Ya no hay fechas confirmadas para reiniciar las tareas. En la compañía reconocen que la situación es crítica, pero nadie lo dice públicamente. En la empresa, todos confirman que la situación es crítica, pero ninguno están en condiciones de convertirse en vocero. De hecho, hoy por hoy, tanto en la minera como en las empresas que forman parte del Consorcio Río Colorado prefieren el off porque, además de estar pasando por un momento crítico, aseguran que toda información puede ser rebatida porque la situación es de total incertidumbre.

 

Fuente: El Sol
Los trabajos en la mina de potasio de Vale en Malargüe están paralizados por tiempo indeterminado. Ya no hay ninguna fecha confirmada. Ni el 4 de febrero, como se había asegurado hace unos días, se cree que se reiniciarán las tareas para terminar de darle forma a esta suerte de ciudad enclavada en el medio de la nada, en el Sur de la provincia.

De todas maneras, todas las fuentes consultadas contradijeron las declaraciones del ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, quien el lunes había asegurado que las obras se iban a retomar ayer, tal cual se lo habían expresado desde la minera brasileña. Lo concreto es que ningún operario fue trasladado desde la ciudad de Malargüe o desde la capital mendocina al yacimiento. Y no se sabe cuándo ocurrirá eso finalmente. Por caso, Odebrecht, firma encargada de los trabajos, debía «subir» a la mina a más de dos mil empleados, pero por el momento está todo en standby.

«Estamos atravesando un receso en la construcción de la mina. ¿Cuándo volveremos? No se puede determinar el tiempo en este momento», aseguró un ejecutivo de la empresa. Y completó: «No se puede dar una fecha estimada porque esto se resuelve semana a semana con reuniones en las que vamos evaluando y acomodando los presupuestos».

Desde hace algunos meses, la continuidad de Vale en Mendoza entró en una espiral del rumores. Primero, porque el contexto financiero mundial se presenta desfavorable para un emprendimiento de estas características. De acuerdo con la información manejada en el ámbito de la minería, las tareas en Malargüe se pusieron en duda junto con proyectos que la gigante brasileña tiene en Canadá y Guinea. Segundo, porque la política proteccionista en Argentina ponía en riesgo la capacidad de la empresa para sacar del país la totalidad de las ganancias o un porcentaje de ellas.

En algún momento, para la presidenta Cristina Fernández, Vale fue sinónimo de la minería que se busca en Argentina. Y manifestó que el emprendimiento en Mendoza era el modelo a seguir. Su presencia en el yacimiento estuvo a punto de concretarse, y se barajó la posibilidad de que el ex presidente Inácio Lula Da Silva también llegara a tierras malargüinas. Finalmente, esto nunca se concretó.

El año pasado, luego de promesas y expectativas generadas en el Sur provincial, hubo fuertes reclamos por parte de desempleados que habían quedado fuera de la selección del personal destinado a las tarea en la mina. El yacimiento estuvo tomado durante varios días y la presión obligó a modificar la estrategia de contratación por parte de las empresas. Algunas de la contratistas, debido a que sus empleados estuvieron privados de la libertad por parte de los amotinados, radicaron las denuncias penales correspondientes.

Hasta ese momento, el desarrollo del proyecto de Vale había transcurrido sin mayores escollos. Lejos de padecer los constantes reclamos y planteos por parte de los ambientalistas, como sucedió con la minera San Jorge, los brasileños habían decidido en el comienzo de los estudios de impacto ambiental reunirse con estos grupos para llegar a un acuerdo sobre cómo debían moverse y cuáles eran los puntos más importantes a tener en cuenta en materia de medio ambiente.

En la actualidad, Vale está en tratativas para encontrar un socio que pueda inyectar una suma que supera los cinco mil millones de dólares y de ese modo seguir adelante con la idea de extraer sales de potasio en Mendoza. Básicamente, de eso depende el futuro del proyecto. «Estamos estudiando varias posibilidades y hablando con potenciales socios. Pero, por el momento, no hay nada confirmado. Sólo son tratativas», explicó otro directivo de la empresa que fue consultado. Luego de las declaraciones de Baldasso, el Gobierno de Mendoza no volvió a referirse el tema. El ministro volvió a ser consultado por este diario para saber cuáles eran los pasos a seguir por parte del Ejecutivo en esta historia, pero no hubo respuesta.

EN MEDIO DE LA INCERTIDUMBRE.«No queremos ser ‘Valedependientes'», dijo el diputado provincial justicialista del departamento de Malargüe, Oscar Muñoz, quien señaló que las tareas en el yacimiento minero comenzarán en febrero aunque aclaró: «No me animo a dar una fecha». Reconoció que la firma brasileña se está replanteando el tema financiero. El inicio de los trabajos en el Sur se ha prorrogado semana tras semana y el lunes se indicó que el 4 de febrero regresarán a sus tareas. Muñoz manifestó: «No hay retrasos porque la empresa nos informó en diciembre que harían un receso hasta el 20 de enero pero sin precisar qué día comenzaban a trabajar».

El legislador desmintió despidos, manifestó que Vale seguirá trabajando en Malargüe y confirmó que los salarios se abonarán por completo. Muñoz reconoció que la empresa les indicó que «están replanteando algunas cuestiones, como el tema financiero. También intentan planificar bien las tareas para todo el año».

PLENO EMPLEO Y OTRAS OPCIONES. Cuando, hace unos meses, comenzó todo con la inversión inmensa de Vale en Malargüe, en ese departamento plantearon que a partir de este proyecto lograrían el pleno empleo. Sin embargo, en diciembre y enero terminaron distintas tareas y comenzó mucha gente a quedar sin trabajo, la mayoría habitantes de la comuna sureña. El diputado Muñoz manifestó: «Estamos generando condiciones de vida que antes no había. Hay mucha gente que vive en nuestro departamento y que es de afuera». Además, insistió: «Nosotros confiamos en la minería para nuestro desarrollo económico» y subrayó «Vale no es todo».

En el yacimiento quedan algunos trabajos importantes que demandarán gran cantidad de mano de obra: la cinta transportadora que tiene una extensión de 40 kilómetros, el puente en la localidad de Pata Mora y la preparación de los terrenos para las pilas de sal. Por supuesto, resta trabajar todavía sobre una opción distinta: el yacimiento de petróleo no convencional de Vaca Muerta. Las labores que se van a generar por la multiplicación de tareas de YPF en la zona demandarán muchos trabajadores. Asimismo, las empresas de servicios también tendrán otras opciones de contratos.