Los candidatos que definirán en el balotaje de junio al próximo Presidente de Perú, Keiko Fujimori y Ollanta Humala, pueden tener muchas diferencias. No obstante, tras la primera vuelta de las elecciones ambos han coincidido en gravar las ganancias de la industria minera, emulando el modelo del royalty o impuesto específico que pagan en Chile las grandes compañías del sector.

Fuente: Terra

24/04/2011.- La propuesta ha despertado anticuerpos en el empresariado del Perú. De hecho, Pedro Martínez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía del Perú (símil de la Sonami chilena), declaró recientemente que “la presente campaña electoral puede perturbar el clima de inversiones hacia la minería, pues algunos candidatos están lanzando iniciativas que buscarían quebrantar la estabilidad jurídica al pretender cambiar la política tributaria”.

A su juicio, “no se deben modificar las reglas del juego, más aún si tenemos una cartera de proyectos de más de US$ 41 mil millones para la presente década, que de hacerse realidad asegurará el crecimiento económico del país y traerá mayor bienestar para la población”.

Aunque con matices, coincide en el diagnóstico el director del Centro de Minería del Cobre de la Universidad Católica, Gustavo Lagos. “Cualquier cambio jurídico respecto a la tributación minera tiene algún efecto, al menos inmediato, sobre la inversión. Mientras se esté discutiendo esto, van a detenerse algunos proyectos y van a seguir funcionando sólo los que ya se habían iniciado. Eso ocurre siempre”.

Pese ello, indica que la respuesta del mercado dependerá del monto adicional que se fije para el royalty y la tributación total. Con todo, Lagos señala que un nuevo impuesto específico va a impactar “en el corto plazo” a la capitalización minera de Perú, aunque consigna que, al hacer un paralelo con Chile, se deben considerar otros elementos: “los proyectos que están operando hoy tienen un costo inferior al nuestro por dos motivos. Uno es que la mano de obra es más barata y el otro es que la energía también lo es. Por lo tanto, tienen un espacio mayor para tributar”.

Consultado sobre a si es posible pensar que Chile atraerá más capitales si se materializa el royalty, manifestó que “sinceramente, a menos que pongan algo muy loco (un monto muy elevado), no creo que ocurra eso”.

Lagos complementa: “no me parece que esto vaya a parar la inversión en Perú en el mediano plazo, porque tiene condiciones muy favorables para invertir, incluso superiores a las nuestras en términos de rentabilidad. Entonces, no creo que se vengan más recursos a Chile, que ya tiene una cantidad tremenda de inversiones”.