Teniendo en cuenta que el Consejo de Pastores de Esquel, se ha manifestado públicamente en contra de toda actividad megaminera y lo ha hecho con base bíblica, social y en una clara conciencia.Frente a los hechos de público conocimiento el día de la víspera en la ciudad de Rawson, donde el estado estuvo ausente y no brindó seguridad al pueblo que deseaba manifestarse en contra de la megaminería contaminante, permitiendo así el accionar de los violentos.

 

Por Esteban Blanco – pastor Congregación Cristiana de Esquel

NO A LA VIOLENCIA

Frente a los hechos de público conocimiento el día de la víspera en la ciudad de Rawson, donde el estado estuvo ausente y no brindó seguridad al pueblo que deseaba manifestarse en contra de la megaminería contaminante, permitiendo así el accionar de los violentos.

Teniendo en cuenta que el Consejo de Pastores de Esquel, se ha manifestado públicamente en contra de toda actividad megaminera y lo ha hecho con base bíblica, social y en una clara conciencia.

En lo que a mí respecta, declaro mi solidaridad con el pueblo agredido, pueblo que tiene el derecho a manifestarse en paz pero se encontró con la violencia generada por grupos que acostumbran dirimir sus diferencias a los tiros.

Manifiesto mi más enérgico repudio a estos grupos violentos como así también repudio la ausencia del estado que tendría que haberse hecho presente en los funcionarios de seguridad y policiales que no actuaron, (porque se puede inferir que tenían órdenes del gobierno de no actuar), dejando así una zona liberada y quedando la gente a merced de la brutalidad y la barbarie de los golpes contra la integridad física y la dignidad personal, sin importar sexo ni edad, ocasionando varios heridos, algunos de ellos de gravedad.

El pueblo no desea ni genera este clima de violencia y demanda de los gobernantes el ejercicio del poder otorgado por los votos no como un cheque en blanco, sino como quienes tendrán que dar cuenta ante la patria y ante Dios, para que reflexionen y actúen con justicia colaborando para que vivamos armónicamente y en paz.

La ley 5001 debe mantenerse, es lo que la ciudadanía exige y por lo que lucha desde hace una década: para frenar y erradicar del país los intereses megamineros contaminantes de la paz social y del medio ambiente.

Los agresores deben ser identificados y se les debe aplicar a ellos y a los autores intelectuales las leyes que correspondan para evitar la multiplicación de la violencia. Que no haya impunidad, que haya justicia y que vivamos en paz.

Esquel, 28 de noviembre de 2012

ESTEBAN BLANCO
DNI 13 940 959 PASTOR
CONGREGACION CRISTIANA DE ESQUEL