La continuidad del apoyo a los pulpos mineros viene desde Menem y los denostados ’90 y se ha mantenido a rajatabla. Cristina no sólo vetó la Ley de Glaciares que amenazaba las inversiones mineras en la alta cordillera. Los pulpos mineros han ido tomando el control de las débiles economías cordilleranas y tienen un peso enorme en sus regímenes políticos. San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy, Santa Cruz, están en gran medida dependientes de la minería. Gioja o Urtubey son sus representantes políticos como lo fue Kirchner en su momento.

Foto: En el centro Cristina Fernandez junto a Peter Munk, titular de Barrick Gold acompañados por (de izq. a derecha) Jorge Mayoral, Sec. de Minería, Amado Boudou, actual vicepresidente, Juan Manuel Urtubey, gobernador de Salta, Beder Herrera, gobernador de La Rioja, José Luis Gioja, gobernador de San Juan. (junio 2006).

Por Miguel Gómez publicado por Palermo On Line
«La producción minera en Argentina, si tuviéramos estos 25 proyectos (los 23 más Lama y Potasio Río Colorado, en construcción), más los 14 ya construidos, representarían una cosecha y media de soja». Esto declaró Julio Ríos Gómez, presidente de Gemera (Cámara que agrupa a las empresas que realizan exploración minera), en una reciente exposición minera celebrada en Salta a principios de setiembre (Mining Press, 10/9).

A la vez que remarcó el potencial minero argentino, destacó también las trabas nacionales e internacionales que, en su opinión amenazan este desarrollo. Según sus palabras «los proyectos maduros en el país (más de 20), podrían generar, en caso de concretarse, una corriente de inversión de 20.000 millones de dólares» (ídem).El gobierno es prominero.

La intervención de Ríos Gómez hizo de contrapunto a la del secretario del área, quien trató de infundir optimismo basándose en las robustas cifras del crecimiento minero bajo la gestión de los K y de los gigantescos proyectos hoy en construcción (Pascua Lama en San Juan, Potasio Río Colorado en Mendoza y Cerro Negro en Santa Cruz entre los más importantes) así como de otros megaproyectos, especialmente Agua Rica en Catamarca y Pachón en San Juan y el potencial del litio en la Puna.

El funcionario tiene sus razones. Ha batido un record de permanencia. Acompañó a Duhalde en la misma función desde el 2002 y luego a Néstor y Cristina. La continuidad del apoyo a los pulpos mineros viene desde Menem y los denostados ’90 y se ha mantenido a rajatabla. Cristina no sólo vetó la Ley de Glaciares que amenazaba las inversiones mineras en la alta cordillera. Cuando se volvió a aprobar, atenuada, hizo todo lo posible por incumplirla, incluyendo el respeto a medidas cautelares que interpuso la provincia de San Juan (las mismas que tanto le molestan cuando se trata de su pelea con el grupo Clarín para regimentar a los medios).

A fines de marzo, Cristina estuvo celebrando la ampliación de Cerro Vanguardia en su patria chica santacruceña, y más recientemente, en pleno cacerolazo, voló a San Juan para felicitar a Gioja por lo bien que lleva su provincia. Un reciente informe elaborado por la Universidad Tecnológica Nacional, UTN, afirma que «en el período 2010-2011, la mina Veladero (propiedad de la Barrick Gold) fue responsable del 34% del PBI de San Juan», y pasó al quinto lugar en el ranking de minas de oro en el mundo (El Zonda, 22/9). Y Pascua Lama, también de Barrick y más grande aún, está en construcción. Una vez completada, convertirán al complejo Veladero-Pascua Lama en el mayor cetro de producción de oro del mundo, y además el más rentable, por sus bajos costos de producción.

