Con la finalidad de defender sus tierras, especialmente el recurso hídrico que les permite desarrollar actividades como la ganadería, agricultura y pesquería,el pueblo aymara de región Puno decidió continuar con la huelga indefinida. La exigencia al Gobierno Central liderado por Alan García del cese de las concesiones mineras en la región Puno, el retiro definitivo de la minera Santa Anta que prevé explotar plata desde el año siguiente, además de la derogación del decreto supremo 083-2007, que da luz verde a extranjeros la explotación de minerales en la zona.

Luego de dos semanas de protesta, el gobierno regional al firmar la ordenanza 005, que prohíbe las concesiones mineras en la región Puno y exige el retiro de la minera Santa Ana; pasó la papa caliente al Gobierno Central. Es más Mauricio Rodríguez, el último viernes se unió a la lucha de las comunidades indígenas.

Por su parte el Gobierno Central, como una respuesta a la población yunguyeña que sitió la Plaza de Armas el último jueves y vienes, decidió salvaguardar el cerro K’hapia, a través de la Resolución Ministerial Nº 589-2011.Este «apu» que cobija diversos manantiales de agua que sirven a los pobladores de Yunguyo, Copani,

Pomata y Zepita, fue declarado como Patrimonio Cultural de la Nación; en adelante, no se podrá concesionar estas tierras para fines de explotación minera, a no ser que el Ministerio de Cultura lo apruebe.

Pero esta respuesta no es suficiente para la población Aymara, al contrario, el fin de semana se vieron burlados por la Comisión de Alto Nivel, cuyos integrantes no llegaron a la ciudad de Puno, donde esperaban los protestantes; prefirieron cobijarse en el Cuartel Francisco Bolognesi de Juliaca, desde allí lanzaron, la ya formalizada comisión multisectorial para solucionar el problema, el mismo que debe alcanzar sus propuestas en 180 días.

Ahora, la situación se complica para el Gobierno Central. Si en un inicio la protesta fue protagonizad por los pobladores de los distritos Huacullani, Kelluyo, Pizacoma, Zepita y Desaguadero; ahora aseguran que pobladores de El Collao y Acora se sumarán a la lucha indígena que lo único que perseguir es preservar la naturaleza, conocida por la cultura andina como «pachamama».

El último sábado en el distrito de Desaguadero se reunieron un promedio de 2 mil pobladores en su mayoría dirigentes de los distritos del sur, donde acordaron radicalizar las medidas, una parte de la población se trasladarán hasta la ciudad de Puno, pero el resto saldrán a las carreteras para bloquear el tránsito, y así lograr la atención del gobierno central.

Es necesario precisar que durante los días sábado y domingo la frontera peruano boliviana permaneció cerrada, un grupo de comuneros de la zona por turnos aseguraron que el puente internacional de Desaguadero sigaobstruida con alambres de púas y fierros.