Aunque el Servicio Geológico Mexicano (SGM) señala que la mayoría de las minas mexicanas y extranjeras están en fase de exploración en suelo chiapaneco, las comunidades informan lo contrario, señalan que la extracción de mineral se lleva desde hace años y muestra de ellos es la clausura que ha hecho el gobierno federal por carecer del permiso que lo habilite.

Fuent: El Heraldo de Chiapas
A partir del 2011 a la fecha se aceleró ese primer proceso en nueve municipios de la montaña y costa de Chiapas, Ixhuatán, Solistahuaca, Escuintla, Pijijiapan, Solosuchiapa, Motozintla, Ocozocoautla y Pijiapan.

Las empresas han invertido suficiente dinero para explorar el subsuelo chiapaneco, para saber si existen cuerpos de mineral y llevárselo vía marítima por Puerto Chiapas.

En la entidad, una empresa minera mexicana llega a gastar 700 mil dólares (más de 8 millones de pesos) para sólo saber si en el subsuelo existe algún mineral de su interés, de acuerdo a un documento público de la SEMARNAT Chiapas.

Desde hace cuatro años esa secretaría, cuando su delegado fue Ricardo Frías López aceleró los permisos que permiten explorar el subsuelo del estado. Tales autorizaciones son respaldadas en la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) en su artículo 5.

La exploración es el primer paso para iniciar la extracción minera, y para realizar ese proceso la SEMARNAT lo debe autorizar. Cuando las mineras exploran el subsuelo la autoridad estatal lo sabe porque autoriza el permiso por cambio de uso de suelo.

Aunque la Secretaria de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN) de Chiapas a cargo Carlos Morales niega que la dependencia a su cargo tenga injerencia en el tema, la Ley Orgánica de la Administración Pública Estatal de acuerdo a las atribuciones de esa secretaría, dice lo contrario, él debe ocuparse por saber quién, quiénes o dónde hay extracción minera por ser de interés público.

Según el SGM nueve empresas están explorando el sub suelo de Chiapas y sólo una mina ubicada en la Sierra Madre de Chiapas sigue sacando Titanio que se lleva al extranjero a través de barcos que salen por Puerto Chiapas.

Dicha concesión está a nombre de Tristán Canales, conocido en la Sierra de Chiapas por ser quien otorga su nombre en los permisos mineros. «En varias ocasiones las personas prestan sus nombres a grandes empresas o a empresarios mexicanos o políticos para obtener una concesión minera», explica por su parte Carlos Marín quien realiza un posgrado en el tema en una universidad pública de Chiapas.

También empresas como Línea Gold Corp, Fronteer de México SA DE CV; Soc. Coop. Unidad Piedritas; San Francisco del Oro SA DE CV; Geo Metales del No; todas buscan sacar oro, plata y titanio.

Pero las comunidades dicen lo contrario, señalan que se sigue extrayendo algún mineral. Por ejemplo, por presión de comunidades de Acacoyagua en el 2012 la PROFEPA clausuró dos minas en la Sierra Madre de Chiapas que habían iniciado la extracción sin tener el permiso correspondiente, publicó el Heraldo de Chiapas.

Recientemente el Fondo de Conservación el Triunfo de la Sierra denunció que la actividad minera sigue vigente en esas montañas y que temían conflicto social porque algunos ejidos si y otros no permitían esa extracción.

La Sierra chiapaneca y la costa son zonas hídricas, húmedas, rodeadas de ríos regulan el clima de la entidad, por ello les resulta atractivo a las mineras porque el agua es el primer recurso que utilizan para extraer el mineral.

Sólo para saber si hay cuerpos de mineral en el subsuelo del estado, una empresa minera registra un consumo de agua de 3 litros por segundo, considerando operación normal y en condiciones extremas es de 6 litros por segundo. El agua que será necesaria para la ejecución del trabajo se toma del poblado más cercano al sitio del proyecto.

La empresa canadiense Blackfire, acusada de orquestar el asesinato del opositor minero Mariano Abarca en el municipio de Chicomuselo nunca salió de Chiapas como lo anunció la SEMAHN durante el 2009 cuando clausuró la mina debido a la muerte del hombre.

La empresa canadiense hoy aún tiene concesionado el municipio costero de Pijijiapan para sacar hierro y titanio hasta el 2060, aunque el SGM dice que por ahora la empresa no realiza ninguna actividad aunque ya se tenga la concesión.

El nuevo delegado de la SEMARNAT, Amado Ríos negó que exista actividad minera en el estado y dijo que Chiapas no tiene potencial minero pero los datos del SGM señalan lo contrario a su decir, «la exploración ha tenido mucho auge en los últimos años en Chiapas posee distintitos distritos mineros».

Por su parte la SEMANH de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública estatal en su artículo 32-A fracciones XXIV debe asegurar el ejercicio legal de las concesiones mineras asentadas en esta entidad y las cuales son otorgadas por dependencias federales, para así promover el cumplimiento de la legislación ambiental.

Habrá promover el reciclamiento de zonas de explotación minera no operantes mediante la recuperación ambiental y social de esas áreas, deberá trabajar con instancias federales, estatales, institutos académicos y empresariales para identificar y verificar los proyectos de minería en la entidad. Ello de acuerdo a la legislación ambiental, aunque su titular Carlos Morales de ello no sepa nada.