Los mineros cooperativistas bloquearon el martes tres vías estratégicas de ingreso a la ciudad de La Paz, capital política de Bolivia, en demanda del cumplimiento del compromiso que les otorga áreas de trabajo en la veta Rosario de la mina Colquiri y condicionaron el diálogo sólo con el presidente Evo Morales para encontrar alguna solución.

Fuente: diario Opinión

En tanto que los mineros sindicalizados realizan protestas desde la pasada semana por las calles céntricas de la ciudad sede de Gobierno para exigir al Ejecutivo la nacionalización del centro minero Colquiri, incluyendo la veta Rosario, que es reclamada por los cooperativistas.

Ante este panorama de conflictos en la urbe paceña, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, convocó a los mineros cooperativistas y asalariados a sentarse a la mesa del diálogo para las 17.00 horas del martes.

«Hacemos una convocatoria pública tanto a la Cooperativa 26 de Febrero como al Sindicato de Trabajadores de Colquiri para que puedan acreditar un máximo de 10 delegados por sector y podamos sentarnos en una mesa de diálogo», dijo a la prensa.

Este llamado fracasó por la negativa de los cooperativistas bajo el argumento de que sólo lo dialogarán con Morales y cuando los asalariados levanten el cerco al distrito minero de Colquiri; mientras que el sector aludido dijo que no desistirá de su pedido de nacionalización y mantendrá protestas.

Miguel Manuel Coñaja, máximo dirigente de la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz, informó que esta es una decisión del ampliado de emergencia que tuvieron la tarde de este martes. «No vamos a asistir, porque ya mucho hemos dialogado y no se ha respetado lo acordado», enfatizó.

Coñaja declaró que no darán «ni un paso atrás» y que las medidas de presión continuarán hasta que se firmen los contratos de arriendo del área de la veta Rosario que el Decreto 1337 establece que debe operar la Cooperativa 16 de Febrero. Ante una posible movilización masiva de parte de los mineros asalariados desde Colquiri, Coñaja respondió que su sector no tiene «miedo a las provocaciones y estamos listos para hacerles frente».

Ante esta intransigencia, el ministro Romero lamentó la radicalización de ambos sectores que sólo perjudican a la población paceña, que es ajena a la problemática. Además criticó el interés de los mineros de volver nacional, un problema para el que se debe buscar una solución mediante el diálogo.

ATENTADOS Sobre esta situación el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jorge Pérez, condenó el cerco a la ciudad de La Paz y las movilizaciones por el centro de La Paz.

Expresó su molestia por los actos vandálicos de los cooperativistas que lanzaron cachorros de dinamita a los ductos de hidrocarburos, en la tranca de Achica Arriba en El Alto. Advirtió que este tipo de atentados dinamiteros puede ocasionar un desastre mayúsculo y daños irreparables, entre físicos, sicológicos, incluso la pérdida de vidas.

Córdova dispuesto a renunciar

Ante la complicada situación del sector minero, el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, manifestó su decisión de renunciar al cargo si la solución del conflicto entre trabajadores asalariados de Colquiri y cooperativistas pasa por su alejamiento de la entidad estatal.

«Si la solución al conflicto de Colquiri pasa por mi renuncia, renuncio instantáneamente, no hay problema. No hay ningún inconveniente para que las operaciones puedan llevarse a cabo pacíficamente», enfatizó a los medios de prensa.

En su criterio todas las propuestas planteadas no han logrado resolver el problema porque hay condiciones para que las soluciones puedan aplicarse y sean viables.

BLOQUEOS Los cooperativistas cumplen desde la madrugada del martes el bloqueo de tres puntos estratégicos de ingreso a la ciudad de La Paz; en Kalajahuira y la tranca de Urujara (salida a los Yungas norte de La Paz), en Achica Arriba y Caracollo (carretera a Oruro y en la Tranca de San Roque carretera a Copacabana. La única vía expedita es la de Desaguadero.

Asalariados abren zanjas para impedir ingreso de cooperativistas

ORURO Los mineros de Colquiri que pertenecen a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) decidieron este martes abrir zanjas en la carretera Caracollo-Colquiri para impedir el retorno de 256 trabajadores de la Cooperativa 26 de Febrero que se trasladaron a La Paz para realizar bloqueos y protestas.

El secretario de conflictos del sindicato de Colquiri, Orlando Gutiérrez, informó que la asamblea del lunes determinó «bloquear todos los ingresos a Colquiri y realizar excavaciones en las carreteras para impedir todo acceso al yacimiento», según ANF.

También los mineros que pertenecen a Comibol decidieron «impedir el retorno de los 256 trabajadores de la Cooperativa 26 de Febrero que se encuentran en La Paz y de todo cooperativista minero». Gutiérrez explicó que se expulsará a Colquiri a personas extrañas que provoquen peleas y vandalismo.

Además se reiteró el pedido del control total de la llamada «veta Rosario» que ahora enfrenta a mineros asalariados y cooperativistas. También precisó que este martes habrá un ampliado extraordinario de la Central Obrera Boliviana sobre el conflicto de la mina Colquiri.