Totalmente paralizada amaneció hoy la norteña ciudad de Calama, estratégica en la producción cuprífera de Chile, como parte de una huelga general en reclamo de mayores recursos estatales y de la renacionalización del cobre. Producimos cobre y seguimos pobres, señala el mensaje de los calameños en lienzos distribuidos por toda la comuna, de acuerdo con emisoras locales.

La movilización fue convocada por un centenar de organizaciones sociales y sindicales agrupadas en la Central Unitaria de Trabajadores, en la Confederación de Trabajadores del Cobre y en asociaciones transportistas.

Los manifestantes denuncian desatención del Estado a la localidad, situada en la región de Antofagasta, a pesar del aporte de esta al país a través de las utilidades millonarias de la industria cuprífera.

En opinión del alcalde de Calama, Esteban Velásquez, quien también apoya la huelga, la demanda de fondo busca que la inmensa riqueza que genera el metal rojo conlleve también al desarrollo de las ciudades mineras y de la población chilena en general.

De ahí el llamado de la manifestación de este día a la renacionalización del cobre en Chile, destacó el edil.

Reiteró que los calameños se sienten muy dejados de lado, muy postergados: «tenemos un retraso de 30, de 40 años por lo menos, en cuanto a infraestructura de todo tipo», aseveró.

Chile es el productor más grande de cobre en el mundo y atesora en su suelo casi el 50 por ciento de las reservas mundiales del mineral