Diario El Ancasti – 10-07-2004

Los demandantes vivían a orillas del río Vis-Vis, 2 kilómetros más abajo del dique donde la mina descarga el material contaminante. Aseguran que hay filtraciones. Y exigen un resarcimiento porque debieron irse del lugar.

La empresa Minera Alumbrera, que explota el yacimiento Bajo La Alumbrera, Catamarca, Argentina, fue demandada civilmente por dos antiguos pobladores de la zona del río Vis-Vis, en Andalgalá, quienes aseguran que debieron retirarse del lugar en el que sus familias vivieron desde «tiempos inmemoriales» a raíz de la contaminación producida por la actividad de la firma. La presentación incluye una serie de estudios científicos que demostrarían el incremento de elementos nocivos en las aguas del río a raíz de las filtraciones en el dique de cola, cuyos peligrosos residuos drenarían hacia la cuenca del Vis-Vis y producirían un daño irreparable para el ecosistema de la zona.

Juana Rosalinda Flores y Manuel Horacio Salas vivieron toda su vida sobre las márgenes del Vis-Vis, unos dos kilómetros más abajo del lugar en que Minera Alumbrera construyó el dique de cola, donde descarga el material contaminante, y una estación de retrobombeo que supuestamente devuelve lo que se filtra. Pero tuvieron que irse a fines de 2002.

De acuerdo con lo que sostienen en la demanda civil, que se tramita en el Juzgado Federal, la llegada de la empresa los perjudicó en primer lugar económicamente, porque les impidió continuar comerciando con Farallón Negro, en Belén, y destruyó los rastrojos en los que cultivaban al construir el mineraloducto, con lo que la finca «fue virtualmente arrasada sin ningún reparo o respeto por la propiedad ajena».

«Desde que empezó la actividad por parte de la empresa Minera Alumbrera, la demandada destruyó los rastrojos, en los cuales se desarrollaba la actividad agrícola, ello en virtud de la colocación del mineraloducto que se extendía próximo al lugar donde se asentaba la casa de la familia Casas-Flores. Comenzaron también con la instalación del dique de colas, los problemas por la contaminación del agua del río Vis-Vis, agua de la que bebían normalmente y la que también abrevaban los animales», explicaron los abogados en la denuncia.

«La calidad del agua provocaba a toda la familia de nuestros mandantes dolores estomacales, diarrea, diarrea con fiebre y vómitos», agregan. Los animales que criaban, principalmente cabras, murieron. De tal modo, la explotación minera provocó «el despojo o abandono de su lugar de residencia, como consecuencia del daño, del aislamiento y la contaminación del agua a la que fueron sometidos».

Estudios

En septiembre de 2002, Casas realizó una denuncia penal por usurpación en contra de Hernando Lisiak, de la Gerencia de Asuntos Corporativos de la firma, luego de que éste se presentara para intentar un arreglo. La demanda civil es posterior y hace especial hincapié en las filtraciones del dique de cola, que serían el origen de la contaminación. Considera que Minera Alumbrera actuó con negligencia al construirlo y presenta una serie de estudios científicos para probar sus aseveraciones. Entre ellos se destacan el del ingeniero Oscar Nieva, el de Ana Gabriela Factor y Jon Megiardi y el de la Comisión Nacional de Energía Atómica, realizado a solicitud del bloque de diputados del PJ.

En base a estas investigaciones, los abogados estiman que está probada la existencia de «una conexión hidráulica entre el dique de colas y la cuenca del Vis-Vis- Amanao». «Los tóxicos pasan desde el yacimiento al río, prueba de ello es el nivel de sulfato» detectado por los análisis, dicen los letrados.

El dique

El dique de colas, sostienen los demandantes, «fue emplazado sobre un terreno altamente fisurado, con fracturas y fallas geológicas, algunas de carácter regional, es decir, altamente permeable». «No obstante la exigencia del Informe de Impacto Ambiental y la misma actividad minera, que requiere que ese dique sea totalmente impermeable -ya que contiene desechos capaces de producir solubles contaminantes de esa actividad- la demandada jamás permeabilizó dicho dique», aseguran los abogados de Casas y Flores.
Por las filtraciones, la empresa construyó una estación de retrobombeo para devolver el material al dique, pero, a criterio de los demandantes su acción es insuficiente, y, además, cesará una vez que la explotación concluya. La inclusión de los estudios científicos, muchos de los cuales fueron difundidos por este diario, tiene por objeto desvirtuar los análisis realizados a instancias de Minera Alumbrera. «Ninguna de las modelaciones efectuadas por diferentes consultoras responden ni se aproximan a la realidad. Ninguna de las modelaciones tuvo en cuenta un aspecto integral del área de la mina», sostienen los abogados.

De la Barrera

Los cuestionamientos por la supuesta contaminación que produciría la explotación del yacimiento Bajo La Alumbrera no son nuevos. Pese a las recurrentes negativas de la firma en este sentido, periódicamente surgen estudios que dan cuenta del incremento de los niveles de sulfato y otros elementos contaminantes. El diputado nacional Guillermo de la Barrera recibió duras críticas porque aseguró hace dos semanas, después de realizar una visita a la mina en compañía de los integrantes de la comisión de Minería de la Cámara baja, entre los que estaba su par justicialista Néstor Cerezo, que Minera Alumbrera «no contamina». Estas manifestaciones le valieron el repudio de las fuerzas vivas andalgalenses y belichas, además de los de la oposición provincial.