«La minería siempre deja una huella ecológica»:. Así lo afirmó el ex ministro de Medio Ambiente,  Manuel Rodriguez Becerra, en foro sobre megaminería. La posibilidad de una explotación a cielo abierto en Marmato (Caldas), que implicaría el traslado del municipio, volvió a ser ayer uno de los temas centrales del Seminario internacional sobre Megaminería, que termina hoy en la Universidad de Caldas. El ex ministro del Medio Ambiente, Manuel Rodríguez Becerra, afirmó que la explotación a cielo abierto en zonas de montaña está en proscrita por la comunidad científica estadounidense por la «gran devastación ambiental que genera».

Aunque admite desconocer la problemática de Marmato, Rodríguez afirma que en términos generales la gran minería en montaña implica, precisamente, acabar con una montaña completa o parte de esta y esto conlleva a una transformación del entorno, que no tiene reversa. «Si usted va a sacar oro de una montaña tiene que destruirla, desaparecerla, y esto jamás es sostenible ambientalmente», afirmó.

Esta situación se aplica en el llamado ‘Pesebre de Oro’ de Colombia, donde existe una montaña, el cerro El Burro, que desde hace cerca de 500 años es explotado con minería de socavón por pequeños mineros.

Además, una explotación a cielo abierto en Marmato implica la destrucción de un pueblo que fue fundado hace 473 años y trasladarlo a otro sector. Actualmente la compañía minera que está al frente del proyecto de exploración y explotación de los yacimientos de oro y plata de esta población del occidente de Caldas es Gran Colombia Gold, y ha planteado la posibilidad de hacer una explotación a cielo abierto.

Rodríguez planteó varios interrogantes, como ¿dónde van a depositar el material que saquen de la montaña?, ¿Qué va a pasar con el agua?, ¿Qué pasa con los huecos que quedan abiertos?