Una mina con dueño «fantasma» fue autorizada; ahora inicia actividad cerca de tres áreas naturales protegidas.

Fuente: El Heraldo de Chiapas

En sólo este municipio que forma parte de la Sierra Madre de Chiapas, pulmón para el estado y zona de influencia de las reservas federales «El Triunfo», «La Encrucijada» y la estatal Pico «El Loro», se autorizaron en los últimos tres años, siete concesiones mineras. Todas entregadas a particulares. Como ha sucedido en varias regiones de la entidad durante los últimos años. Una de ellas es la mina «Titán», denunciada por violar la Ley Federal Ambiental, pero que hoy está activa con permiso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y conocimiento de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

Este municipio costero es uno de los tres sitios en la entidad, junto con Tapachula y Cintalapa, donde se abarrotaron las concesiones mineras en estos últimos seis años; cada una posee seis minas activas de particulares que tienen autorización para efectuar extracciones a cielo abierto por 50 años, según un análisis hecho por este medio con datos de la Secretaría de Economía Federal, instancia que también participa en otorgar estos permisos.

«Titán» extraerá durante los siguientes 20 años titanio, hierro y magnetita en 5 mil 573 metros cuadrados de seis parcelas del ejido Los Andes Zapata, de este municipio, zona de influencia del área natural protegida «El Triunfo», es decir, a sólo dos kilómetros de esa reserva federal, detalló el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), y muy cerca también está la reserva «La Encrucijada».

En enero de este año, cuando «Titán» era aún un proyecto minero, fue denunciado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, bajo el procedimiento PFPA/4-1/2C.27.5/O512 porque inició funciones sin tener el permiso que otorga la Semarnat, como lo establece la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) en su artículo 28.

Además, la Conanp calificó a ese proyecto como «no viable» porque impactaría ambientalmente a las reservas cercanas, a sus poblaciones y su principal actividad económica: la pesca. En su opinión técnica, solicitada por la misma Semarnat, esta comisión dijo que los fluidos de la extracción afectarían a los ríos, esteros y manglares de la región, las consecuencias repercutirían también en las zonas núcleo de las reservas.

Pero nada de esos argumentos fueron válidos para el biólogo Ricardo Frías López, delegado de la Semarnat, quien se justificó en que la extracción no será dentro de las áreas naturales protegidas, para autorizar el proyecto.

La decisión fue respaldada por la Semahn, en ese entonces encabezada por la hoy electa diputada federal por el Partido Verde Ecologista de México, Lourdes López Moreno, quien dio el permiso de impacto ambiental estatal SEMAHN/047/2012.

También lo supo el estado, quien consideró viable el proyecto mientras existiera beneficio para los pobladores, se explicó en el MIA. Es decir, la Semahn, en los últimos meses se ha deslindado de participar en el otorgamiento de concesiones mineras pero el MIA constata que fue de su conocimiento, la aprobación.

PROMOVENTE FANTASMA DE «TITÁN»

En el MIA se borró el nombre del dueño de esa mina, aunque a decir de fuentes extraoficiales, pertenece al grupo Salinas-Pliego. La Consulta Pública de la Semarnat, medio por el que los ciudadanos pueden opinar a favor o en contra de un proyecto, nunca fue utilizado por la sociedad, así que el proyecto pasó desapercibido hasta que inició la extracción.

A cambio la empresa dijo que traería prosperidad al ejido. Regaló mil lentes a personas que lo requerían, efectuó exámenes de salud y canalizó a pobladores a las clínicas del gobierno estatal, mejoró el camino que conduce a la comunidad y aseguró que apoyará con un centro ecoturístico. Los habitantes reciben cinco veces el salario mínimo por utilizar esa tierra, que ya posee permiso ante el Registro Agrario Nacional.

Aunque la Secretaría del Trabajo y Prevención Social tendría que decir si todos los trabajadores que ahí se emplean reciben seguridad social.

Una minera hace un pago simbólico al país: de 5 pesos -el más bajo- y de 111 pesos -el más alto-, por hectárea concesionada.

RÍOS, INTERÉS DE MINERAS

Acacoyagua, Tapachula y Cintalapa tienen uno de los requisitos necesarios para iniciar con la extracción mineral a cielo abierto: ríos a sus alrededores.

Tapachula posee al Coatán, cuyas aguas proviene del Grijalva, pero es el segundo al que las empresas privadas le extraen más material pétreo. Acacoyagua tiene dos afluentes, uno sin nombre y el Doña María; este último abastece de agua a comunidades aledañas y ambos serán utilizados por las empresas.

En este municipio, en los lotes Casas Viejas, Bambú, Jalapa, Diana 4, la Rendija y Diana 3, ya hay permisos por 50 años para que los particulares extraigan mineral. «Titán» sacará anualmente 360 mil toneladas de material.