La semana pasada, tras la vergonzosa intervención de la UOCRA en la legislatura del Chubut estrenando su nueva militancia pro minera, al otro día fue tomado el edificio del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV) por un grupo de trabajadores nucleados en la Federación de Cooperativas de Trabajo. El hecho que se registro como otro de los tantos incidentes a los que nos tiene acostumbrado la gestión del Gobernador Buzzi, encendió algunas alarmas en los analistas más avezados por la vinculación entre uno y otro hecho.

Fuente: El Chubutense

 

Durante la toma el dirigente cooperativo Dino Pizzi dejo trascender que la nueva presidenta del IPV una ilustre desconocida de apellido Galli les comunico formalmente la intención del instituto de que los integrantes de las cooperativas de auto construcción de viviendas sean absorbidos por las empresas constructoras que trabajan regularmente para la provincia. Esto que parecería una medida netamente coyuntural, tiene un trasfondo mucho más profundo de lo que aparenta y es que este sistema cooperativo funciona de hecho como un sistema de contratación encubierto del IPV sin que se le de a los cooperativistas ni reconocimiento de empleados ni de cooperativistas de pleno derecho. Situacion que se viene dando desde el inicio de la gestión Buzzi.

Tal cual se nos comento ese dia, cada casa construida bajo el sistema Cooperativo tiene un costo total de unos 280,000 pesos llave en mano, importe que se eleva hasta los 430.000 pesos cuando quien ejecuta la obra es una empresa constructora tradicional. Al consultar a nuestra fuente sobre a qué se debía esta diferencia entre uno y otro sistema de construcción nos contestó lisa y llanamente: «Se lo afanan o que pensas que hacia la UOCRA ayer acá en Rawson?»

La afirmación que puede sorprender por su crudeza desnuda el móvil de la masiva y repentina movilización de la UOCRA a la Legislatura del Chubut a apretar a Diputados y golpear ambientalistas.

Ahora porque se meten con las cooperativas?

El sistema de autoconstrucción de vivienda y su nuclea miento en una cooperativa que luego haga de empresa al servicio del IPV es realmente revolucionario y netamente popular, pero se termina transformado en un problema cuando no se define de hecho cual es su función como ha sucedido con la Gestion de Buzzi y Trovant. El conflicto de fondo subyace en que a provincia no posee los fondos necesarios para absorber las cooperativas ni fondearlas, y en su reciente visita a Buenos Aires el gobernador Buzzi acordó con el Ministro de planificación el envío de fondos por unos 500 millones de pesos para en teoría comenzar la construcción de 1400 viviendas, pero con una clausula de condicionamiento. Se debe incluir a la UOCRA en el «reparto» de la torta y se debe avanzar en el tema minero.

Habida cuenta que la provincia del Chubut terminara el año 2012 con apenas 580 viviendas construidas de un total de 2000 prometidas por el gobernador Buzzi ante la legislatura el primero de marzo de este mismo año. Hay que tratar de recurrir a todo tipo de metodología y recursos para lograr generar los fondos que permitan hacer las diferencias que justifiquen los esfuerzos de nuestros sacrificados funcionarios públicos. La eliminación de las cooperativas de autoconstrucción es y será una de ellas.

Esto lo que se acordó con Gerardo Martínez secretario general de la UOCRA y el Sr López del ministerio de Planificación de Nación, el ministerio de DeVido no destinaria más dinero para este tipo de construcción, las cooperativas serán absorbidas por las empresas constructoras tradicionales, la UOCRA pasaría a tener en forma inmediata unos 1000 lugares de trabajo disponible y la garantía de participar en la designación de las empresas que hagan las obras civiles a manos de las mineras, algo que se estima que generara unos 1500 puestos de trabajo. Como dice el viejo refrán popular, por la plata baila el mono, y en estos tiempos de austeridad el monito decidió bailar por pocas rupias