…pero para los pulpos mineros no es suficiente

La minería mundial también sufre, a su manera, la crisis mundial. Los minerales industriales son los más afectados. Un resumen de las cotizaciones bursátiles de las principales empresas mineras que operan en Argentina mostró en el semestre febrero-julio de este año una caída entre un 17 y un 44% (Barrick cayó un 28%). Los anuncios de la Fed de masivas inyecciones de fondos hicieron rebotar en agosto las acciones de los productores de oro y plata, acompañando un rápido incremento de sus precios como reserva de valor, pero sin alcanzar los valores previos a la caída (subieron entre un 10 y un 30%, Barrick, el 18,6%).

Además, se complica el financiamiento y esto afecta a las mineras más pequeñas, especialmente a las dedicadas a la exploración. También disminuyen las utilidades por el incremento de los costos, la energía en primer lugar. La ofensiva contra los trabajadores mineros en Sudáfrica es parte del intento de los pulpos de recuperar rentabilidad. A principios de setiembre «la primera ministra de Australia, Julia Gillard, dijo que su país, cuya economía está fuertemente vinculada a la minería, no está dispuesto a reducir los sueldos en ese sector para competir con Africa» (EFE, 5/9).

En Argentina, en el último año, se le complicaron los negocios a las mineras. Primero fue la obligación de liquidar las divisas de las exportaciones en el país, de lo cual estaban exceptuadas por decreto especialísimo de Duhalde mantenido por Néstor y por CFK hasta hace unos meses. Luego, se restringió el plazo para liquidarlas, lo que motivó una suspensión de exportaciones. Aunque les dieron un plazo más amplio, tampoco las conforma. A ello, se agregan las dificultades para girar dividendos y la presión para sustituir importaciones por productos más caros y de menor calidad, todo lo cual incrementa sus costos.

Estas medidas, por su parte, no afectan de igual manera a los distintos pulpos que operan en el país. Barrick que está invirtiendo en Pascua Lama, Xstrata que está encarando Agua Rica y avanza con Pachón y otras que se están ampliando (Cerro Vanguardia, Gualcamayo de Yamana Gold, etc.) pueden ir tirando sin girar utilidades por un tiempo.

Aunque no se quejan públicamente por temor a mayores represalias, el discurso del presidente de Gemera que citamos al comienzo habla por los pulpos. Reclamó por las retenciones (5%para los metales semielaborados y 10% para los concentrados), por la liquidación de divisas, por la Ley de Glaciares, por la dificultad para girar dividendos, además de los proyectos para establecer «distintos tipos de gravámenes y/o aumentos tributarios» o la participación impuesta de empresas provinciales como los intentos recientes en Santa Cruz (ídem).

Minería y re-re

Si Cristina estima que, por el apoyo que tanto ella como su marido les vienen dando a los pulpos mineros desde sus tiempos de Santa Cruz, va a recibir su sostén para sus proyectos re-eleccionistas, puede llevarse un fiasco. Los pulpos mineros han operado y sacado ventajas tanto con Menem, como con De la Rúa, Duhalde y los Kirchner. Argentina tiene el enorme atractivo para ellos de la gran rentabilidad de sus yacimientos, jóvenes e inexplotados, con lo cual están aprovechando para sacar lo más rentable. Pero también es cierto que países como Perú y Colombia les ofrecen eso y más. Ventajas fiscales y, sobre todo, cambiarias. Hoy, ambos países reciben inversiones mayores que Argentina. A los pulpos mineros, por su actividad, le convienen mercados abiertos y libre giro de divisas. Eso los coloca en el campo de los devaluacionistas, aunque prefieran el perfil bajo. (Hasta Chavez acaba de firmar un convenio estratégico para la explotación del megayacimiento de oro y cobre de Las Cristinas en el estado sudoriental de Bolívar con el gigante estatal chino CITIC).

Los pulpos mineros han ido tomando el control de las débiles economías cordilleranas y tienen un peso enorme en sus regímenes políticos. San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy, Santa Cruz, están en gran medida dependientes de la minería. Gioja o Urtubey son sus representantes políticos como lo fue Kirchner en su momento.