A la conocida venta de tierras ricas en recursos económicos o claves para la seguridad nacional, ahora hay que sumarle la comercialización de campos dotados con masas de hielo que resultan vitales como reservas de agua potable. La nula vigencia de la Ley de Glaciares. Casos y ofertas alarmantes.

 

Fuente: i Profesional

18/04/2012. (Noticia original publicada el 30/09/2011) La geografía argentina es un territorio cada vez más fértil para las polémicas. No es para menos: actualmente puede encontrarse a la venta miles de hectáreas ubicadas en áreas estratégicas y a precios irrisorios.

Además, y tal como viene alertando iProfesional.com, se están cediendo a compradores particulares zonas estratégicas de frontera que por ley no deben estar a la venta.

Pero eso no es todo: la última sorpresa en materia de comercialización de tierras es que hoy pueden adquirirse campos con un recurso clave y fundamental de cara al futuro: los glaciares patagónicos.

Como bien pudo constatar este medio, las propuestas de venta involucran establecimientos rurales ubicados tanto en zonas de frontera, en la Cordillera de los Andes, como en áreas muy cercanas al límite natural con Chile.

A diferencia de los tradicionales avisos de oferta de tierras, los agentes inmobiliarios que promocionan estancias en la Patagonia no dudan en remarcar, por ejemplo, que la propiedad posee «el glaciar Narváez dentro del establecimiento» o que, además de las masas de hielo, el campo posee «6.000 hectáreas de bosque nativo», «2.000 metros de costa de lago», o «laguna en su interior».

Una característica en común que estos casos tienen respecto de otras investigaciones realizadas por iProfesional.com es la bajísima cotización que muestran estos territorios.

Así, actualmente es posible adquirir un establecimiento de 33.000 hectáreas en cercanías de Gobernador Gregores, provincia de Santa Cruz, con glaciar incluido, a un valor de u$s454 la hectárea.

Esto equivale a una cifra de aproximadamente $1.900 pesos la unidad de tierra. Puesto en términos mundanos, costaría menos de lo que hoy vale un colchón de dos plazas.

En búsqueda de obtener mayores detalles, iProfesional.com tomó contacto directo con algunas de las inmobiliarias que impulsan la comercialización de estas propiedades.

Ante las consultas, los agentes remarcaron la relevancia de contar con un glaciar dentro de cada establecimiento. Y hasta minimizaron los efectos del proyecto de ley que impulsa el Gobierno nacional para obstaculizar la compra de tierras por parte de extranjeros.

«Basta simplemente con crear una estructura societaria a nombre de argentinos para superar el obstáculo. Eso ya se hace, y de esa forma se eluden las imposibilidades que existen para la comercialización de áreas de frontera», explicó a iProfesional.com un agente inmobiliario de la Patagonia.

«Son recursos que han permitido sortear los inconvenientes legales que existen para comercializar lotes en Santa Cruz y Chubut al oeste de la ruta 40», agregó.

La Ley de Glaciares, ausente

La razón por la cual hoy se pueden conseguir campos con recursos naturales estratégicos incluidos, está en la nula aplicación, hasta el momento, de la Ley de Glaciares, aprobada en 2010.

El marco fija pautas que impiden desde el uso de contaminantes hasta el desarrollo de industrias, la actividad minera, y la construcción de obras de infraestructura en las masas de hielo y sus zonas aledañas.

Pero la aplicación de esas prohibiciones no tiene implicancias legales hasta que, en primer término, se realice un inventario que arroje la cantidad precisa de glaciares que ostenta el país.

Como dicho inventario -más allá de que la ley se encuentra reglamentada- todavía no comenzó a realizarse, los privados pueden comprar campos y concretar cualquier tipo de actividad en el glaciar adquirido sin necesidad de dar respuesta o hacerse con algún permiso específico de orden provincial o nacional para explotar dicho recurso.

«Los efectos de la ley recién comenzarán a sentirse cuando se concluya el inventario que establece el marco. Es el paso inicial. El inconveniente es que no se sabe cuándo se avanzará en ese sentido, y mucho menos en qué año estará concluido», comentó a iProfesional.com Martín Prieto, especialista en derecho ambiental del estudio jurídico Allende & Brea.

«Otro inconveniente que se suma a esta falta de aplicación concreta de la ley radica en que provincias como San Juan vetaron la normativa mediante un recurso judicial. Esto impide de forma concreta que en algunas jurisdicciones se empiece a hacer efectivo lo que establece el marco», agregó.

De acuerdo a Prieto, «sin el inventario, no se sabe a ciencia cierta la cantidad de glaciares que tiene el país, por lo que tampoco se podría controlar de forma efectiva lo que sucede» con esas masas de hielo.

«Sin ese recuento, es como si los glaciares no existieran para la ley. Una vez que se concrete el relevamiento, se podrán fijar las prohibiciones que establece la normativa en lo que hace a uso de sustancias contaminantes, la construcción de infraestructura, o la actividad minera en los hielos y sus zonas cercanas», dijo.

Ahora bien, ¿el marco transforma a los glaciares en bienes públicos o éstos seguirán perteneciendo a los dueños de las tierras?

Al respecto, el experto aseguró que «la ley no cambia el carácter privado, pero sí restringe lo que el titular de la propiedad en la que se encuentra el glaciar puede hacer con el hielo. Ese recurso debería ser monitoreado periódicamente por un ente público así como revisarse su evolución».

Prieto precisó, además, que el marco carece de carácter retroactivo. En consecuencia, y en tanto el recuento e identificación de cada uno de los glaciares argentinos no se realice, los privados cuentan hoy con vía libre para desarrollar obras o ejecutar cualquier tipo de actividad industrial en la zona de los hielos.

Además, la posterior entrada en vigencia de las limitaciones que establece la ley no implicará, en ningún momento, que más adelante se deba dar marcha atrás con la explotación que el privado le de a ese recurso.

Una oferta que produce escalofríos

Si por algo se destacan las ofertas de establecimientos rurales dotados con glaciares es por la multiplicidad de propuestas.

En esa dirección, iProfesional.com tomó contacto directo con comercializadoras que no sólo avalaron la existencia de las ofertas en cuestión sino que, además, no dudaron en aportar información detallada sobre las estancias que, a la venta, incluyen masas de hielo como otro especial atributo.

Desde Camihuel Negocios Inmobiliarios, por ejemplo, una fuente de la firma acercó detalles, a iProfesional.com, de una estancia de 40.000 hectáreas ubicada en cercanías de Gobernador Gregores, Santa Cruz, que incluye el glaciar «Narváez».

El establecimiento cuenta con «6.000 hectáreas de bosque nativo, emprendimiento turístico en explotación, ríos, arroyos, lagunas, lagos».

A continuación, las características del campo: