La minera canadiense Gold Reserve dijo este lunes que aumentó a 2.100 millones de dólares en lugar de los 1.900 millones que había pedido antes por indemnización a Venezuela, por la expropiación de su participación en dos grandes proyectos auríferos en el sureste del país.

Fuente: diario El Nacional

02/08/2011. El año pasado la minera Gold Reserve exigió una compensación de unos 1.900 millones de dólares al Gobierno del presidente Hugo Chávez por la revocación de su derechos sobre el proyecto Brisas y el promisorio Chocó 5.

El año pasado la minera exigió una compensación de unos 1.900 millones de dólares al Gobierno del presidente Hugo Chávez por la revocación de su derechos sobre el proyecto Brisas y el promisorio Chocó 5.

«Actualizando los cálculos para reflejar las pérdidas de Gold Reserve al 30 de junio del 2011, la reclamación revisada ahora se aproxima a 2.100 millones de dólares», dijo la firma en un comunicado publicado el lunes en su página web.

El presidente de Gold Reserve, Doug Belanger, aseguró que la firma «podría evaluar la posibilidad de un acuerdo amistoso que compense a Gold Reserve por sus pérdidas, además de mantener participación en el proyecto a cambio de la transferencia de información técnica».

Pero precisó que cualquier acuerdo «sólo será aceptado si es beneficioso para los accionistas de la firma».

Chávez, quien ha nacionalizado vastos sectores de la economía en sus 11 años en el poder, está redoblando sus esfuerzos por explotar los grandes yacimientos auríferos de su país en un esfuerzo por depender menos del vaivén del precio del crudo, su principal producto de exportación.

Sin embargo, su negativa a continuar relajando un férreo control a las exportaciones auríferas aleja a los interesados en explotar sus grandes reservas como la minera ruso-canadiense Rusoro.

Venezuela enfrenta cerca de una veintena de arbitrajes internacionales; dos de los más onerosos son de las petroleras Exxon Mobil y ConocoPhillips que estarían pronto a resolverse y que suman 38.000 millones de dólares.

En julio, la estadounidense Koch presentó un arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial por la nacionalización de sus activos en una planta de fertilizantes .