de por lo menos 40 litros/ día. En algunos barrios de Cajamarca (Mollepampa, San Martín, Aranjuez) no tienen agua tres días seguidos. No veo una solución rápida en la dotación de agua en el próximo lustro.

Personalmente observo que esta nefasta historia se repetirá en las demás provincias que están soñando con el «sueño dorado» del oro que robó Francisco Pizarro a todos los peruanos.

Salvo que esta vez son los accionistas de Newmont Mining Corporation de EEUU, los yankees , los gringos que acumulan toda esta riqueza y dejan a Cajamarca como la nueva La Oroya y Cerro de Pasco. Provecho para ellos.

Abrazos fraternos

Ing.Reinhard Seifert

Vida para Conga, muerte para humedales y lagunas

Todos somos conscientes del problema del terrapuerto que se pretende construir en nuestra ciudad, que como dicen los entendidos generará una mayor congestión vehicular, la cual estamos a tiempo de evitarla. Sin embargo, nuestra región tiene una serie de problemas ante los cuales se guarda un silencio cómplice.

Es una buena iniciativa que por primera vez, los colegios profesionales y la UNC levanten su voz para evitar la generación de este problema, sin embargo por la destrucción de áreas verdes urbanas (según OMS=9 m2/minimo/persona) de la cual hizo mención el Soc. Juan Gutiérrez y donde ciertas autoridades de gobiernos locales pasados tienen mucha responsabilidad y complicidad por la venta y apropiación de estas áreas no se ha dicho ni se dice nada.

Del mismo modo, muy pocas personas y menos los colegios profesionales ni universidades se han pronunciado con respecto a la destrucción de nuestra jalca y nuestras fuentes de agua, por lo menos de las que aún nos quedan. Y una de las zonas que están ya sentenciadas a desaparecer son las lagunas y humedales ubicadas en el entorno de los proyectos mineros Conga y Galeno, ante los cuales hay un silencio casi total.

Nos da la impresión que cuando se trata de generar riqueza para ciertas empresas y ciertos grupos de interés, todos se callan. Claro, lo importante es generar dinero a costa de lo que sea. Si se tiene que empeñar y destruir el futuro de las generaciones venideras, no importa, pues cuando ellos lleguen, nosotros, ni los gobernantes, ni las empresas que destruyen lo que a ellos les pertenece, ya no estaremos. Para ese momento ya no habrán culpables, pero sí víctimas.

O es que como dicen muchos: «no importa que Cajamarca se destruya o desaparezca, lo importante es hacer dinero y luego irse a vivir a otra ciudad». Sin embargo, se olvidan que las otras ciudades a donde pretenden ir también dependen de las aguas de nuestras jalcas y si se destruyen los humedales y manantiales y se contaminan los ríos ¿de qué agua vivirán esas ciudades?

Tampoco es solución el represamiento de las aguas como compensación a la destrucción de manantiales, humedales y lagunas. ¿Se imaginan si todas las aguas que caen en las jalcas se las retiene: de qué vivirá la costa y qué cultivos podrán sembrar? ¿Se imaginan al río Cajamarquino o al Jequetepeque seco en pleno invierno, sólo por el vendito oro? A ello debemos agregar la tendencia histórica de que cada vez llueve menos, por lo tanto tampoco habrá agua que almacenar.

Hacer dinero y huir a cualquier ciudad o a otro país es fácil, pero se olvidan que estas empresas están haciendo lo mismo en todo el planeta y en algunos años no habrá sitio a dónde huir.

Orgullosamente se recibe la aprobación del proyecto Conga por la exterminadora Newmont; sin embargo pocos saben cuánto perderá Cajamarca en fuentes de agua, suelo y biodiversidad. Ingenuamente se nos quiere hacer creer que con dicho proyecto habrá más agua que ahora, a no ser que la empresa pueda fabricar agua.

¿O es que en complicidad con Lumina Cooper y Angloamerican se está haciendo el estudio para traer agua del Marañón y con ello canjear las aguas que fluyen natural y libremente por nuestras jalcas por aguas bombeadas, tratadas y además destruyendo hábitats en otras regiones?.

Lo extraño es que los peruanos somos extranjeros en nuestro propio país, pues somos los últimos en enterarnos de los experimentos que están haciendo con nosotros, gracias a los vendepatria de los gobiernos pasados.

Nuestra tierra y nuestros recursos naturales no tienen precio; que ninguna bonanza coyuntural enajene nuestro futuro y nuestra permanencia en el planeta. No olvidemos que cada año la demanda por agua crece y en Cajamarca, lejos de proteger sus fuentes, se las sigue destruyendo; entonces ¿de que vivirán los que ya están llegando a poblar esta histórica tierra?